miércoles, 14 de octubre de 2009

UNA LEGISLACIÓN: LA SHARIA

UNA LEGISLACIÓN: LA SHARIA

Las leyes religiosas ( y en ocasiones también civiles) que provienen del Corán y la sunna se denominan sharia, que significa el camino recto. Son reglas sobre todos los aspectos de la vida, desde las acciones individuales hasta los asuntos de estado. En muchos países musulmanes, como en Irán, no existe gran diferencia entre las leyes religiosas y las del estado ya que la fe y la legislación son inseparables.
Vemos algunos aspectos:
-El poder no pertenece más que a dios. El poder islámico es teocrático y sin embargo igualitario. Esta inspirado en el modelo que fue el profeta.
-La propiedad. El régimen de la propiedad es de esencia religiosa. Solo dios tiene propiedad de todos lo bienes.
-La justicia. En dios reside todo principio de justicia. Solo dios es realmente justo.
-La familia. La ley del Islam regula fielmente la vida familiar. Desde el nacimiento hasta la sepultura.

A continuación desarrollo estos aspectos:

1. La Familia

Es la célula elemental de la sociedad musulmana. Se trata de la gran familia dirigida por un cabeza de familia que reúne en tomo a sí los hijos casados, parientes, etc., aunque en las ciudades modernas se va imponiendo la noción de familia reducida a padres e hijos. Al niño nacido se le considera bueno por naturaleza y musulmán. Los padres le ponen un nombre, muchas veces tomado del Profeta o de su entorno. La circuncisión es práctica general en el Islam.
Se insiste mucho en el respeto debido a los padres. Se sugiere en el Corán una oración por los padres ya mayores: "Tu Señor ha decretado que no adoréis nada más que a él y tratéis con bondad a vuestro padre y madre. (...) Inclina hacia ellos las alas de la deferencia con mansedumbre, dice a los hijos, y di: "Señor, sé misericordioso con ellos tal como ellos me educaron cuando era pequeño"" (Cor 17,23-34). El deber de fidelidad y obediencia a los padres sólo cesa en el caso de que estos quisieran alejar a sus hijos de la fe musulmana.
La idea del celibato es extraña al pensamiento musulmán, aunque se contempla con respeto la virginidad de María, el nacimiento virginal de Jesús y el hecho de que ni Juan Bautista ni Jesús tomasen esposa. Antes del matrimonio es obligatoria la continencia. Para los hombres, la sociedad es más permisiva, mientras a la joven se le exige que llegue virgen al matrimonio. Las costumbres son muy estrictas en este punto. El matrimonio es posible hasta el grado de primos hermanos. Antiguamente no existía una edad mínima, por lo que los matrimonios se concertaban siendo pequeños los cónyuges, que formaban una pareja real aunque la consumación tuviese lugar posteriormente. Actualmente la mayoría de los estados han dictado leyes al respecto.
El matrimonio es considerado como la situación normal del hombre y la mujer adultos. Este se concierta por parte de un representante de la novia (wali) que firma un contrato. Para su validez, la novia tiene que dar su consentimiento. Antes les era difícil negarse, hoy las cosas van cambiando. El contrato precisa las cuestiones materiales: especialmente la dote que ha de pagar el esposo antes de cohabitar, toda o una parte, en cuyo caso el resto se debe de entregar a la mujer en caso de que sea repudiada. El repudio se designa mediante el término talilq que significa despedir. El hombre es libre para despedir a su mujer. También la mujer puede solicitar el divorcio si este extremo se precisó en el contrato y lo permite la escuela jurídica bajo cuyos auspicios se firmó. En caso de divorcio, el marido debe dejar marchar a la mujer con la dote. La ley no incentiva el repudio-divorcio. Hay tradición que lo señala como la más odiosa de las cosas lícitas. Normalmente después de un repudio quedarán deterioradas las relaciones entre las familias. Incluso la legislación propicia la posibilidad de la reconciliación y la de volver a tomar la misma esposa. Sólo después del tercer repudio no podrá volver a tomarla hasta que otro hombre se haya casado con ella y haya vuelto a quedar libre. Los hijos están bajo la custodia de la madre hasta los 7 años. Después vuelven inmediatamente al padre.
El matrimonio temporal (muta, disfrute) es admitido actualmente por los chiíes. Los sunníes sostienen que este matrimonio fue admitido al principio pero que posteriormente lo prohibió el Profeta. Los sunníes lo prohíben en la actualidad.
El Islam permite la poligamia sin recomendarla, con dos condiciones: que el número de esposas no pase de cuatro y que el marido pueda tratar a todas con equidad. Hasta el siglo pasado este asunto no supuso problema. A partir de entonces se gesta una polémica sobre la poligamia con argumentos a favor y en contra. En la actualidad, practica la poligamia una ínfima minoría.

