jueves, 27 de octubre de 2011

Genaro Rodriguez Perez ( 18/02/1938- 25/10/2011)

Como bien dice el titulo de esta nota, mi tío, mi padrino, hermano de mi padre, hijo de mis abuelos Manuela Perez Fernandez y  Genaro Rodriguez Abalde, nativo de Vigo, Galicia, a el es dedicado este post.

Casado con Mirta Gomez, padre de Karina Manuela Rodriguez Gomez y Raquel Elizabeth Rodriguez Gomez, abuelo de Melina N. Stipkovich Rodriguez, Desiree N. Stipkovich Rodriguez y Manuel S. Stipkovich Rodriguez, tío mio y de mis hermanas, tío abuelo de mis sobrinas.

Metalúrgico en sus años de juventud, paso por muchos momentos difíciles, desde una enfermedad que lo limitaba y de la cual fue sano ( epilepsia) también lidio toda su vida con una leve tartamudez, consecuencia del mal momento que vivió mi abuela en su embarazo, cuando asesinaron a su padre - mi bisabuelo Benito Perez Alonso- delante de ella.

Se caso de edad mediana, a sus treinta y algo de años, con la joven Mirta Gomez ( 16 años mas chica que el), quien fue su fiel compañera hasta sus últimos días.

Amante de los pájaros y de los perros, bravo de carácter. Fiel católico y a sus creencias. Alegre, sociable, simpático con quienes quería.
Nadie en el barrio no conocía a Don Genaro, todos lo apreciaban y acudían a el.

Mi padre, lo eligió a el como mi padrino, ya que era el primer varón del clan después de cuatro mujeres, -dos de cada uno-.
De pequeño nuestra relación era linda, siempre me hacia regalos y demás caprichos que se le conceden a un niño. Al crecer, nos alejamos y no construimos una gran relación.

Sus ojos verdes, su lucha, sus ganas de vivir, de seguir peleandola, realmente lo han destacado. El peleo hasta el ultimo segundo contra ese cáncer que tristemente lo consumió hasta la muerte.
Aunque resistió por 3 meses, ya era momento de partir, y que de una vez por todas dejara de sufrir el y la familia.

Al ser el hermano de mi padre, por todo el amor que el le tenia y por ser el ultimo en partir de aquella familia de gallegos que vino en 1951 a la Argentina, rindo este homenaje a la memoria de mi tío.

Pese a la diferencias y los desencuentros no deja de ser mi tío, y merece este reconocimiento.

A tu memoria tío Genaro.

Hasta siempre  !!!







Muerte de Muamar el Gadafi


La captura y asesinato de Muamar el Gadafiocurrió el 20 de octubre de 2011 en las afueras de su ciudad natal, Sirte, en Libia, según informó un oficial del Consejo Nacional de Transición (CNT) al canal de televisión catarí Al Jazeera alrededor del mediodía horaUTC. El convoy en el que viajaba el lider libio, tratando de escapar de la ciudad, fue ametrallado desde el aire por aviones de la OTAN. Herido en la cabeza y en una pierna, pero al parecer superficialmente, Gadafi escapó con algunos de sus guardaespaldas y logró esconderse en una tubería donde poco después fue capturado.
Las versiones oficiales del gobierno provisional libio de que Gadafi había sido herido y muerto en un tiroteo, o de que había muerto durante el traslado en ambulancia , fueron desmentidas a las pocas horas por la existencia de varios vídeos, tomados con teléfonos móviles, que permitían comprobar que, vivo y herido, Gadafi fue zarandeado por una multitud de milicianos del Consejo Nacional de Transición, a los que gritaba "No disparen, no disparen" y pedía clemencia , lo que no evitó que fuera linchado por sus captores. Las declaraciones a Al Arabiya del forense Ibrahim Tika, que examinó el cadáver, confirmaron la muerte de Gadafi por dos disparos a quemarropa, en el estómago y en la sien . Estas oscuras circunstancias motivaron una petición del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, con sede en Ginebra, para que se realizara una investigación sobre ellas, sugerencia que fue rechazada por el nuevo gobierno, considerándola "una provocación", y acusando de paso "la hipocresía de Occidente" . El 26 de octubre su representante ante la ONUha vuelto a negar los hechos . Por su parte, el Observatorio de los Derechos Humanos denunció también la ejecución en masa de medio centenar de partidarios de Gadafi en un hotel abandonado deSirte.
Los rebeldes también asesinaron a sangre fría a su cuarto hijo Mutassim. Aunque, de nuevo según la versión oficial del CNT, "el hijo de Gadafi fue encontrado muerto en Sirte", han circulado igualmente dos vídeos de él, en los que se le ve primero detenido, herido pero en aparente buen estado , y más tarde, ya muerto, con las mismas ropas . Por lo que respecta al hijo mayor de Gadafi, y su sucesor previsto, Saif al Islam Gadafi, aunque el Consejo Nacional de Transición libio también aseguró en un principio que le había capturado, la realidad es que consiguió huir de Sirte el día anterior, o el mismo 20 . Según sus declaraciones personales, "seguiría liderando la resistencia, y vengaría a su padre" , aunque el día 26 (pero de nuevo según el CNT) estaría intentando entregarse directamente al Tribunal Penal Internacional de La Haya , junto con Abdullah al Senussi, antiguo jefe del servicio secreto libio (cuya falsa captura en Trípoli también había sido anunciada el día 20) .
Una vez realizadas la autopsia, el cuerpo de Muamar el Gadafi fue expuesto públicamente por espacio de cuatro días, junto con el de su hijo Mutassim y su ministro de Defensa, Abubakr Yunus, en una cámara frigorífica de la ciudad de Misrata, a continuación de lo cual recibieron un corto rezo familiar. Según anunció el gobierno provisional, al amanecer del 26 de octubre el cadáver de Gadafi fue enterrado por dos miembros del Consejo Nacional de Transición en un lugar desconocido del desierto, para evitar que pueda ser objeto de futuras peregrinaciones de sus seguidores .
La captura y muerte del líder marcó el fin de la Rebelión en Libia de 2011 y la total liberación del país. El Consejo Nacional de Transición finalmente asumió de manera provisional, oficialmente, el gobierno y el control total del territorio.

