miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las promesas de la Junta Militar no aplacan la violencia en El Cairo


Miles de manifestantes abarrotan durante la noche la plaza de Tahrir

El jefe de las Fuerzas Armadas promete elecciones presidenciales antes de julio

Más de 30 personas han muerto en la nueva revuelta desde el pasado sábado

Nuevos enfrentamientos y muertes en diferentes puntos de la capital egipcia


Ni se aplaca la ira de los egipcios ni la violencia desaparece de las calles de El Cairo. Los manifestantes rechazaron durante la pasada noche las nuevas promesas hechas de urgencia por la Junta Militar, en el poder desde la caída del rais Hosni Mubarak. Miles de personas acudieron el martes por la tarde a la plaza de Tahrir, en El Cairo, ante la llamada de grupos de activistas a manifestarse de forma masiva contra la permanencia en el poder del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA). Su máximo responsable, Mohamed Tantaui, se comprometió a que los comicios presidenciales se celebren el próximo verano. Pero la plaza cairota, llena a rebosar durante toda la madrugada, y sus alrededores han gritado que no es suficiente.
Con la luz del día, la calle Mohamed Mahmod, junto a Tahrir y el Ministerio de Interior ha vivido violentos choques entre los manifestantes y los agentes que custodiaban el edificio. Las fuerzas de seguridad han respondido de nuevo con gases lacrimógenos al lanzamiento de cócteles molotov y piedras. Los líderes de la revuelta tratan de llevar los enfrenamientos lejos del centro de Tahrir para desbloquear la plaza y permitir el acceso de los egipcios. Cerca de 40 personas han fallecido desde el pasado sábado en el cara a cara entre los ciudadanos y la policía. Tres de las víctimas mortales han sido reportadas esta misma mañana por Chadi al-Naggar, médico de un hospital de campaña situado junto a la mezquita Omar Makram, al lado de la plaza de Tahrir.
El foro que vivió las primeras concentraciones de la revolución del 25 de enero, ataviado con tiendas de campaña, tres hospitales improvisados y transitado por decenas de personas se encuentra hoy en calma. Los barrios aledaños, sin embargo, mantienen la tensión de los choques desencadenados desde el pasado sábado. Y a la tensión le precede la rabia y el cabreo contra el inmovilismo de los militares. Es difícil saber donde acampa la violencia, pero lo que es cierto es que los heridos siguen llegando a cada instante a los hospitales de El Cairo y las tiendas medicalizadas de la ciudad.
El ministro de Sanidad egipcio, Amro Helmy, ha reconocido que algunos de los cadáveres analizados desde este fin de semana presentan heridas de balas. Helmy, en una comparecencia improvisada desde Tahrir, ha informado también que se ha abierto una investigación para analizar tanto estas muertes, como las provocadas por la inhalación de gases lacrimógenos más fuertes de los habituales. En este sentido, la alta comisaria para los Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, ha instado a las autoridades egipcias a que pongan fin al uso excesivo de la fuerza.