El adulterio está prohibido y castigado con la reclusión en casa hasta morir en el caso de la mujer, siempre que la acusación sea sostenida por cuatro testigos varones o haya confesión propia. Aunque hay quien sostiene que el castigo consiste en 100 latigazos para ambos culpables conforme a una azora posterior. Si un marido mata a su esposa y al amante de ésta sorprendidos "in fraganti delicto" no merece castigo. De todas formas esta legislación sólo se aplica rígidamente en países muy tradicionalistas o de régimen islamista.

2. Preceptos alimenticios

Para los musulmanes hay una serie de alimentos y bebidas puros, saludables o permitidos, "halal", que se pueden tomar y otros que no permitidos o "haram". Un alimento o bebida sólo se considerará «halal» si se ajusta a la normativa islámica recogida en el Corán, en las tradiciones del Profeta, y en las enseñanzas de los juristas islámicos.

Cualquier alimento debe estar exento de cualquier sustancia o ingrediente no lícito («haram»), o de cualquier componente que proceda de un animal prohibido; debe ser un producto elaborado, manufacturado y/o almacenado usando utensilios o maquinaria que se ajuste a lo que estipula la normativa islámica y las normas sanitariasdes país; y no debe ponerse en contacto con una sustancia o producto prohibido durante su elaboración, producción, procesado, almacenamiento y transporte.

En el caso de la carne, éstas deben provenir de animales no prohibidos, que deben ser sacrificados de acuerdo con lo prescrito por la Ley Islámica. El pescado se considera «halal» sin necesidad de sacrificio.

Por otra parte, se consideran productos «haram» o ilícitos, según la normativa islámica:

La carne del animal hallado muerto, la sangre, la carne de cerdo y jabalí y sus derivados y aquellos animales sobre lo que se ha invocado un nombre distinto del de Dios.
El animal muerto por asfixia, estrangulado, apaleado, por una caída, de una cornada o devorado por una fiera, salvo si, estando aún vivo, ha sido debidamente sacrificado.
Animales con colmillos.
Los animales carnívoros y carroñeros.
Los animales que posean dientes caninos protuberantes.
Los anfibios, como las ranas, cocodrilos, tortugas...
Los reptiles e insectos.
Las aves con garras.
El alcohol, las bebidas alcohólicas, las sustancias nocivas ó venenosas, y las plantas o bebidas intoxicantes.
Partes de animales que se hayan cortado mientras estaban vivos.
Ingredientes procedentes de animales prohibidos o de animales no sacrificados de forma halal

3. Preceptos económicos

El Islam reconoce el derecho de propiedad pero no hace de ello un absoluto. El mismo "azaque" es un modo de regulación del uso de los bienes materiales. Está prohibido robar. Al ladrón se le debe cortar la mano. Esta ley se aplica hoy en pocos países, aunque el movimiento islamista quiere generalizarla. El complicado derecho de herencia que se apoya en el Corán da preferencia a los miembros masculinos de la familia. El Corán, como el AT, prohíbe el préstamo a interés. En el Corán la prohibición es absoluta. El Banco Islámico fundado en 1975 con dinero de los países productores de petróleo presta sin pedir intereses a no ser para los gastos con que cubrir su funcionamiento (?). Los juegos de azar están también prohibidos. (El Islam y el dinero, sección 9)

4. Preceptos de ética política

El Corán da por supuesta la esclavitud aunque se ordena tratar con humanidad a los esclavos y se recomienda liberarlos o ayudarles a ganar dinero para pagar su propio rescate. El Islam, como el Cristianismo, ha afirmado principios de fraternidad e igualdad humana que han provocado el que paulatinamente se viera con normalidad, e incluso como exigencia ética, la supresión de la esclavitud.
Una institución, de naturaleza e interpretación ambigua, es la
yijad (esfuerzo en el camino de Dios; comúnmente "guerra santa"). Dado el origen problemático, a nivel social y político, del Islam, el Corán contiene textos justificadores de la guerra defensiva: sura 2, v. 190: "Combatid en el camino de Alá a los que os combaten..." y especialmente el siguiente verso referido a los no musulmnes sura2, v 191: "¡Matadlos en todos los lugares donde los alcancéis! Expulsadlos de donde os han expulsado"