Reacciones internacionales


  • Flag of Libya.svg CNT: el portavoz del Consejo, Abdel Hafez Ghoga, declaró oficialmente que:
Anunciamos ante el mundo que Gadafi ha (sido asesinado, la autopsía evidenció que le dispararon en la cabeza) muerto y su cadáver está en manos de los revolucionarios. Este es un momento histórico en el cual se ha puesto fin a la tiranía. La proclamación oficial de la liberación del país se hará próximamente.
  • Bandera de la Organización del Tratado del Atlántico Norte OTAN: pese a que el organismo militar internacional no le tiene permitido dar de baja a Gadafi por la resolución 1973 de Naciones Unidas, ha reconocido su papel en el combate de la resistencia del régimen depuesto. En palabras de Anders Fogh Rasmussen asevera que su presencia en Libia se define como:
Oficialmente, no se trataba de Gadafi. Las personas en particular no son objetivo de nuestra misión. Creo que la misión en Libia puede servir de modelo para futuras operaciones de la OTAN. Con Gadafi, es difícil imaginar seguridad para el pueblo libio.
  • Bandera de Unión Europea Unión Europea: para el organismo de integración europea, la muerte de Gadafi representa «el fin de la represión y el camino a emprender hacia un futuro democrático». El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, manifestó que «la guerra ha terminado».
  • Bandera de Unión Europea Unión EuropeaHerman van Rompuy: «La muerte de Gadafi marca el fin de una era de despotismo. Que Gadafi muriera en un ataque en Sirte también significa el fin de la represión que el pueblo libio ha sufrido durante demasiado tiempo.»
  • Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos: para Hillary Clinton, secretaria de Estado, «aún no han confirmado» por el momento la muerte de Gadafi, y «no garantiza» el final del conflicto interno en Libia.
  • Bandera de los Estados Unidos Barack Obama: «Ustedes han ganado su revolución» dijo a los libios mediante un breve discurso en el Rose Garden de la Casa Blanca . Sin embargo, unos días después, el 25 de octubre, conocidos mejor los detalles, declara en una entrevista a la NBC:
«No fue algo agradable... Yo creo que es necesario cierto decoro en el trato de la muerte, incluso de alguien que ha hecho cosas tan terribles».
  • Bandera de Venezuela Hugo Chávez: «Lo recordaremos como un guerrero, un líder revolucionario y ahora un mártir...» dijo el mandatario venezolano al enterarse de la muerte de Gadafi.
  • Bandera de Chile Alfredo Moreno: «Nadie puede alegrarse por la muerte de nadie. Él era ya una persona buscada por la Corte Penal Internacional y hubiera sido mejor que hubiera estado frente a los tribunales, pero estas son las cosas que suceden cuando hay una guerra», manifestó el canciller chileno.
  • Flag of Albania.svg Bamir Topi: El presidente de Albania felicitó a los rebeldes por la eliminación del exlíderMuamar Gadafi, ya que esto representa el fin de las hostilidades en Libia y el inicio de una nueva era, según dijo el presidente.
  • Bandera de Hungría: El canciller de Hungría declaró que la muerte de Gadafi ponía fin a cuatro décadas de tiranía, asimismo pedía que las fuerzas extranjeras se retiraran de Libia para iniciar la reconstrucción del país.
  • Bandera de Zimbabue Cairo Mhandu: El portavoz del presidente Robert Mugabe expresó "Es un día triste para el pueblo libio y para toda África, un gran líder nos ha dejado." Así mismo declaró que abogaba por la paz en Libia: "Esperamos que las alianzas internacionales se retiren pronto de Libia para que el país inicie su reconstrucción.
  • Bandera de España España: La ministra de Asuntos Exteriores Trinidad Jiménez ha apelado a la reconciliación y ha ofrecido la asistencia española en el próximo proceso de paz libio. Así mismo, instó a los responsables de crímenes a rendir cuentas.
  • Bandera del Reino Unido Reino Unido: El primer ministro David Cameron declaró: "Deberíamos recordar a los muchos, muchos libios que murieron en manos del brutal dictador y su régimen" y que "la gente de Libia tiene hoy una oportunidad incluso mayor, después de esta noticia, de construir ellos mismos un sólido y democrático futuro". Así mismo, el ministro de Asuntos Exteriores William Hague lamentó que Gaddafi fuese asesinado antes de que pudiese ser llevado a juicio: "Nosotros no aprobamos las ejecuciones extrajudiciales".
  • Bandera de Rusia Rusia: El máximo responsable del Comité de Asuntos Exteriores ruso Mikhail Margelovadvirtió que la guerra podría continuar a pesar de la muerte de Gaddafi.
  • Bandera de Turquía Turquía: El ministro de Exteriores Ahmet Davutoğlu declaró: "El destino de Gaddafi y su régimen constituye una amarga lección que debería ser revisada cuidadosamente con respecto a los movimientos de cambio y transformación en la región"
  • Bandera de Brasil Brasil: La presidenta Dilma Rousseff declaró: "Pienso que Libia va a vivir un proceso de transformación democrática. De todas formas, eso no significa que debamos celebrar la muerte de un líder. El hecho de que Libia vaya a pasar por un proceso democrático no debería ser "celebrado", sino apoyado e incentivado y, de hecho, lo que deseamos es que [todos] los países tengan la capacidad, por ellos mismos, de vivir en paz y democracia".

Reacciones en las redes sociales y celebraciones en Libia


La noticia rápidamente ha escalado los medios sociales de Internet como Twitter, haciéndose rápidamente «Tema del momento» en todo el planeta. Aunque muchos dudaron al principio de la noticia, se percataron que era cierta cuando medios de comunicación cercanos al suceso como Al Jazeera transmitieron perturbadoras imágenes de Gadafi antes de morir y después de su muerte. En Libia se transmitieron imágenes de como los ciudadanos «disparaban al aire» celebrando la muerte del dictador, en los puertos los barcos hacían sonar sus sirenas en señal de victoria. El portavoz delConsejo Nacional de Transición dijo:
Debemos celebrar con cautela, hemos capturado a un «Pez Gordo» los ciudadanos deben saber que esto es un triunfo para el pueblo libio pero que se debe festejar con precaución y evitar los disparos al aire, ya en Trípoli tenemos 21 muertes.
Makbuq Chanaán, vocero del CNT