Prisas para borrar al régimen

Las incógnitas sobre el futuro de la revolución proliferan y alguna asusta, pero la presión popular ha conseguido cuando menos purgar el Gobierno de fieles a Mubarak y que el dictador fuera juzgado. Ahora quieren escribir el epitafio del régimen militar que dirige el país desde entonces. Y tienen prisa. Tal vez demasiada para un proceso tan complejo y sembrado de escollos. Aunque este martes, el CSFA, organismo rector del país, cediera a las exigencias de la masa. “El Ejército está completamente preparado para entregar inmediatamente el poder... si la nación lo desea, a través de un referéndum si es necesario”, prometió ayer Tantaui.
La emblemática Tahrir ha vuelto a convertirse en un manifestódromo desde el fin de semana
Los féretros de las víctimas caídas en la represión policial eran aclamados por la multitud en la plaza de Tahrir, no tan repleta como en febrero, y algún oficial que se negó a castigar a los manifestantes era llevado a hombros y besado por manifestantes. A todos les resultaba insuficiente que el Consejo Supremo hubiera decretado días atrás la prohibición de participar en la pugna política a “quienes corrompieron la política...”. Para muchos de los manifestantes, Tantaui es uno de ellos.
El militar, que se ha mostrado alarmado por la coyuntura económica, ha aceptado la renuncia del Gobierno de Essam Sharaf; ha asegurado que las elecciones legislativas —que se celebrarán en tres fases a partir del próximo lunes— seguirán el calendario previsto, descartando así un aplazamiento al que se oponían casi todos los partidos. Y la concesión más importante: las elecciones presidenciales tendrán lugar antes de julio. No era su intención. El Consejo Supremo planeaba que las presidenciales se celebraran a finales de 2012 o principios de 2013. “Vete, vete”, clamaba la multitud segundos después de que Tantaui concluyera su discurso.
El mariscal, estrecho colaborador durante décadas del exdictador Mubarak, ha agotado su crédito. “El pueblo quiere la caída del mariscal”, gritaba ayer la muchedumbre en la plaza Tahrir empleando el mismo lema que corearon hasta derrocar a Mubarak, hastiada ya de los intentos tramposos del régimen por perpetuarse en el poder y proteger sus vastos intereses. Seguramente, intentará conservar esos privilegios y sus inmensas prebendas económicas: alrededor del 25% del producto interior bruto está en manos del conglomerado empresarial en manos de las fuerzas armadas. Es inverosímil que semejantes intereses económicos no vayan a tener su influencia en el porvenir egipcio, al margen del papel institucional que se pueda reservar a los uniformados.
Aunque diera marcha atrás en su pretensión de que un buen número de diputados fueran designados por los militares, el Consejo Supremo desea que el presupuesto de las Fuerzas Armadas sea secreto y pretendía tutelar una transición que se prolongaría al menos un año más. La mayoría de los egipcios no han tragado. Y la emblemática Tahrir ha vuelto a convertirse en un manifestódromo desde el pasado fin de semana.

Mujer violada irá presa si no se casa con su agresor

Una joven  afgana fue condenada a 12 años de cárcel tras ser violada por el esposo de su prima.

Las leyes afganas consideran la violación como un adulterio, al tratarse de sexo con un hombre casado, de modo que Gulnaz, de 19 años, deberá casarse con su agresor si quiere ser perdonada. Ella asegura que aceptará para que su hija de dos años, producto de la violación, pueda seguir teniendo una madre.

En una entrevista concedida a la propia CNN desde la cárcel donde se encuentra, Gulnaz ha señalado que "mi hija es una pequeña inocente. Muchos me dijeron que la entregara tras nacer, pero mi tía me dijo que la mantuviera como prueba de mi inocencia".

La joven también explicó la agresión. "Cuando mi madre salió, él entró en casa, cerró la puerta y las ventanas. Yo comencé a gritar, pero me hizo callar tapándome la boca con sus manos".

Aun así, el futuro que se le presenta a la víctima es todo menos optimista: el agresor, quien niega haberla violado, ha advertido de que Gulnaz será asesinada por su familia por la vergüenza de haber sido violada.


http://www.elintransigente.com/notas/2011/11/23/mujer-violada-carcel-agresor-113464.asp

Turquía pide perdón por matanza de kurdos en los años 30


El primer ministro de Turquía, RecepTayip Erdogan, pidió perdón por la matanza de más de 13.000 kurdos a manos de los militares turcos, en los años 30.
Erdogan es el primer líder turco que se disculpa por las masacres, la que tuvieron lugar cuando los militares acudieron a los bombardeos aéreos y al gas letal para pacificar a los kurdos en la región central de Turquía.
El corresponsal de la BBC en Estambul dice que la disculpa de Erdogan es vista con sospecha en algunos sectores kurdos, los que la describe como una medida oportunista contra el principal partido de oposición, el CHP, el que estaba en el poder en el tiempo de las matanzas.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Zapatero: 'Habrá un congreso ordinario en el mes de febrero'


  • 'Teníamos todo el viento en contra', afirma el secretario general del PSOE
  • Rubalcaba: 'Tenemos un proyecto sólido para la oposición'
  • Chacón reconoce la 'severa derrota' sufrida por su partido
  • Álvaro Cuesta subraya que la dirección socialista no debe 'enredar'