Este texto se considera el fundamento de la guerra defensiva y procede de la época medinesa, cuando los creyentes hacían la guerra y organizaban razias. Sin embargo, también se encuentra la situación ofensiva. Desde que se consolidó el poder musulmán en Medina las tropas se dirigieron contra el resto de Arabia e incluso contra el exterior. La justificación está en una tradición: Mahoma habría invitado a los soberanos y personalidades políticas a hacerse musulmanes. Al no haber aceptado, los destinatarios de esas invitaciones habrían sido atacados. De ahí la teoría de que los infieles pueden ser atacados después de oponer resistencia a su conversión al Islam. La guerra se convierte, así, en un medio para ampliar el campo de influencia musulmana.
De aquí que el musulmán no olvide su obligación de extender el reinado de la ley musulmana; primero por medios pacíficos, pero también, en caso necesario, por medios violenteos. La realidad es que los textos sobre el yihad se han interpretado en sentidos muy diversos, incluso opuestos. Desde la justificación de la ofensiva violenta y total, pasando por una matización de las condiciones que han de darse para que sea posible la guerra santa, hasta una interpretación pacifista que explica la guerra santa justamente como una lucha en contra de la guerra, a favor del mejoramiento del hombre, en contra de la pobreza, la explotación, y otros males. Algunos autores distinguen entre un "gran yihiid" (alyihiid al-akbar) como camino hacia el interior de la persona, hacia la auténtica espiritualidad religiosa, y el "pequeño yihiid", que sería la guerra externa, en sentido militar.

En la actualidad, los musulmanes occidentalizados traducen "yihad" en el sentido etimológico: combate conta las propias pasiones, mientras que para los integristas, la yihad, es realemtne un combate, una guerra. Si acudimos a Mahoma y al Corán, que no en vano es el modelo de todo musulmán, vemos que en el periodo medinense, el que tiene mayor importancia, yihad tiene calramente un sentido de guerra, de combate. Y este sentido es el que ha predominado en la historia del Islam. En el periodo del 624 al 630 asistimos a una glorificación de las razias o campañas militares.
La obligación de la guerra santa la encontramos claramente en unos 250 de los 6.235 versos.

5. El código penal coránico

Está compuesto por una ley taliónica y seis delitos -llamados judüd Allilh-. Lo explícito brevemente dada la importancia que este código adquiere en los países que tienen un régimen islamista y en los movimientos político-religiosos que desean implantarlo:
A) La ley del talión es recogida en dos versiones. Expongo la más cercana al AT:
"Y, en la Torah, os prescribimos: vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja y diente por diente, y para las heridas la ley del talión. Pero para quien da en limosna el precio de la sangre, eso le servirá de purificación. Y aquellos que no juzguen según la Revelación de Dios son los inicuos" Cor 5, 45.
B) Los llamados "seis delitos".
1. La fornicación-adulterio, penado con 100 latigazos para cada
uno de los cómplices y la imposición de un cónyuge adúltero o infiel
en el caso de que decidiesen contraer un nuevo matrimonio.

2. Falsa acusación contra una mujer honesta, sin poder aportar cuatro
testimonios, castigado con 80 latigazos y la invalidación perpetua del
testimonio del transgresor278.
3. Robo. Penado con el corte de las manos.
4. Bandolerismo y rebelión (contra Dios y su Profeta). Varias posibilidades de castigo: ajusticiamiento, crucifixión, corte de manos y pies alternativos (de lados opuestos) o expulsión del país.
5. Beber o difundir vino y alcohol , los juegos de azar, ídolos y flechas de la suerte. Son "abominación de las obras de Satanás". No se establece una pena concreta. Aunque las escuelas prescriben entre 40 y 80 latigazos, la mitad si es un esclavo.
6. Apostasía. Pena de muerte.