martes, 25 de octubre de 2011

Argentina: Fernández se acerca al 54% en escrutinio final


Los resultados casi definitivos del escrutinio de las elecciones presidenciales de Argentina otorgan a la actual presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, casi un 54% de los votos, más de 37 puntos por arriba de su inmediato rival, el gobernador socialista de la provincia de Santa Fe, Hermes Binner.
Con un 98,25% de los votos contados, la actual presidenta tiene más de 11 millones y medio de votos (53,96%), mientras que Binner cuenta con 3,6 millones (16,87%).
El partido de Fernández, el Frente para la Victoria, también ganó el control en el Congreso y ocho de las nueve elecciones a gobernador que se realizaban de manera simultánea con las presidenciales.
Esto ha despertado críticas entre los miembros de la oposición, quienes dicen temer que la mandataria ejerza un poder hegemónico en el país.
Mientras tanto, este lunes se conoció que tanto el Rey de España como el presidente del gobierno de ese país, José Luis Rodríguez Zapatero, llamaron a Fernández para felicitarla por su triunfo, de la misma manera en la que lo hicieron los mandatarios de - entre otros - Venezuela y Brasil tras el anuncio del triunfo.
Este lunes también la agencia de noticias española EFE reportó que la presidenta argentina no asistirá a la Cumbre Iberoamericana que se llevará a cabo este fin de semana en Asunción.
La fuente oficial citada por la agencia aseguró que la decisión se debe a que la cumbre coincide con la semana del primer aniversario de la muerte del esposo de la presidenta y ex mandatario argentino, Nestor Kirchner.

martes, 18 de octubre de 2011

Rusia enfrenta el vacío


SHOCK DEMOGRÁFICO Y FUERTE DESIGUALDAD


Por Philippe Descamps
Periodista

Escasa natalidad, fuerte mortalidad... Rusia atraviesa una recesión demográfica que pone de manifiesto la dimensión del traumatismo tras la caída de la Unión Soviética.

o hay necesidad de ir a buscar la explicación de la crisis demográfica rusa a regiones inaccesibles, de clima extremo. A pocas horas de Moscú, en la región del Tver (Kalinin entre 1931 y 1990) se registraron, durante la última década, más de dos muertes por cada nacimiento. Según los primeros resultados del censo del otoño boreal de 2010, esta región cuenta con apenas 1,32 millones de habitantes. En veinte años perdió el 18% de su población, o sea más de 300.000 personas.
En el tren regional (elektrichka) proveniente de Moscú se suceden, unas tras otras, mujeres mayores y solas que venden algunos utensilios de cocina para completar su magra jubilación. Sobre las bifurcaciones congeladas del Volga, muchos pescadores cavan agujeros en el hielo. Y, si desafían el frío, no es por razones folklóricas. La armonía de colores proveniente de las ciudades de las isbas rompe con la austeridad del hormigón armado que rodea la capital. Pero la mayoría de estas casas de madera están vacías desde hace tiempo: “La mitad de los 9.500 pueblos de la región tienen menos de 10 habitantes permanentes”, señala Anna Tchukina, geógrafa de la facultad de Tver (1).
Las políticas de natalidad a lo largo de la historia

Desde la caída de la Unión Soviética, a fines de 1991, Rusia perdió cerca de seis millones de habitantes. El retorno de los rusos (instalados hace mucho tiempo en las “repúblicas hermanas”) y un saldo migratorio positivo sólo limitaron los efectos de un saldo natural muy negativo. En un territorio tan grande como dos veces Canadá o China, Rusia cuenta con apenas 142,9 millones de habitantes (2). “Su pobreza más grande es la escasez de población en un territorio inmenso”, confirma Anatoly Vichnevski, director del Instituto de Demografía de la Universidad del Estado de Moscú.
Las proyecciones más pesimistas de Naciones Unidas hablan de una población que llegará a 120 millones de habitantes en 2025 (128,7 millones en un escenario promedio) antes de una declinación más rápida; el último promedio del Servicio de Estadísticas del Estado Federal (RosStat) postula 140 millones en este panorama.
En su discurso anual en la Duma, el 10 de mayo de 2006, el ex presidente Vladimir Putin elevaba la demografía al rango de “problema más agudo” del país, y fijaba tres prioridades: “Primero, tenemos que reducir la mortalidad. Luego, necesitamos una política de inmigración pertinente. Y por último, nos hace falta aumentar nuestra tasa de natalidad”. Ante la relativa despreocupación de la población, los medios de comunicación y los responsables de la cuestión insisten sobre la natalidad –tema consensuado– sin señalar las contradicciones de una nueva Rusia fuertemente poco igualitaria.
Aun en pleno invierno, en las calles peatonales cubiertas de nieve de Tver o en la orilla del Volga, uno se cruza con muchos cochecitos de bebé, con ruedas… o sobre patines. En su oficina del Departamento de Salud Pública, la directora de la protección a la infancia, Lydia Samochkina es optimista: “Vemos, cada vez más, familias con dos o tres hijos. La natalidad ha dejado de disminuir desde hace cuatro o cinco años. Hoy, la economía va mejor. El Estado y la región los ayuda”.
La nueva política abiertamente natalista del gobierno recuerda la exaltación de la “familia socialista” de la época soviética. El “capital maternal” (ver recuadro) permite reservar la ayuda esencial a los padres de familias numerosas. Aparentemente, eso ha dado sus frutos, porque el número de nacimientos ha aumentado desde 2007. La tasa de natalidad, que había caído a 8,6‰ (hijos por mil habitantes) en 1999 subió a 12,6‰ en 2010. Durante el mismo período, el índice sintético de fecundidad aumentó de 1,16 hijo por mujer a 1,53.
Sin embargo, los demógrafos siguen siendo escépticos. En general, los incentivos financieros sólo hacen avanzar proyectos de concepción. Así, la política natalista de Mijail Gorbachov, a fines de los años 80, permitió en un principio el alza de la fecundidad, antes de que comenzara su declinación más marcada. A largo plazo, la natalidad evoluciona en Rusia como en la mayoría de los países industrializados. Con la revolución cultural del control sobre los nacimientos desde mediados de los años 60, el índice sintético de fecundidad cayó por debajo del umbral de renovación de las generaciones (2,1 hijos por mujer). La única diferencia con el Oeste fue la escasa difusión de los métodos de anticoncepción: las autoridades mantenían la desconfianza respecto de la píldora y las mujeres rusas recurrieron masivamente al aborto. Autorizado a partir de 1920 y prohibido por Josef Stalin en 1936, el aborto volvió a ser legal a partir de 1955; las estadísticas siguieron siendo secretas hasta 1986. Sin embargo, se estima que la Federación de Rusia registró hasta 5,4 millones de interrupciones voluntarias de embarazo (IVE) en 1965. Se contaron más de cuatro IVE por mujer hasta mediados de los años 70. Hubo que esperar el fin de la URSS para una difusión más amplia de la anticoncepción. Desde 2007, el número de abortos es inferior al de nacimientos y continúa disminuyendo (1,29 millones en 2009).
Si bien la escasa natalidad de Rusia no desentona demasiado en Europa, la mortalidad, muy elevada –en particular entre los hombres–, representa un caso especial. Los hombres rusos, que tenían, al nacer, una esperanza de vida de 62,7 años en 2009 (74,6 para las mujeres), son los menos favorecidos de Europa y siguen estando por debajo de la media mundial (66,9 años en 2008). Mientras que los occidentales ganaron una decena de años de esperanza de vida desde mediados de los años 60, ¡los rusos todavía no recuperaron el nivel que tenían en 1964!
En Tver, los interlocutores prefieren alegar el exilio de los jóvenes hacia la capital, distante por lo menos unos doscientos kilómetros, para explicar el descenso de población. Es verdad que los más intrépidos emprenden el camino de Moscú o de San Petesburgo para encontrar allí un mejor salario y un trabajo más interesante. Pero su partida está ampliamente compensada por la inmigración proveniente de otras regiones y de Asia Central. La razón principal de la declinación en la región es la mortalidad masculina, con una esperanza de vida para los hombres (58,3 años en 2008) inferior a la de Benín o de Haití (3).
En los años 50, Rusia hizo progresos muy rápidos en materia de lucha contra las enfermedades infecciosas. En 1964, con la llegada de Leonid Brejnev, los países comunistas casi habían compensado su retraso respecto de los países occidentales, gracias al seguimiento sanitario, la vacunación y los antibióticos. Pero, desde entonces, la brecha no ha dejado de profundizarse, hasta el punto de volverse más importante que a principios del siglo XX. El sistema de salud no fue una prioridad para el régimen soviético que había entrado en un período de estancamiento económico. Se mostró muy poco eficaz contra las afecciones modernas como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares. La planificación condujo a desarrollar la cantidad más que la calidad de los cuidados, y los medios concedidos a la modernización de las instalaciones o a la revalorización de las profesiones médicas siguieron siendo insuficientes. El poder soviético se mostró igualmente incapaz de responsabilizar a los individuos de sus hábitos sanitarios.