El presidente del Gobierno y secretario general de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, ha comparecido por primera vez tras la grave derrota sufrida por su partido en las elecciones generales: "El partido afronta una nueva etapa", aseguró. Con este fin, ha anunciado una reunión del Comité Federal del PSOE para el próximo sábado y la celebración de un comité ordinario previsiblemente para la primera semana de febrero.
En cuanto a la valoración de los resultados, Zapatero ha reconocido que son "malos" pero ha insistido en remarcar que se han producido "en unas circunstancias muy especiales" y "como consecuencia de la grave crisis económica". "Asumimos este resultado con preocupación", ha afirmado.
"Teníamos todo el viento en contra y por ello quiero agradecer en nombre del PSOE de manera muy especial a esos siete millones de españoles que han dado su respaldo al PSOE y que le permiten ejercer la principal tarea de oposición para los próximos años", ha afirmado.
Durante su intervención Zapatero ha esquivado todas las preguntas relativas al futuro del grupo Parlamentario Socialista y ha evitado confirmar, ni tan siquiera dar su opinión, sobre si Rubalcaba asumirá el liderazgo en el Congreso de los Diputados. Tampoco ha querido expresar sus preferencias sobre posibles candidaturas de cara a la celebración del Congreso del PSOE en febrero.
Eso sí, Zapatero ha querido agradecer el trabajo de Rubalcaba en esta campaña y ha asegurado que la relación entre ambos sigue siendo "excelente" y "estupenda".
Zapatero ha ofrecido al PP la "máxima colaboración" en las próximas semanas y ha garantizado que actuará con "sentido de la responsabilidad" ante la complicada situación económica y que no habrá "el más mínimo problema" en el traspaso de poderes. Ha querido dejar claro que, hasta que se consume el relevo, mantendrá "el diálogo y la colaboración" permanente con los 'populares', como ha hecho hasta ahora.
El PSOE tardó ayer en convocar oficialmente la habitual rueda de prensa de los lunes tras la Ejecutiva Federal. El motivo es que nadie sabía bien quién iba a comparecer. Podrían haber optado porque Marcelino Iglesias, secretario de Organización, volviera a dar la cara en las peores circunstancias. O que volviera a salir el candidato derrotado. Pero, finalmente, ha sido José Luis Rodríguez Zapatero quien ha hablado ante los medios en la minúscula sala de prensa de la sede socialista de la calle de Ferraz.
Zapatero llevaba siete años sin dar una rueda de prensa en Ferraz. La última vez fue en el otoño de 2004, cuando ingenuamente quiso compatibilizar su cargo de presidente del Gobierno con el de secretario general del partido.
En aquella comparecencia descubrió que no era posible, porque la mayoría de las preguntas eran para el presidente del Ejecutivo, no para el líder del PSOE, y se pasó toda la comparecencia remitiéndose a que las preguntas formuladas las contestaría desde La Moncloa.
Desde entonces, no volvió. Ha acudido puntualmente a todas las Ejecutivas del PSOE. En ningún momento ha abandonado sus tareas en el partido. Pero hoy hará siete años, semana arriba o abajo, desde que el líder del PSOE no da una rueda de prensa en la sede de su partido después de una Ejecutiva Federal.

Chacón pide 'reflexión'

Antes de iniciarse la reunión de la dirección socialista, la ministra de Defensa en funciones y cabeza de lista del PSC por Barcelona en las elecciones, Carme Chacón, ha reconocido que su partido ha sufrido "una severa derrota" y ha hecho un llamamiento a la "reflexión profunda".
"Los socialistas hemos sufrido una severa derrota. Es tiempo de hacer juntos una reflexión profunda. Es tiempo de responsabilidad, y es tiempo de unidad", ha asegurado a su llegada la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.
Chacón, sin embargo, no ha querido responder a si va a ser ella la persona que va a liderar al PSOE en este nuevo proceso que se va a abrir.
Chacón ha sufrido una histórica derrota al perder la tradicional hegemonía del Partido Socialista de Catalunya a manos de CiU, que ha superado a los socialistas con 16 diputados frente a 14.