6. Moral musulmana y sociedad moderna

En el Islam la ley la interpretan los juristas (alfaquíes). En relación con casos concretos los jurisperitos (muftíes); los jueces penales (cadíes) se orientan por el parecer de los anteriores. En principio en el Islam no existe división entre lo secular y lo sagrado, entre política y religión. El Derecho es simultáneamente religioso (canónico) y civil; Y los jueces también están revestidos de esta, solo para nuestra mentalidad, doble condición. Sin embargo, las tensiones entre ley divina (según los alfaquíes) y las leyes proclamadas por los gobernantes tienden a ser inevitables.
La ley islámica es ley de Dios, a quien se debe entera sumisión (Islam); por esta razón lo legal comporta una obligación moral. Es en esta articulación entre lo legal y lo moral donde surgen las dificultades -como suele pasar, por otra parte, en casi todos los casos, también en occidente-o En efecto, la dificultad se plantea cuando el musulmán vive en condiciones de vida muy diferentes de aquellas que se previeron en el Corán o en la sunna, en su momento históricocultural. Es lo que sucede frecuentemente en el mundo moderno. Así, al musulmán de la ciudad, en la fábrica o en la oficina, le será muy difícil o imposible cumplir lo preceptuado en la ley, incluidos los pilares del Islam. Le resultará complicado o difícil hacer la oración las cinco veces al día, en las horas y con los rituales preceptivos. Entiéndase lo mismo del ayuno en el mes de Ramadán. A veces estos conflictos se resuelven acudiendo a la aplicación del estado de necesidad: quien no puede hacer oración a sus horas y según el ritual preceptivo no estará obligado a ello; la suplirá después en su casa.
En concreto, el ayuno del Ramadán plantea no pequeños problemas dentro de las estructuras económico-industriales que van surgiendo en los países en vías de desarrollo. En los años sesenta se planteaba el problema con especial agudeza en Túnez. Estos casos y otros semejantes son conflictos que atañen a la práctica. Otra clase de conflictos afectan a los valores mismos y a los criterios. Por ejemplo, el problema del puesto de la mujer en la sociedad, la poligamia, el repudio etc. Las sociedades modernas juzgan a estos respectos de modo muy diferente como juzgaba aquella sociedad de los orígenes del Islam.
Respeto a la guerra, ésta era admitida como moral en aquellos tiempos más fácilmente que en los nuestros. En estos conflictos la solución que den los musulmanes actuales será distinta según se trate de personas insertas en ambientes más conservadores o más progresistas e incluso según las diferentes escuelas jurídicas y su modo de hermenéutica de las fuentes.

Fuente:

http://reliduques.iespana.es/pag%20islam/sharia.htm

Sharia

Sharia

La sharía o sharia o castellanizado a jaría, charía, o saría (en árabe, شَرِيعَة šarīʿa, "vía o senda"), llamada en ocasiones en los mediosoccidentales, ley musulmana (y no ley islámica, ya que podría decirse en realidad que está inspirada en el Islam, pero no es irrefutable como el Corán), es el cuerpo de Derecho islámico. Constituye un código detallado de conducta, en el que se incluyen también las normas relativas a los modos del culto, los criterios de la moral y de la vida, las cosas permitidas o prohibidas, las reglas separadoras entre el bien y el mal.

Está adoptado por la mayoría de los musulmanes, en un mayor o menor grado, como una cuestión de conciencia personal. Pero también puede ser formalmente instituido como ley por ciertos Estados y así también los tribunales pueden velar por su cumplimiento. Muchos países islámicos han adoptado elementos de la sharía en áreas como las herencias y los testamentos, la regulación de las actividades bancarias y de los contratos.

Contenido

Etimología

La palabra "sharía" significa literalmente "el camino al manantial". Denota un modo islámico de vivir que es más que un sistema de justicia criminal. Sharía es un código religioso para vivir, pero más al estilo de un código de derecho, distinto a la Biblia que ofrece un sistema moral para el cristiano, no codificando especificamente su conducta.

Fuentes de la sharia

Las fuentes de la sharía son el Corán , el hadiz , el ÿma’ (consenso) y el Iÿtihad (esfuerzo) . Si el Corán es una revelación divina, el hadiz es una recopilación de hechos y dichos de Mahoma recogidos por algunos de sus compañeros y a los que se atribuye distinto grado de fiabilidad en función de su procedencia. Los textos recopilados por Malik, Bujarí, Muslim, Tirmidzi, Abú Daúd, Nasai e Ibn Majah son considerados como los más auténticos.