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Max Planck Institute for Demographic Research 2010; Rosstat, Anuario Demográfico 2010; www.demoscope.ru


Un país fuertemente desigual

Después de la caída de la Unión Soviética, entre 1991 y 1994, los rusos perdieron cerca de siete años de esperanza de vida. Aunque el alza de la mortalidad afectó a todos los antiguos países comunistas, se manifiesta más brutal y de forma más duradera a medida que se avanza hacia el este. Para explicar esta evolución hay que recordar el caos de la época Yeltsin (1991-1999). “La población sufrió un shock sólo comparable al que la población soviética soportó entre 1928 y 1934”, estima Jacques Sapir (4). En 1998, el producto interno bruto (PIB) sólo representaba el 60% del PIB de 1991 y el nivel de las inversiones alcanzaba menos del 30%. Recién a fines de los años 2000, la Rusia capitalista volvió a encontrar un ingreso equivalente al del final de la Rusia soviética (5).
Es el período de la depredación de los bienes públicos y del pillaje de los recursos naturales a favor de un puñado de privilegiados, con frecuencia provenientes de la antigua nomenklatura. La selección de sus primeros dirigentes, aconsejados por occidentales –entre los cuales se encuentran el estadounidense Jeffrey Sachs o los franceses Daniel Cohen y Christian de Boissieu (presidente del Consejo de Análisis Económico) –, hicieron de Rusia el país de Europa donde las desigualdades, entre las más altas del mundo, son las más fuertes.
Este deterioro estuvo acompañado de una gran cantidad de muertes violentas. Actualmente la tasa de suicidios de los hombres se sitúa en el segundo puesto mundial; la tasa de mortalidad en las rutas (33.000 muertos por año) es la más elevada de Europa, así como la tasa de homicidios (6).
Desorientados, los rusos, que se volvieron temerosos, perdieron también su “capital social”, sus redes de relaciones. Rusia está entre los países del mundo donde se encuentran menos miembros activos en las asociaciones. Esto es verdad aun en materia de deportes, explica Anna Piunova, periodista para un sitio dedicado a la montaña: “A excepción de la clase privilegiada, los rusos ya no se preocupan por su condición física. Rusia sigue estando bien ubicada en las competiciones en virtud de su política elitista de selección precoz, pero no hay más deporte masivo”.

Un problema nacional

El vodka sigue siendo el problema de salud pública número uno. Después de las restricciones impuestas bajo Gorbachov, el consumo retomó con más fuerza en los años 1990. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente un hombre sobre cinco muere por causas ligadas al alcohol (uno sobre dieciséis, en promedio, a nivel mundial). Rusia es el país de Europa en el que se consume más alcohol fuerte, y en proporciones que con frecuencia sobrepasan la ebriedad.
Para captar el choque de clases en la nueva Rusia basta con volver de Moscú en el Sapsan (“halcón peregrino”), el nuevo TGV ruso. Mientras la plebe se amontona en los vagones desvencijados de la elektritchka, los “nuevos rusos” trabajan confortablemente con sus dispositivos electrónicos, circulando a 250 km/h. ¡Para ganar treinta minutos en el trayecto, hay que poder pagar seis veces más caro! Mientras esta nueva nomenklatura pasaba sus vacaciones en la Costa Azul o en las costas del Mar Negro, el episodio canicular del verano de 2010 en el distrito de Moscú y en el Sur demostró la ineficacia del sistema de salud, con un excedente de 55.000 muertes en relación al verano precedente.
En el área de la educación y la salud, “los nuevos rusos” recurren a servicios privados muy costosos y de calidad, mientras que la gran mayoría debe contentarse con el sector público, verdaderamente deteriorado. En la clasificación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) según el índice de salud, la Federación Rusa sólo alcanza el puesto 122, con un índice inferior al nivel de 1970.
Reemplazando el sistema estatal centralizado por un seguro médico obligatorio financiado por aportes salariales, la reforma de salud de 1993 remediaría el subfinanciamiento crónico y el despilfarro. La introducción de la descentralización no controlada y la entrada en competencia de las compañías de seguro privadas demostraron ser ineficaces y costosas. Para responder al desafío sanitario del mundo moderno, los países industrializados aumentaron los gastos tanto públicos como privado: estos superan el 10% del PIB en la mayoría de los países desarrollados (11% en Francia, 16% en Estados Unidos). Ya muy débiles en Rusia antes de 1991, cayeron al 2,7% del PIB en 2000, antes de subir al 4,5% en 2010 (7).