Rubalcaba: 'Tenemos un proyecto sólido para la oposición'

El candidato del PSOE en las elecciones del 20-N, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asumido la derrota en las urnas ante sus compañeros de la dirección federal del partido, a quienes ha asegurado que los socialistas tienen "un proyecto sólido" para la oposición.
Según fuentes del PSOE, han pedido la palabra los 37 miembros de la Ejecutiva, entre ellos Rubalcaba, quien ha asumido el mal resultado. "Tenemos un proyecto sólido para la oposición", les ha dicho a sus compañeros.
Por su parte, el diputado y miembro de la Ejecutiva del PSOE,Álvaro Cuesta, ha subrayado que la dirección socialista no debe "enredar" ni proponer candidatos a secretario general sino facilitar la celebración del próximo Congreso Federal del partido.
"El papel de la Comisión Ejecutiva Federal no es enredar en el Congreso, sino facilitarlo, su papel no es proponer candidatos sino facilitar que sea el conjunto del partido quien democráticamente aporte la solución", ha declarado a su llegada a la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE.
Asimismo, ha señalado que el PSOE tiene que asumir las consecuencias y hacer una lectura política de los resultados de las elecciones generales que, a su juicio, "no son un mensaje a favor de ajustes" ni de recorte en las políticas sociales.
Cuesta, que no será diputado en la próxima legislatura, cree que el PSOE y la actual Ejecutiva Federal de la que él forma parte tienen que "asumir su responsabilidad" y "rendir cuentas" ante el conjunto del PSOE. Por ello, dado que el partido está ya en plazo para convocar su próximo Congreso ordinario se ha mostrado partidario de que se facilite su convocatoria.
El presidente del PSOE y cabeza de lista por Cádiz al Congreso, Manuel Chaves, ha afirmado, por su parte, que el congreso ordinario que tiene previsto celebrar el partido para elegir al nuevo secretario general tendrá que luchar "seguramente" en enero o febrero y que no ve necesario que el presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, dimita ya como secretario general.
"Tendremos el congreso a muy corto plazo", ha asegurado en una entrevista en la Cadena Ser, en la que también ha apuntado que, hasta que éste se celebre, "es lógico" que Zapatero, continúe ocupando la Secretaría General.
En cuando a los candidatos a optar a dicho cargo, Chaves ha asegurado no saber si Carme Chacón o Alfredo Pérez Rubalcaba tienen pensado presentarse, si bien ha señalado que, a su juicio, le parecería "respetable" que Rubalcaba decidiera hacerlo a pesar de la derrota sufrida por el PSOE en los comicios.
"No veo por qué no puede ser el candidato. En este contexto todos estamos en una situación muy difícil", ha reconocido, para añadir que "la derrota ha sido muy seria en todos los territorios y para todos los lideres territoriales del partido". "En el congreso tenemos que ver lo que vamos a hacer, cómo vamos a afrontar el futuro y qué papel vamos a afrontar en la oposición", ha explicado.
Dicho esto, ha asegurado que la debacle socialista es "un 90%" consecuencia de la crisis. "Esto es lo que lo explica", ha aseverado, para reiterar que lo que ahora le corresponde al PSOE es decidir "cuál va a ser su papel de oposición".

Sáenz de Santamaría y Jáuregui dirigirán el traspaso de poderes


  • Mariano Rajoy quiere formar Gobierno antes de Navidad
  • El PP no incluirá a Amaiur en su ronda de contactos con tras fuerzas
  • El líder del PP se muestra preocupado por el previsible aumento del paro

Mariano Rajoy ha designado a Soraya Sáenz de Santamaría para dirigir el equipo que coordine el traspaso de poderes, cuyo enlace en el Gobierno saliente es el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui.
Rajoy ha comunicado su decisión en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP -lo que alimenta los rumores sobre un posible papel importante de la dirigente 'popular' en el futuro Ejecutivo-, aunque ha sido la secretaria general, María Dolores de Cospedal, quien lo ha anunciado públicamente.
Cospedal ha revelado que tras los contactos entre Zapatero y Rajoy, éste ha manifestado que ambos quieren poner todo de su parte para que la transición sea "modélica". El líder del PP ha asegurado que hay que respetar las leyes y ha situado la composición de su Gobierno antes de Navidad.