El Islam no establece una iglesia, y por lo tanto cada fiel debe ser capaz de interpretar la norma islámica, pero para ayudar en esto aparecieron diferentes escuelas de interpretación.

Escuelas jurídicas en torno a la sharia

Existen veinte escuelas de pensamiento jurídico[cita requerida], o fiqh, que son interpretaciones de la sharía llevadas a cabo por un faquí (del árabe faqih, "jurista"):

Todos ellos fueron elaborados, en su forma actual, durante los doscientos años siguientes a la muerte de Mahoma.

De otra parte el tasawwuf juzga las oraciones desde el punto de vista de la concentración, devoción, pureza de las almas y del efecto de las oraciones en la moral y los modales. Así el tasaúf mide el espíritu de obediencia y sinceridad, mientras que el fiqh vigila las reglas que se deben seguir hasta en sus menores detalles.

El Hadd

Dentro de la sharía existe un específico tipo de ofensas conocidas como las ofensas hadd. Son crímenes castigados con penas severas, tales como la lapidación, los azotes y aun la amputación de una mano. Sin embargo, no todas estas penas se adoptan universalmente en los países islámicos.

Algunos países, como por ejemplo Arabia Saudí, afirman vivir bajo el imperio de la sharía en toda su pureza, y aplican las penas mencionadas ante las ofensas hadd. En otros, como por ejemplo Pakistán no ocurre lo mismo. La mayoría de los países del Oriente Próximo, incluyendo aJordania, Egipto, Líbano y Siria, no han adoptado las ofensas Hadd como parte de sus legislaciones estatales.

Las ofensas hadd implican penas específicas. Las transgresiones incluyen relaciones sexuales fuera del matrimonio (adulterio), acusaciones falsas, beber alcohol, robo y asalto en rutas. Las ofensas sexuales conllevan una pena de lapidación o azotes, mientras que el robo está penado con la amputación de una mano.

Muchos países islámicos definen al adulterio y al consumo de alcohol como ofensas criminales, pero no como ofensas hadd, por cuanto no conllevan penas tan terribles. Esos actos ilegales se castigan con penas de prisión.

La sharia, además, incluye como graves faltas el ser homosexual, la desobediencia de las mujeres hacia la autoridad del padre o el esposo, las relaciones con infieles pertenecientes al mundo no islámico y el no cumplimiento de las normas de vestimenta de las mujeres, a las que, en caso de incumplimiento, se considera inmorales y culpables en caso de violación.

Declaración de los Derechos Humanos en el Islam

Declaración de los Derechos Humanos en el Islam

La Declaración de los Derechos Humanos en el Islam (DDHI), también conocida como Declaración de El Cairo, es una declaración por parte de los estados miembros de la Organización de la Conferencia Islámica que proporciona una visión general de la perspectiva musulmanasobre los derechos humanos y fija la Sharia como su fuente principal. La DCDHI declara que su objetivo es ser una guía para los estados miembros de la OCI en el campo de los derechos humanos. Generalmente, esta Declaración se considera como homólogo y respuesta a laDeclaración Universal de los Derechos Humanos redactada por Naciones Unidas en 1948.

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Historia

Países predominantemente musulmanes, como Sudán, Pakistán, Irán y Arabia Saudí habían criticado frecuentemente la Declaración Universal de Derechos Humanos porque consideraban que no toma en consideración el contexto cultural y religioso de los Estados no occidentales. En1981, Said Rajaie-Khorassani, representante del Irán postrevolucionario ante la ONU, explicó la posición de su país ante la DUDH y afirmó que ésta era una "interpretación secular de la tradición judeocristiana" y que por tanto no podía ser puesta en práctica por los musulmanes sin infringir la Ley islámica.1

La DCDHI fue adoptada el 5 de agosto de 1990 por 45 ministros de asuntos exteriores de la Organización de la Conferencia Islámica para servir como guía a los estados miembros en materia de derechos humanos.

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La Declaración comienza por prohibir cualquier tipo de "discriminación por razón de raza, color, idioma, sexo, creencia religiosa, afiliación política, estatus social o de otras consideraciones". Proclama la santidad de la vida y declara la "preservación de la vida humana" como un "deber prescrito por la Sharia". Además, la DDHI garantiza a los "no combatientes, como ancianos, mujeres y niños", "heridos y enfermos" y "prisioneros de guerra" el derecho a ser alimentados y recibir cobijo, seguridad y tratamiento médico en tiempos de guerra.