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Evolución de la población (1989-2009)


La “lucha permanente contra el vacío”

La recuperación económica de los últimos años y la vuelta del Estado, sin embargo, dieron lugar a ciertos progresos. Gracias a programas específicos que apuntan a instaurar en la región una mejor cobertura para los cuidados cardíacos o las urgencias viales, las enfermedades cardiovasculares y los decesos por accidentes sobre la ruta comienzan a retroceder. La mortalidad infantil cayó a la mitad en quince años y alcanzó el nivel de los países occidentales (7,5‰ en 2010). En Tver, el centro perinatal ya está bien equipado, y está en obra un centro cardiovascular (se prevén cinco en la región).
La política de salud ha tomado en la actualidad un giro esperado desde hace tiempo. A partir del 1 de enero de 2011, empezó una recuperación sustancial y el aporte por enfermedad pasó del 3,1% al 5,1% del salario: “Esta medida liberaría 460 mil millones de rublos suplementarios para el fondo nacional de seguro médico. Estas sumas serán afectadas en primer lugar a la rehabilitación y a la informatización de los centros de salud y después a elevar los estándares de cuidado”, explica Sophia Malyavina, primera consejera de la ministra federal de Salud. La creación de 500 centros para los primeros diagnósticos significará un cambio determinante. Los rusos van a poder elegir realmente a su médico, sin tener que pagar por ello una fortuna.
Queda abierta una tarea inmensa en lo concerniente a la prevención. La medicina del trabajo se revalorizó; un pasaporte de salud les permite a los adolescentes hacerse un chequeo regular completo. Las “escuelas de salud” brindan recomendaciones a las personas de edad avanzada. Signo de un cambio de enfoque: Moscú recibía a fines de abril de 2011 la primera conferencia ministerial mundial sobre los “modos de vida sanos y la lucha contra las enfermedades no transmisibles”. A pesar de la multiplicación de los programas, no se ve cómo podría mejorar el estado sanitario sin un cambio de las condiciones sociales; ahora bien, la disminución de las desigualdades por el apoyo a los más desposeídos (personas solas, jubiladas, peones de campo) y una política fiscal más redistributiva no parecen estar a la orden del día.
Con excepción de algunas regiones petroleras de Siberia y de Moscú, el Sur, que exhibe una ambición de “metrópolis mundial” y ha ganado más de un millón y medio de habitantes en veinte años (11,5 millones en el último censo), es el único distrito que ve aumentar su población. Los pueblos montañosos del Cáucaso Norte, que tanto atemorizan a los rusos desde las guerras de Chechenia, son también los que más hijos tienen.
El eterno desafío del desarrollo del espacio ruso tropieza con la conversión hacia una economía de renta petrolera. El abandono progresivo de la ambición industrial a favor de la explotación del subsuelo sólo profundiza las desigualdades entre las regiones ricas en recursos naturales y las demás. Situada al norte del círculo polar, la región de Mourmansk, por ejemplo, perdió la cuarta parte de su población en veinte años. La de Magadan, marcada para siempre por los gulags de la Kolyma, no alberga más que a la tercera parte de la población que tenía en la época soviética. Sobre un territorio más vasto que la Unión Europea, el extremo oriente ruso cuenta con apenas 6,4 millones de habitantes (-20%) y ve agravarse su “lucha permanente contra el vacío” (8). La densidad no representa allí ni una centésima parte de la del vecino chino.
El destino de los monograd, las ciudades de mono-industrias, permanece también en suspenso. Responder a la polución y a la obsolescencia de las fundiciones de cobre de Karabache, de los altos hornos de Magnitogork o de las decenas de ciudades parecidas, exigiría inversiones colosales; a tal punto que se menciona regularmente la “deslocalización masiva de los desocupados” (9) hacia ciudades más diversificadas o metrópolis regionales.
La cuestión de la inmigración está marcada por la ambigüedad del poder que, al mismo tiempo que busca responder al desafío demográfico, fomenta una opinión encerrada en un nacionalismo étnico, en un contexto de aumento de la xenofobia. El primer ministro Putin exalta así la vuelta de los “compatriotas” y una inmigración escogida, “educada y respetuosa de las leyes”. Sin embargo, desde hace tiempo están agotadas las reservas de “pies rojos”: los rusos instalados en las antiguas repúblicas soviéticas vecinas que querían “repatriarse” lo hicieron ya en los años 90. Los voluntarios provienen en primer lugar de las regiones desheredadas de Asia Central (Uzbekistán, Kazajistán, Tajikistán) y del Cáucaso. Con mucha frecuencia trabajan en la construcción y en el mantenimiento de las rutas, en condiciones difíciles.
“Rusia siempre fue multicultural”, dice Alexandre Verkhovsky, del Centro Sova, que estudia las desviaciones xénofobas. “En la URSS compartíamos una ciudadanía, pero también una lengua y una formación. Hoy, los inmigrantes, aun cuando vienen de repúblicas rusas, están cada vez más alejados de la sociedad rusa. El miedo hace que aquellos que no tienen aspecto ruso sean percibidos como extraterrestres”. La hipocresía llega al colmo con la inmigración clandestina, objeto de denuncias unánimes, sin que se haga nada para atacar los canales de explotación, ni para instalar un verdadero programa de integración.
La sociedad rusa no parece estar lista para lanzar una verdadera política de inmigración. La inercia de los fenómenos demográficos es tal, sin embargo, que no se espera invertir la evolución, ni contentarse con atenuarla: también habrá que encarar medidas de adaptación a un despoblamiento endógeno, en buena parte irreversible.