Dentro de las rondas de contactos que establecerá el Partido Popular, en cuanto los plazos que marca la Ley lo permitan,no se incluye Amaiur. La secretaria general del PP ha explicado en rueda de prensa que quieren tener relaciones con todos, pero "algunos grupos no están dentro, porque no tienen un objetivo amparado en la Constitución".
La secretaria general ha insistido en que el anuncio de Rajoy de contar con todos no era "protocolario", sino una voluntad real de hacerlo y de hablar con todos grupos, empezando por el PSOE, porque este partido aglutina las dos terceras partes de los votos conseguidos por la oposición. No obstante, ha excluido de esas conversaciones a la formación abertzale Amaiur, que ha obtenido 7 escaños.
Tal y como ha explicado Cospedal, el líder de los 'populares' ha reflexionado sobre los resultados, en especial por lo que aportan: por un lado, la necesidad de instaurar un mandato de reformas; por otro, la defensa de los valores europeos, empezando por la moneda común.
El futuro presidente del Gobierno ha planteado la opción de que en La Unión se orqueste un mecanismo para acabar con la crisis de deuda soberana, de tal manera que se premie a los países cumplidores y se presione a los que escapan a los objetivos presupuestarios fijados. De esta posibilidad han hablado Rajoy y la canciller alemana, Angela Merkel, durante la conversación telefónica de este lunes.
Fuentes del Comité consultadas por Efe también han señalado que el próximo presidente ha reconocido su preocupación por el previsible aumento de la tasa de desempleo -otro más- al cabo de este mes. Rajoy ha hecho hincapié en que la situación aún puede agravarse, aunque, pese a ello, el primer principio de gestión de su Gobierno seguirá siendo "decir siempre la verdad".

Congreso en Andalucía

Por otra parte, la 'número dos' del partido también ha anunciado que Rajoy ha convocado el próximo Congreso Nacional 'popular' para los días 17, 18 y 19 de febrero y ha precisado que tendrá lugar en Andalucía. No obstante, fuentes de la dirección han aclarado después que si se diera la circunstancia de que la fecha de este cónclave coincide con la campaña electoral de las autonómicas en esta comunidad autónoma, previstas para marzo, se cambiaría la fecha.
Cospedal no ha aclarado si desea continuar en su cargo en el partido después de este congreso y ha señalado que es algo que le corresponde decidir a Rajoy, que será quien"proponga a quien quiera que sea su secretario general". "No me corresponde a mí", ha recalcado.
Después de este Congreso Nacional se celebrarán los consiguientes congresos autonómicos y regionales y finalmente los provinciales, de tal forma que "toda la actividad congresual quede finalizada a final del mes de junio". "Ésta es la voluntad que se tiene desde la dirección nacional", ha recalcado.

Hablan los asistentes

El presidente del PP, que esta tarde ha presidido el primer Comité Ejecutivo Nacional de su partido tras su victoria de anoche en las urnas, con la asistencia del presidente de honor, José María Aznar, ha valorado los resultados electorales como "magníficos", pero lo ha hecho a puerta cerrada. También ha advertido a los suyos que "a partir de ahora vamos a estar muy ocupados". "Las cosas", ha subrayado, "están muy complicadas".
A las 17.00 horas comenzaba la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del PP, en la que se encuentra José María Aznar. El ex presidente no asistía desde septiembre de 2003. El fin de esta convocatoria era analizar los resultados electorales y que Rajoy defina las líneas maestras de sus primeras actuaciones.
Aznar ha llegado minutos antes de las 17.00 horas a la sede del partido, lo que ha provocado un gran revuelo entre los medios de comunicación, más numerosos que nunca en la calle Génova. El ex presidente no ha querido realizar declaraciones y se ha limitado a constatar que el resultado obtenido por el PP en las generales ha sido "histórico".
A su llegada, Sáenz de Santamaría ha eludido la pregunta sobre "las quinielas" que la sitúan como ministra y se ha desmarcado: "Me veo como diputada por Madrid el día que tome posesión (del escaño) porque los madrileños así lo quisieron ayer con las votaciones".
El portavoz del PP en el Senado, Pío García Escudero, ha señalado que ahora cualquier decisión que tome el Gobierno saliente "debería de consultarla" con Rajoy ya que reconoce que los plazos para la formación del nuevo Ejecutivo no se pueden acortar. Será, por tanto, el 13 de diciembre cuando se constituyan las Cortes.
Su nombre suena como futuro ministro. Él responde con evasivas, pero ha dicho que está a disposición de sus "jefes" del partido, "como siempre".
En esta terna de candidato está el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. De él, la presidenta de la Comunidad Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho que "méritos no le faltan" para convertirse en ministro.