La DDHI reconoce el derecho al matrimonio a hombres y mujeres sin distinción de raza, color o nacionalidad, aunque no de religión. Asimismo, el artículo 6 reconoce a la mujer "igual dignidad humana" y la titularidad de derechos y obligaciones; también su "personalidad civil", "garantías patrimoniales" y "el derecho de mantener su nombre y apellidos". No hace referencia a igualdad de derechos en general, aunque sí existe una prohibición de discriminación por razón de sexo. La Declaración hace responsable al hombre de la protección social y económica de la familia. Reconoce a ambos progenitores derechos sobre sus hijos y los hace responsables de su protección, antes y después del nacimiento. La Declaración también garantiza a cada familia el derecho a la intimidad. Prohibe la demolición, confiscación y el desahucio de toda familia de su residencia. Incluso si la familia es separada por motivos de guerra es responsabilidad del Estado favorecer visitas o la reunión de la familia.

En su artículo décimo, y tras afirmar la primacía natural del islam, la Declaración prohíbe forzar a cualquier persona a "cambiar su religión a cualquier otra religión o al ateísmo", pero no reconoce el derecho individual a cambiar de religión o creencias.

La DDHI protege al individuo en caso de detención arbitraria, tortura y tratos indignos o inhumanos; en concreto se especifica que nadie será objeto de experimentos médicos o científicos y se prohíbe la toma de rehenes en toda circunstancia y con cualquier motivo o pretexto; no será posible la promulgación de leyes excepcionales en las que se faculte para realizar tales acciones. La Declaración garantiza la presunción de inocencia; sólo podrá declararse culpable a una persona tras "un juicio justo con todas las garantías necesarias para su defensa". El artículo 19 establece que no existen otros crímenes o castigos que los mencionados en la Sharia.

Se reconoce el derecho a participar, directa o indirectamente, en los asuntos públicos, así como de asumir funciones públicas, según estipulen los preceptos de la Sharia. La referencia a la ley islámica evoca el debate abierto sobre la compatiblidad entre democracia e Islam.2

Asimismo, la Declaración subraya el pleno derecho a la libertad y la autodeterminación, su oposición a la esclavitud, opresión, explotación y colonialismo. Se declara a favor del principio de legalidad, con igualdad y justicia universales. También garantiza a todo individuo "el derecho a participar, directa o indirectamente, en la administración de los asuntos nacionales de carácter público". Todo abuso de autoridad queda prohibido.

En la Declaración se concede a todo individuo el derecho a expresar su opinión libremente. Se le anima a difundir aquello que es ético y justo. Al mismo tiempo, prohíbe el abuso de este derecho cuando va en contra de "los valores sagrados o la dignidad de los Profetas" o cuando se utiliza para "la trasgresión de los valores, la disolución de las costumbres, la corrupción, el mal o la convulsión de la fe".

En los artículos 24 y 25 se concluye que todos los derechos y libertades mencionados están sujetos a la ley islámica, a la que se reconoce como única fuente del documento y de cualquier posible interpretación o aclaración. También se reserva para la "verdadera religión" el papel de garante de la dignidad humana.

Críticas

La DDHI ha sido acusada de incumplir los estándares de los derechos humanos internacionales, al no conservar el fundamento de la libertad de culto.3 El artículo 5 prohíbe imponer cualquier restricción al matrimonio, ya sea por razones de "raza, color o nacionalidad". Es notable que la religión no esté incluida en la lista, por lo que hombres y mujeres podrían verse impedidos de contraer matrimonio con base en su religión. Sin embargo, en la ley Shari'ah esto se debe a la prohibición que tienen los hombres de convertir forzosamente a sus esposas no musulmanas (por cualquier medio) al Islam, mientras que no hay ninguna garantía parecida en el caso de que una mujer musulmana decidiera contraer matrimonio con un hombre no musulmán.

De igual manera, la DDHI se critica por no apoyar la igualdad de género entre hombres y mujeres; aún más, se le acusa de reafirmar la superiodidad de los hombres. En el artículo 6, a las mujeres se les garantiza una dignidad equivalente, pero sin igualdad en otras materias. El artículo, además, supone al marido como el responsable de mantener la familia, sin una obligación similar en el caso de las mujeres. Finalmente, no hace ninguna mención a la práctica generalizada de algunos países Islámicos de tener varias esposas.