1. Alexandre Tkatchenko, Lydia Bogdanovo y Anna Tchoukina, Problèmes démographique de la région de Tver, Faculté de Géographie de Tver, 2010.
2. Resultados preliminares del último censo de octubre de 2010. Los otros datos sobre la población provienen de los anuarios demográficos de Rusia, RosStast, Servicios de Estadísticas del Estado Federal.
3. Indicadores del Banco Mundial, 2008.
4. Jacques Sapir, Le Chaos russe, La Découverte, París, 1996.
5. Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, Undata.
6. OMS 2009 y European Sourcebook of Crime and CriminalJustce Statistics, 4ª edición, Boom Juridische uitgevers, La Haya, 2010.
7. Anuario Estadístico de la Salud Pública en Rusia, 2007 y Ministerio de Salud, febrero de 2011.
8. Cédric Gras y Vycheslav Shvedov, “Extrême-Orient russe, une incessante (re)conquête économique”, Hérodote, París, Nº 138, agosto de 2010.
9. Moscow Times, 17-4-10.


Traducción: Florencia Giménez Zapiola



Un “capital maternal” a partir del segundo hijo

La asignación federal denominada “capital maternal” (materinkogo kapitala o matkapital) es la medida faro del “plan de apoyo a las familias, las madres y los hijos” lanzado en mayo de 2006 por el entonces presidente Vladimir Putin. Con un valor ajustado el 1º de enero de 2011 en 365.000 rublos (9200 euros), es decir, más de 18 salarios promedio, esta suma es otorgada por todo nacimiento o adopción a partir del segundo hijo. Los padres no pueden utilizarla antes del tercer aniversario de su hijo y solo para ciertos gastos: educación, ahorro previsional de la madre, material para la construcción o reforma de la vivienda principal por sus propios medios. En caso de urgencia, los padres pueden sin embargo desbloquear inmediatamente 12.000 rublos (300 euros). A partir de la crisis financiera de 2008, ese capital puede servir también para pagar un préstamo, sea cual sea la edad del hijo. El matkapital es muy popular, en especial en las zonas rurales, donde representa un monto considerable, aunque los padres lamenten la falta de flexibilidad en su utilización.
La asignación por nacimiento equivale a 11.000 rublos (275 euros) desde el primer hijo. También se prevén asignaciones específicas para los hijos cuyo padre efectúa servicio militar, o para favorecer la adopción. Durante la licencia por maternidad, fijada en 112 días, la madre, que puede actualmente elegir su médico y clínica, cobra su salario íntegramente. El Estado cubre los gastos médicos.
La mayoría de las madres toman además la licencia parental que los seguros sociales cubren durante dieciocho meses. El Estado garantiza una indemnización de hasta el 40% del salario previo, con un techo de 13.800 rublos (350 euros). Esa licencia puede prolongarse dieciocho meses, sin indemnización pero sin perder los derechos jubilatorios. La licencia parental se extendió hace poco a los padres, y sobre todo a las babouchkas, las abuelas. Su papel tradicional en la educación de los hijos sigue siendo importante, ya que la escuela recién empieza a los 7 años. Listas de espera y comisiones ilegales: conseguir lugar en una guardería es una de las principales preocupaciones de los futuros padres.
Estos mecanismos federales suelen completarse con programas regionales. Por ejemplo, la región de Ulianovsk otorga 100.000 rublos (2.500 euros) por el tercer hijo a las mujeres menores de 35 años. En Tver, las madres que extienden su licencia parental hasta tres años tienen también derecho a recibir gratuitamente una formación profesional.


Traducción: Patricia Minarrieta


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El mundo occidental en crisis


EL FIN DE LAS “LAS GUERRAS DEL 11 DE SEPTIEMBRE”


Por Ignacio Ramonet
Director Le Monde diplomatique, edición española.

Las crisis se suceden, unas tras otras, demostrando el agotamiento del cada vez más excluyente modelo neoliberal, que ha subordinado la política a los poderes económico y financiero.


uando se acaban de cumplir diez años de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y tres años de la quiebra del banco Lehman Brothers ¿cuáles son las características del nuevo “sistema mundo”?
La norma actual son los seísmos. Seísmos climáticos, seísmos financieros y bursátiles, seísmos energéticos y alimentarios, seísmos comunicacionales y tecnológicos, seísmos sociales, seísmos geopolíticos como los que causan las insurrecciones de la “Primavera árabe”...
Hay una falta de visibilidad general. Acontecimientos imprevistos irrumpen con fuerza sin que nadie, o casi nadie, los vea venir. Si gobernar es prever, vivimos una evidente crisis de gobernanza. Los dirigentes actuales no consiguen prever nada. La política se revela impotente. El Estado que protegía a los ciudadanos ha dejado de existir. Hay una crisis de la democracia representativa: “No nos representan”, dicen con razón los “indignados”. La gente constata el derrumbe de la autoridad política y reclama que vuelva a asumir su rol de conductor de la sociedad por ser la única que dispone de legitimidad democrática. Se insiste en la necesidad de que el poder político le ponga fin al poder económico y financiero. Otra constatación: una carencia de liderazgo político a escala internacional. Los líderes actuales no están a la altura de los desafíos.
Los países ricos (América del Norte, Europa y Japón) padecen el mayor terremoto económico-financiero desde la crisis de 1929. Por primera vez, la Unión Europea ve amenazadas su cohesión y su existencia. Y el riesgo de una gran recesión económica debilita el liderazgo internacional de Estados Unidos, amenazado además por el surgimiento de nuevos polos de poderío (China, India, Brasil) a escala internacional.
En un discurso reciente, el presidente de Estados Unidos anunció que daba por terminadas “las guerras del 11 de septiembre”, o sea las de Irak, Afganistán y contra el “terrorismo internacional”, que marcaron militarmente esta década. Barack Obama recordó que “cinco millones de americanos han vestido el uniforme en el curso de los últimos diez años”. A pesar de lo cual no resulta evidente que Washington haya salido vencedor de esos conflictos. Las “guerras del 11 de septiembre” le costaron al presupuesto estadounidense entre 1 billón (un millón de millones) y 2,5 billones de dólares. Carga financiera astronómica que ha tenido repercusiones en el endeudamiento de Estados Unidos y, en consecuencia, en la degradación de su situación económica.
Esas guerras han resultado pírricas. En cierta medida, finalmente Al Qaeda se ha comportado con Washington del mismo modo que Reagan respecto a Moscú cuando, en los años 1980, le impuso a la URSS una extenuante carrera armamentística que acabó agotando al imperio soviético y provocando su implosión. El “desclasamiento estratégico” de Estados Unidos ha empezado.