España entrega al PP todo el poder


Rajoy supera la marca de Aznar con 186 escaños por el hundimiento del PSOE (110)

Rubalcaba se queda por debajo del registro más pobre de los socialistas desde 1977

IU quintuplica sus escaños y Amaiur tendrá grupo, con más diputados que el PNV

 

España ya no tiene miedo al PP. Tan poco le teme que anoche le entregó el mayor poder que ha tenido un partido desde 1982. Incluso superior. Un control absoluto para hacer frente a la crisis económica con las manos libres. Y para asumir solo el coste. Entre el temor a los recortes del PP, que alentó el PSOE, y el castigo a los socialistas por la crisis económica, ha podido mucho más este último: el PSOE se desploma (pierde 4,4 millones de votos) mientras el PP solo sube 550.000. Los populares cabalgan así sobre el hundimiento socialista.
Subido en la ola de una crisis que se ha llevado por delante a la mayoría de los Gobiernos europeos, Mariano Rajoy, un líder cuestionado interna y externamente que ha superado una larga travesía del desierto de casi ocho años, ha conducido a su partido a las mayores cotas de dominio imaginables. Su estrategia de perfil bajo ha triunfado frente a todo. Incluso pudo gozar de la última venganza íntima que tanto ansiaban los suyos: superó finalmente el récord de 183 escaños de José María Aznar.Alcanzó los 186.
Su mentor, que le desdeñó muchas veces y llegó a decir que quería heredar en vez de ganar las elecciones —aunque sin citarlo—, rindió pleitesía a su sucesor anoche con un gesto: acudió a su despacho en la calle Génova después de ocho años de ausencias.
El PP de Rajoy gobierna en 11 de las 17 autonomías, es clave en otras dos, y casi seguramente dominará en unos meses también en Andalucía. Además, controla casi todas las capitales de provincia y con esta mayoría absoluta tendrá el control de todos los órganos que se renueven a partir de ahora, Tribunal Constitucional y Poder Judicial incluidos.
Un poder sin sombra, con un PSOE que baja a su peor resultado histórico. Se quedó en 110, por debajo de los 118 de 1977; los 121 de 1979 y los 125 de 2000, que provocaron una total renovación. La oposición socialista baja a cifras similares a la Alianza Popular de Fraga en los ochenta, cuando el llamado rodillo socialista controlaba todos los resortes del poder, como lo hará el PP de Rajoy.
Tan absoluto es su dominio, tan profunda la crisis y el temor a los recortes sociales que el líder de los populares se empeñó ayer una y otra vez en lanzar un mensaje de concordia. Rajoy sabe que la crisis puede achicharrarle también a él cuando empiece a tomar las medidas impopulares que no ha anunciado, y quiere entrar con el mejor pie posible: “Seré el presidente de todos. Nadie tiene que tener inquietud alguna. No habrá sectarismo, ni rencillas pequeñas ni divisiones artificiales. Haremos un esfuerzo común pero sobre todo un esfuerzo que será solidario. Convocaré a todas las autonomías. No va a haber milagros, no los hemos prometido”.
Después, mientras en la calle había pancartas que pedían la abolición del aborto, gritaban “socialista el que no bote” y “Rubalcaba, el chollo se te acaba”, él insistía en tratar de lanzar ese mensaje de unidad que sus militantes no querían escuchar.
Los dirigentes populares también buscaban rebajar la euforia que llevaban dentro. Todos insistían en pasillos: ahora toca mojarse, contarle a los españoles las medidas que el PP tiene pensadas y aclarar el Gobierno de Rajoy. Los ciudadanos, insistían, no le van a dar al PP ni esa media hora que pedía su líder el pasado viernes. Le van a exigir que desvele ya sus cartas. Y no van a aceptar excusas sobre la herencia recibida, insistían diversos miembros de la cúpula. Querrán resultados inmediatos, o se frustrarán.