Adama Dieng, un integrante de la Comisión Internacional de Juristas, ha criticado a la DDHI argumentando que la declaración amenaza gravemente el consenso intercultural sobre el cual se basan los instrumentos internacionales de derechos humanos, lo cual conduce a una intolerable discriminación contra los no musulmanes y las mujeres. Argumenta además que la declaración revela un carácter intencionadamente restringido en lo que se refiere a derechos y libertades fundamentales, ocasionando que ciertas garantías queden incumplidas en varios países islámicos; prácticas tales como el castigo corporal podrían ser legitimadas bajo la ley islámica.1

Hadiz

Hadiz

Un hadiz o jadiz (árabe: حديث, en general, "narración, referencia") literalmente significa un dicho o una conversación, pero islámicamente representa los dichos y las acciones del Profeta Mahoma relatadas por sus compañeros y compiladas por aquellos sabios que les sucedieron.

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Designación y Uso

Se designa a toda narración o relato referido al Profeta Mahoma, directa e indirectamente, sobre lo que éste dijo (recomendando, ordenando, prohibiendo), enseñó, o simplemente se vio que solía hacer aunque no lo recomendara específicamente a sus seguidores. Hay incluso hadices en los cuales se narra simplemente que el Profeta aprobó tácitamente cierta conducta en otros, y en consecuencia tal conducta se vuelve vinculante para los musulmanes.2

El Corán incita a que se debe seguir la guia, enseñanza y el ejemplo de Mahoma como en los siguientes versículos:

Teneís en el Mensajero de Dios un bello y perfecto ejemplo, para quien deposita su esperanza en Dios y en el Día Final, y recuerda a Dios frecuentemente.
Vuestro compañero [Mahoma] no se extravía, ni se descarría, no habla por propio impulso, no es sino una revelación que se ha hecho, se la ha enseñado El muy poderoso, fuerte, majestuoso.

También le concede a Mahoma la misión de explicarlo:

A ti también te hemos revelado la Amonestación para que expliques a los hombres lo que se les ha revelado. Quizás, así, reflexionen.

Esta es la razón de como desde la primera época del Islam, el ejemplo del Profeta se utilizó como recurso de autoridad para todo tipo de eventualidades. La legislación musulmana se basaba y se sigue basando en muchos aspectos de la vida del Profeta recogidos en las compilaciones de hadices que se fueron reuniendo a lo largo de los siglos. Pero no sólo se observan los hadices en el plano jurídico. El modo de vida (Sunnah) de todo musulmán está muy a menudo condicionado por estas costumbres iniciadas por Muhammad.

Asimismo, los hadices eran poderosas armas en las luchas políticas y pronto se vio la necesidad de evitar su continua manipulación atribuyéndoles un valor en función de quién hubiera transmitido la tradición y quién estuviera en el origen de ésta. No obstante se llegó a la conclusión por medio a otro hadiz transmitido por Aysha, (la madre de los creyentes) cuando se le preguntó que cómo era la conducta del ilustre Profeta del Islam y ella respondió: "el Corán".

La cadena de autoridades (Isnad)

Todo hadiz viene acompañado de una lista de autoridades que lo avalan en forma de cadena de transmisión oral: "X afirma, refiriéndose a las palabras de Y, quien oyó a Z decir...". Estas cumplen una función esencial a la hora de determinar la validez y el alcance de la tradición. Los hadices atribuidos a Mahoma son necesariamente más valiosos que los demás. Asimismo, existen transmisores de tradiciones que gozan de la confianza de los entendidos en la materia, mientras que otros son ignorados. Las cadenas pueden ser bastante largas; sin embargo, la mayor parte de los hadices que nos llegan no surgen más allá de un siglo o dos después de la muerte de Mahoma; pues, evidentemente, la aparición de huecos en la cadena se hacía frecuente con el paso del tiempo y así se reducía su credibilidad.