Nueva geopolítica mundial

En la diplomacia internacional, la década ha confirmado la emergencia de nuevos actores y de nuevos polos de poder sobre todo en Asia y en América Latina. El mundo se “desoccidentaliza” y es cada vez más multipolar. Se destaca el rol de China que aparece, en principio, como la gran potencia en ciernes del siglo XXI. Aunque la estabilidad del Imperio del Medio no está garantizada, pues coexisten en su seno el capitalismo más salvaje y el comunismo más autoritario. La tensión entre esas dos fuerzas causará, tarde o temprano, una fractura. Pero, por el momento, mientras declina el poderío de Estados Unidos, el ascenso de China se confirma. Ya es la segunda potencia económica del mundo (delante de Japón y Alemania). Además, debido a la importante parte de la deuda estadounidense que posee, Pekín tiene en sus manos el destino del dólar...
El grupo de Estados gigantes reunidos en el BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ya no obedece automáticamente a las consignas de las grandes potencias tradicionales occidentales (Estados Unidos, Reino Unido, Francia), aunque éstas se sigan autodesignando como la “comunidad internacional”. Los BRICS lo han demostrado recientemente en las crisis de Libia y de Siria, oponiéndose a las decisiones de las potencias de la OTAN y en el seno de la ONU.

El reinado del poder financiero

Decimos que hay crisis cuando, en cualquier sector, algún mecanismo deja de pronto de funcionar, empieza a ceder y acaba por romperse. Esa ruptura impide que el conjunto de la maquinaria siga funcionando. Es lo que está ocurriendo en la economía desde que estalló la crisis de las sub-primes en 2007.
Las repercusiones sociales del cataclismo económico son de una brutalidad inédita: 23 millones de desocupados en la Unión Europea y más de 80 millones de pobres… Los jóvenes aparecen como las víctimas principales. Por eso, de Madrid a Tel Aviv, pasando por Santiago de Chile, Atenas y Londres, una ola de indignación levanta a la juventud del mundo. Pero las clases medias también están asustadas porque el modelo neoliberal de crecimiento las abandona al borde del camino. En Israel, una parte de ellas se unió a los jóvenes para rechazar el integrismo ultraliberal del gobierno de Benjamin Netanyahu.
El poder financiero (los “mercados”) se ha impuesto al poder político, y eso desconcierta a los ciudadanos. La democracia no funciona. Nadie entiende la inercia de los gobiernos frente a la crisis económica. La gente exige que la política asuma su función e intervenga para enderezar los entuertos. No resulta fácil; la velocidad de la economía es hoy la del relámpago, mientras que la velocidad de la política es la del caracol. Resulta cada vez más difícil conciliar tiempo económico y tiempo financiero. Y también crisis globales y gobiernos nacionales.
Los mercados financieros sobrerreaccionan ante cualquier información, mientras que los organismos financieros globales (Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial de Comercio, Banco Mundial, etc.) son incapaces de determinar lo que va a ocurrir. Todo esto provoca frustración y angustia en los ciudadanos. La crisis global produce perdedores y ganadores. Los ganadores se encuentran, esencialmente, en Asia y en los países emergentes, que no tienen una visión tan pesimista de la situación como la de los europeos. También hay muchos ganadores en el interior mismo de los países occidentales cuyas sociedades se hallan fracturadas por las desigualdades entre ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres.
En realidad, no estamos soportando una crisis, sino un haz de crisis, una suma de crisis mezcladas tan íntimamente unas con otras que no conseguimos distinguir entre causas y efectos. Porque los efectos de unas son las causas de otras, y así hasta formar un verdadero sistema. O sea, nos enfrentamos a una crisis sistémica del mundo occidental que afecta a la tecnología, la economía, el comercio, la política, la democracia, la guerra, la geopolítica, el clima, el medio ambiente, la cultura, los valores, la familia, la educación, la juventud, etc.

¿El fin de la globalización?

Vivimos un tiempo de “rupturas estratégicas” cuyo significado no comprendemos. Hoy, el vector de la mayoría de los cambios es internet. Casi todas las crisis recientes tienen alguna relación con las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información. Los mercados financieros, por ejemplo, no serían tan poderosos si las órdenes de compra y venta no circulasen a la velocidad de la luz por las autopistas de la comunicación que internet ha puesto a su disposición. Más que una tecnología, internet es pues un actor de las crisis. Basta con recordar el rol de WikiLeaks, Facebook y Twitter en las recientes revoluciones democráticas en el mundo árabe.
Desde el punto de vista antropológico, estas crisis se están traduciendo en un aumento del miedo y del resentimiento. La gente vive en estado de ansiedad y de incertidumbre. Vuelven los grandes pánicos ante amenazas indeterminadas como pueden ser la pérdida del empleo, los choques tecnológicos, las biotecnologías, las catástrofes naturales, la inseguridad generalizada... Todo ello constituye un desafío para las democracias. Porque ese terror se transforma a veces en odio y en repudio. En varios países europeos, ese odio se dirige hoy contra el extranjero, el inmigrante, el diferente. Está subiendo el rechazo hacia todos los “otros” (musulmanes, gitanos, subsaharianos, “sin papeles”, etc.) y crecen los partidos xenófobos.
Otra grave preocupación planetaria: la crisis climática. La conciencia del peligro que representa el calentamiento global se ha extendido. Los problemas ligados al medio ambiente se están volviendo altamente estratégicos. La próxima Cumbre Mundial del Clima, que tendrá lugar en Río de Janeiro en 2012, constatara que el número de grandes catástrofes naturales ha aumentado así como su carácter espectacular. El reciente accidente nuclear de Fukushima ha aterrorizado al mundo. Varios gobiernos ya han dado marcha atrás en materia de energía nuclear y apuestan ahora –en un contexto marcado por el fin próximo del petróleo– por las energías renovables.
El curso de la globalización parece como suspendido. Se habla cada vez más de desglobalización, de descrecimiento... El péndulo había ido demasiado lejos en la dirección neoliberal y ahora podría ir en la dirección contraria. Ya no es tabú hablar de proteccionismo para limitar los excesos del libre comercio y poner fin a las deslocalizaciones y a la desindustrialización de los Estados desarrollados. Ha llegado la hora de reinventar la política y de reencantar el mundo.