Y mientras, en el lado opuesto, Alfredo Pérez Rubalcaba, que heredó una situación de casi imposible gestión, afrontaba con un breve discurso y una imagen de soledad, sin José Luis Rodríguez Zapatero, aún secretario general, a su lado, el peor resultado de la historia del PSOE en toda la democracia.
Un desplome espectacular, incluso mayor de lo esperado. Lo que ha perdido en votos no está lejos de esos fatídicos cinco millones de parados que significó una losa imposible de remontar para su candidato. El hundimiento del PSOE alcanza dimensiones catastróficas. Ha caído 13 puntos en apoyo electoral (del 43% ha pasado a menos del 30%), lo que impulsó la mayoría absoluta del PP (43%, tres puntos más que en 2008 y 400.000 votos más).
El candidato del PSOE anunció que había hablado con Zapatero para que los socialistas convoquen en breve un congreso ordinario. Y también apuntó por dónde irá la oposición, aun sin aclarar si él se presentará al congreso para liderarla: “Los socialistas defenderemos los servicios sociales básicos”.
El máximo gurú de Rajoy, el sociólogo Pedro Arriola, que también estaba ayer en la planta séptima de la calle Génova, insiste siempre en la idea de que las elecciones las pierden los Gobiernos, no las gana la oposición. Y así ha sido en parte. Pero esta vez hay más. Mucho más. El PP se convierte en lo más parecido a un partido único, como ironizan algunos dirigentes, que ha vivido la democracia española.
El colapso del PSOE no tiene paliativos. Y el buen resultado de IU, que llega hasta los 11 escaños desde los dos que tenía, o de UPyD, que se va hasta cinco, demuestra que el voto se les ha ido por todas partes. También, y mucho, a la abstención.
La mancha azul del PP se extiende por toda España, y es especialmente espectacular el vuelco en Andalucía, de hasta 19 escaños con respecto a 2008. Sin embargo, la excepción vasca y catalana aún pervive. Rajoy estaba obsesionado desde 2008 con sus resultados en estas dos comunidades, las únicas que se le resisten. Cambió por completo las dos direcciones del PP, se volcó y ha logrado mejorar, pero no tanto como esperaba.
En el País Vasco el resultado tendrá muchas consecuencias políticas. El PSE, que está en el Gobierno con apoyo del PP, lejos de rentabilizar el final de ETA pierde casi la mitad de sus votos. El PP se estanca y no se suma a la ola de crecimiento en toda España, un dato muy significativo.El PNV gana las elecciones en número de votos y Amaiur en número de escaños. La mayoría nacionalista es tan clara que avanza un resultado en las autonómicas de 2013 —el PNV ya ha reclamado su adelanto—que podría dar un vuelco y llevar al poder a Amaiur, una cuestión que tendrá que gestionar, y no será fácil, Mariano Rajoy desde La Moncloa.
Y en Cataluña, pese al hundimiento del PSC, los populares también se quedan por debajo de las expectativas. Siguen siendo el tercer partido, lejos del segundo, que por primera vez en unas generales es el PSC. La principal rival interna de Rubalcaba, Carme Chacón, podrá decir que en Barcelona es la única cabeza de lista, con Alfonso Guerra en Sevilla, que ha ganado las elecciones, pero a costa de tener el peor resultado de la historia del PSC. Nadie sale reforzado en el PSOE tras la debacle de ayer.
PNV y CiU son así las formaciones más votadas en sus comunidades, con lo que Rajoy se verá obligado a lidiar con un fuerte poder nacionalista. La resistencia de CiU demuestra además que los recortes, que tanta polémica han generado en esta comunidad, no desgastan tanto como se pensaba. Un mensaje muy claro para lo que el PP tiene previsto hacer a partir de ahora.