Verificación de un hadiz

Cuando la ciencia de los hadices se desarrolló, en el tiempo entre el tercer califa ortodoxo, Osmán ibn Affan y el final de la dinastía Omeya, los hadices tuvieron que pasar un riguroso análisis por parte de los ulemas especializados, los muhaddiz, quienes acababan por desechar la tradición por falsa o aceptarla otorgándole uno de los siguientes grados:

  • Admisibles (مَقْبول [maqbūl], aceptable; admitido; plausible)
Sagrados (قُدْسِيّ [qudsīy], sagrado). Estos se consideran portadores de la palabra divina y no la de Mahoma.
Auténticos (صَحيح [ṣaḥīḥ], auténtico).
Notables(مُتَواتِر [mutawātir], recurrente; repetido).
Buenos (حَسَن [ḥasan], bonito; bueno)
  • Inadmisibles (مَردود [mardūd], rehusado; descartado)
Débiles (ضَعيف [ḍa`īf], débil; desfalleciente; frágil) Normalmente se trata de apócrifos.

Una minoría de musulmanes dicen que cualquier hadiz no importa cual haya sido la cadena de transmisión que contradiga el Sagrado Corán debe considerarse como una fabricación, ejemplificando hadices como uno narrado por Abu Bakr, quien declaró haber escuchado al Sagrado Profeta decir: "Nosotros los Profetas no dejamos herencias, todo aquello que dejamos como legado es para la caridad." Dicen que es contrapuesto a este pronunciamiento varias aleyas o versos del Sagrado Corán confirmando lo contrario: "Y Salomón fue el heredero de David" Capítulo 27: verso 16. Y sobre el Profeta Zakarias el Sagrado Corán dice que él imploró: "Por tanto concédame de Usted un heredero que me herede a mí y a la casa de Jacobo" Capítulo 19: versos 5-6. Quedando establecido así que la primera prueba para verificar la autenticidad de un hadiz es verificar si contradice los postulados del Sagrado Corán o no. Pero la mayoría de los eruditos islámicos no encuentran contradicción alguna entre este relato y los versículos coránicos, ya que en esas aleyas se menciona que a David se le concedió el conocimiento y Salomón lo heredó, así como Zacarías heredó la profecía a su descendencia. De la misma manera Aisha quien relató el hadiz sobre que la conducta de Mahoma era el Corán , también relató el mismo hadiz de Abu Bakr, explicandolé a los herederos del Profeta que ella también lo escuchó de él. El mismo Bujari, Ahmad bin Hanbal recopilan esta narración y varios de los grandes de los compañeros del Profeta la calificaron como auténtica, siendo un hadiz recopilado también por Muslim y pasa a ser reconocido como "Mutafaqun alahi" es decir; común acuerdo sobre su autenticidad.3

Recopilaciones de hadices

Durante las primeras centurias del Estado musulmán, los legisladores, las facciones enfrentadas por el poder y otros se vieron inmersos en una frenética búsqueda de hechos de Mahoma que sirvieran a sus respectivos intereses o respondieran a sus necesidades o dudas. Del caos existente, los estudiosos intentaron depurar y unificar en códices las diversas costumbres conocidas. Así, el mundo islámico (suníes, chiíes,ibadíes) acepta casi unánimemente los siguientes recopiladores:

  1. al-Bujari (fallecido en 870) incluía 7275 hadices extraídos de 600.000 posibles.
  2. Muslim b. al-Haýýaý (f. 875) incluía 9200 extraídos de 300.000 posibles.
  3. Abu Da'ud (f. 888)
  4. al-Tirmidhi (f. 892)
  5. al-Nasa'i (f. 915)
  6. Ibn Maýa (f. 886).

Los dos primeros son los más respetados y sus obras se consideran sólo inferiores en santidad al propio Corán por los Sunitas. Los chiíes suelen considerar más fiables aquellos hadices recogidos por sus propios seguidores, pese a que éstos son más tardíos. Más tardíos quizás en popularidad, pero no en proximidad a la fuente generadora de los Hadices: el mismo Mahoma, ya que entre las recopilaciones de los chiíes se encuentran la colección de tafsir de Ibn Abbas, quien fuera compañero muy allegado a Mahoma. Las compilaciones chiitas son derivadas de la transmisión directa de la "Casa del Profeta", como suele llamarse a los descendientes del Imam Ali y Fátima. De todas formas, no difieren en mucho de la mayoría suní: Ciertamente los hadices auténticos no difieren mucho entre los chiíes y los sunitas, excepto quizás por la cadena de transmisión.

  1. Ya'qub al-Kulini (fallecido en 939).
  2. Ali al-Babaway al-Qummi (f. 991).
  3. 'al-Hasan al-Tusi (f. 1068).