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miércoles, 12 de octubre de 2011

Cristóbal Colón: "La última vez que estuve en América fue en junio de este año"

"La última vez que estuve en América fue en junio de este año". Cristóbal Colón recuerda con naturalidad su último viaje al Nuevo Mundo, cuando visitó Panamá. Y también rememora la primera vez que pisó suelo americano: "Fue en 1972 en el puerto de Santo Domingo, en República Dominicana".



No es ninguna aberración histórica lo que se lee en el entrecomillado. Son palabras de Cristóbal Colón de Carvajal, descendiente directo del "descubridor", quien ostenta el título de Almirante de Indias.
Este madrileño de 62 años, oficial de la Armada Española en reserva, y fanático de deportes acuáticos, ha dedicado toda su vida al mar al igual que su ancestro.

Nombre de peso

Su nombre tiene un peso específico que le depara situaciones particulares diariamente. Cuando completa un formulario o cuando dice su nombre despierta sorpresa.
"Si no ando con prisa y me preguntan les explico quién soy", aunque reconoce que algunas veces sale del paso con lo que le venga a la mente. "No es cuestión de perder el avión", se excusa quien dice llevar una vida "de lo más normal".
Sin embargo, no es lo más normal del mundo ostentar los títulos de Almirante y Adelantado Mayor de las Indias, Duque de Veragua y Marqués de Jamaica. Los dos últimos fueron otorgados en su momento al nieto de Colón, Luis, tras llegar a un acuerdo "forzado" para acabar con los pleitos colombinos con la Corona que, según explica, "no cumplió lo pactado".
Hoy estos títulos nobiliarios no acarrean ningún privilegio. "Son honoríficos", explica.
Su nombre y su relación con la Corona no son los únicos puntos en común con su famoso ancestro. Ambos, desde muy jóvenes, dedicaron su vida al mar. El Colón de este tiempo comenzó navegando a vela: "Aquello me llevó a pensar que podía llegar a ser oficial de marina como mi padre", que también se llamaba Cristóbal y murió en un atentado de ETA en 1986.
Y así acabó en la Escuela Naval Española. Antes de graduarse dio la vuelta al mundo en barco como parte de su preparación. "En el buque escuela llegué a América por primera vez". Y lo hizo en el puerto de Santo Domingo. "Casi, casi como Cristóbal Colón", remarca.

Sangre aborigen

El vigésimo Cristóbal Colón tiene sangre aborigen.


"Desciendo de Moctezuma II", le asegura a BBC Mundo. Lo hace con la misma naturalidad con la que se refiere a la rama europea de su árbol genealógico.
Considera que es la prueba de que los españoles "no mantenían un trato discriminatorio hacia los indios". En contra de su opinión, muchos movimientos indigenistas se muestran beligerantes hacia todo lo que representa el 12 de octubre.
Colón lo considera "una cuestión puramente política". Cree que a su ancestro se le quiere echar "la culpa de todos los males que aquejan a ciertos países" y que hay políticos latinoamericanos que tratan de "justificar todas las desgracias y el poco desarrollo que se ha logrado desde que los españoles se fueron".
"Colón fue simplemente un descubridor", defiende. Lo separa del concepto de conquistador. "Por supuesto que toda la gente que iba allí no era precisamente la gente más caritativa y mejor de España. Tenían su parte de codicia y su deseo de enriquecerse", matiza.
Este sentimiento crítico de algunos sectores de los pueblos originarios americanos lo ha hecho vivir algún momento no muy agradable. Aun así ha podido limar asperezas.

Recuerda una ocasión en la que "esperaba una actitud muy negativa y hostil" con un grupo de aborígenes del norte de Estados Unidos. "Sin embargo tuve un encuentro en Washington sumamente cordial", recuerda con satisfacción.
Dedica buena parte de su tiempo a actividades relacionadas con su ancestro. Hasta ha representado a España como embajador en misión especial.
Lo que más disfruta son los encuentros con aborígenes como los Pueblo en el sur de Estados Unidos entre quienes la imagen es muy positiva. "Guardan un muy buen recuerdo" de la influencia española en su región, se enorgullece.
Entre los países que más valoran la figura histórica de Colón menciona en primer lugar a la República Dominicana donde es "el padre de la patria". "El Faro a Colón es como una moderna pirámide", ejemplifica. También percibe un gran reconocimiento en países como Argentina o Colombia.
Por el contrario, no duda en afirmar que donde la imagen de Colón es más negativa es en países como Venezuela y Bolivia. Allí considera que existe una "reivindicación contra la civilización no solamente europea, sino occidental".

El duque

En su opinión hay una intención de hacer ver que "los indios vivían en el paraíso terrenal", que fue "una desgracia que los descubrieran los europeos" y que "hubieran llevado allí su civilización y destruyeran aquel paraíso".
"Hoy todos sabemos que ese paraíso no era tal", enfatiza. "Los grandes imperios americanos se sustentaban sobre la esclavitud y sobre unos sacrificios humanos de una crueldad asombrosa", argumenta.

La resistencia de algunos pueblos originarios de América a la celebración del 12 de octubre hoy está muy ligada a la lucha contra la globalización. Un concepto que Colón considera íntimamente relacionado con la gesta de su ancestro. "Desde el primer momento del descubrimiento cambia por completo la vida de Europa", puntualiza.
Esa misma globalización hace que hoy alcaldes y otros funcionarios de Panamá, donde se encuentra Veraguas, el territorio del que es formalmente Duque, lo visiten en España con motivo del 12 de octubre.
Los ha llevado a conocer, entre otros sitios, Palos de la Frontera en la provincia de Huelva, punto de partida de la expedición de 1492 y donde están las réplicas de las tres carabelas.
Con esas embarcaciones Colón se lanzó hacia lo desconocido para acabar marcando la Historia Universal y la vida de este madrileño que lleva con orgullo la representación de su historia familiar, allí donde es bien recibido y donde no también.