    Egipto: por qué regresaron los manifestantes a la Plaza Tahir


    Las manifestaciones han regresado a la simbólica Plaza Tahrir, en El Cairo. En los últimos dos días más de veinte personas han muerto en enfrentamientos entre las autoridades y las personas que protestas contra el nuevo statu quo.
    La situación incluso llevó al gabinete de ministros a presentar este lunes en la noche su renuncia a la junta militar.

    La protesta que comenzó en El Cairo, este fin de semana, se ha extendido a otras ciudades de Egipto, principalmente a Alejandría, en el norte, Islmailia, en el este, y Suez.
    En el foco principal, la Plaza Tahrir, de la capital egipcia, según el corresponsal de la BBC, John Leyne, cada intento de las fuerzas de seguridad de sacar a los manifestantes del lugar despertaba más ira, y provocaba el efecto contrario: más gente se unía a la protesta.
    Por lo menos un millar de personas resultó herido, entre ellas, unos cuarenta policías.
    Miles permanecieron en el lugar, durante una noche que vio esporádicos enfrentamientos, a pesar de los esfuerzos del imán de una mezquita local por negociar una tregua.

    Presencia militar

    Según el corresponsal de la BBC, Jonathan Marcus, tras lo que fue una revolución inconclusa -si es que se trata de una revolución- que logró sacar de escena al presidente Hosni Mubarak y sus asociados más inmediatos, el verdadero pilar del régimen, los militares, continúa ejerciendo el poder.
    El desafío de los manifestantes al poder del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que reemplazó un gobierno de Mubarak de tres décadas, no tiene precedentes en un país donde los militares nunca han abandonado tal lugar de privilegio en el escenario politico, en sesenta años.
    Para quienes protestan, el Consejo Supremo continúa siendo un organismo que procede en secreto y que permite los arrestos arbitrarios y la tortura de quienes se muestran contrarios al gobierno.

    Esta es la razón, previsible para muchos analistas en febrero pasado, de que la euforia tras la salida del expresidente Mubarak se tornara en desilusión, desencanto e ira.
    Por mucho que hayan rodado algunas cabezas, los manifestantes argumentan que la vieja guardia continúa en el poder.
    Si bien es cierto, por ejemplo, que el ministro de Información de Mubarak, Safwat Sharif, se encuentra enjuiciado por corrupción y conspiración, a la cabeza de la junta militar se halla el mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, quien fuera el ministro de Defensa del antiguo régimen durante veinte años.
    Tantawi prometió, apenas Mubarak abandonó el poder, clausurar el aparato de censura que operaba desde el ministerio de Información.
    Cinco meses más tarde, los generales cambiaron de idea. El ejemplo es, para muchos, iluminante porque revela que los militares tienen mucho que defender.
    De partida, un presupuesto desconocido, no sometido para nada al escrutinio de organismos contralores.
    En seguida, todo lo que viene con el ejercicio sostenido del poder: relaciones, conexiones y un estatus privilegiado dentro de la sociedad.

    Economía y elecciones 

    El estado de la economía parece ser el gran galvanizador del variopinto grupo que ha vuelto a ocupar las calles de Egipto.

    El alto precio de la canasta básica de alimentos no ha bajado, el empleo continúa siendo escaso, a lo que se agregan una baja sustancial del turismo y las quejas contra la corrupción, que sigue extendiéndose a todos los niveles del país.
    Y si alguien critica a los manifestantes por impaciencia, apuntando hacia las próximas elecciones parlamentarias, fijadas para diez días más, hay quienes señalan que los gobernantes militares no se han esforzado por hacer del proceso un acto digno de crédito.
    Como defectos se señala que no existe una comisión electoral independiente, del mismo modo como no existe un registro electoral fiable.
    Las elecciones al parlamento no han tenido, como paso previo, elecciones municipales y, en cuanto a partidos políticos, éstos permanecen sin registro oficial o en estado casi larvario.

    Los que protestan

    Entre los que han vuelto a la Plaza Tahrir se hallan quienes, en febrero pasado, creyeron haberlo cambiado todo, quienes, nueve meses más tarde, piensan que los militares están gobernando para mantener el poder al alcance de la mano, incluso después de la elecciones.
    La alianza La Revolución Continúa suspendió su campaña política para protestar contra la violencia.
    La coalición juvenil 6 de Abril, que jugó un papel protagónico en desatar la revolución de febrero llama a apoderarse de la Plaza Tahrir indefinidamente y acusa a los militares de llevar "la máscara de Mubarak".
    El ex director del Organismo de Energía Atómica, Mohamed el-Baradei criticó ácidamente al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas al describirlo como el principal causante de la violencia y repitió su idea de "un gabinete de rescate".
    Por su parte, la cofradía de la Hermandad Musulmana, que mantuvo un bajo perfil el pasado febrero, espera conseguir algunos adeptos entre los desilusionados del modelo propuesto por las democracias occidentales.
    El movimiento confía en obtener buenos resultados en las elecciones, de modo que su participación ha sido bastante cauta en los últimos incidentes.
    También, aunque se trate de una minoría, las tensiones del gobierno no son menos explosivas con los coptos.
    Estos cristianos egipcios afirman haber sido víctimas de una embestida de vehículos militares, el 9 de octubre, que dejó varios muertos, cuando protestaban frente al ministerio de Información por ataques sectarios.
    Para el periodista de la BBC, Jonathan Markus, esta segunda fase de violencia puede ser la más peligrosa para la estabilidad del país, donde están en juego intereses contrapuestos, fuertemente arraigados.