viernes, 20 de mayo de 2011

Mi Apoyo al cambio en España

Quiero por medio de mi blog, hacer publico mi apoyo al movimiento social que están haciendo Democracia Ya ! y demás asociaciones en mi querida España, apoyo sus ideales, creo como ellos que es tiempo de cambios y de una verdadera democracia mas justa para todos, sin privilegios para algunos pocos, donde jóvenes como los que se están levantando sean oídos y no censurados, como es lo que quieren hacer ahora prohibiendo estas marchas que son pacificas, y que solo buscan el debate sin violencia.
No se que ocurrirá en la los días que vienen, pero Dios quiera este movimiento no sucumba y pueda traer un cambio en el país, que seguramente sera paso a paso, unidos y hacia delante.
Lo escribo desde el corazón, porque así lo siento como Español residente en el exterior, por la memoria de quienes me antecedieron y los que vendrán. 
Que viva España !!!

¿Cuál será el impacto real de las protestas en España?


Juanjo Robledo
BBC Mundo, Madrid

A dos días de las elecciones municipales en España, la acampada de manifestantes en la Puerta del Sol en Madrid no sólo no ha remitido sino que se desbordado a calles aledañas y se ha replicado en otras ciudades.


La Junta Electoral ha reiterado la prohibición de la protesta a partir de esta medianoche. ¿Qué pasará después? La sociedad española se pregunta si el llamado movimiento 15M tendrá consecuencias políticas o si se diluirá.
"Ya tiene una consecuencia muy fuerte porque evidencia un amplio rechazo de diversos sectores contra la gobernabilidad, la gestión administrativa, la clase política. Las inquietudes pueden ser inconexas pero hay un sentimiento común de hastío y de avanzar en la democracia. Con las redes sociales el ciudadano ya no es un sujeto pasivo sino activo. Si los partidos quieren seguir teniendo legitimación tendrán que acercarse más a los ciudadanos", comenta a BBC Mundo Javier Rivero, editorialista del diario independiente Diagonal.
La concentración que comenzó el pasado domingo después de una multitudinaria protesta contra la crisis económica que atraviesa España y el descrédito de los principales partidos, se ha convertido en la protagonista de unas elecciones criticadas por la ausencia de propuestas y soluciones de fondo. Ahora bien, ¿influirá en los comicios de este domingo?

"No debería incidir aunque podría aumentar la abstención, un voto menos de la izquierda que alteraría un poco los porcentajes pero no el resultado: se prevé una derrota del partido gobernante (Partido Socialista Obrero Español, PSOE), responsable de las políticas sociales y de las altas tasas de desempleo", detalla a la BBC José María Román Portas, director de la Fundación Ciudadanía y Valores.
En ese sentido el movimiento se ha desligado rápidamente del PSOE quien en un intento de acercamiento ha colgado en su web el manifiesto de los protestantes para luego retirarlo.


A corto plazo, Porta espera que "independientemente de la buena o mala gestión de los políticos, el sistema democrático prevalezca". A mediano plazo, agrega, "los partidos políticos tienen que repensar la conducción de su vida pública: su conexión con la sociedad, sus intereses, su posición con respecto al poder judicial, la falta de transparencia con los bancos y las cajas".
"La manifestación en Sol no está cuestionando la existencia de la democracia sino la gestión", subraya el experto.

Pliego de demandas

"Somos ciudadanos comunes y corrientes, no pertenecemos a ningún partido ni a ninguna asociación. Nos sentimos decepcionados, estafados por el sector financiero, hartos de la hegemonía política, del bipartidismo", detallaba a la BBC Pablo Gómez, uno de los portavoces del movimiento calificado por algunos medios como 15M pero que aún no tiene nombre.


No obstante, de las asambleas generales, en plena calle, han salido algunas propuestas que se han multiplicado en las decenas de pancartas que empapelan el corazón de Madrid: reforma electoral, listas abiertas o circunscripción nacional, entre otras.


"Son propuestas defendibles por separado pero imposibles cuando se mezclan. Las listas abiertas significarían que cada ciudadano elegiría los candidatos que más le gustan de cada partido componiendo su propia ensalada. El tema se complica con una circunscripción única: cada votante tendría que seleccionar 350 candidatos para el Congreso entre miles de candidatos de los que no sabría nada. En la práctica se votaría a las listas confeccionadas por los partidos", señala Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo, en su editorial.


"Que legislen lo imposible y que este viernes se vayan a casa en cumplimiento de la ley. Es mejor que aquello sea un ágape ateniense a que se convierta en un foco de intimidación violenta.", puntualiza el director.

Redes sociales vs barreras



Este jueves la prohibición de la continuidad de la concentración anunciada por la Junta Electoral, cayó como un jarro de agua fría en la Puerta del Sol. La asamblea barajaba una marcha de protesta durante la jornada de reflexión previa a las elecciones de este domingo.
Alrededor siempre han estado las furgonetas de la policía esperando una orden que no llega para el desalojo de la emblemática plaza.


Durante estos días la plataforma web Actuable, surgida en la acampada, ha reunido más de cien mil firmas que, según afirman, "reflejan un debate social sin precedentes, que va más allá de cualquier político y que sólo plantea alternativas viables en una situación de crisis".
"No tengo claro que surja un partido que canalice este descontento. Ahora bien, la sociedad es mucho más exigente gracias a las redes sociales. A través de ellas se están derribando barreras que se creían inexpugnables. Da igual que sea en El Cairo o en Madrid porque la sensación es la misma: detrás hay personas que sienten que se están quedando fuera del sistema", opina Rivero.


Tanto en la Puerta del Sol como en otras ciudades de España las cámaras han enfocado diferentes rostros y generaciones en las protestas.


"Esa es uno de los aspectos más interesantes de esta protesta. El concepto de ciudadanía incluye por igual al desempleado, al estudiante, al jubilado, al inmigrante. Mientras los partidos no entiendan ese lenguaje, mientras no haya una relación de igual a igual, no va a ver conexión. La sociedad no quiere la relación clientelar de la temporada electoral, está demandando otra cosa", puntualiza el analista.


http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/05/110520_espana_protestas_analisis_wbm.shtml




La prensa mundial, enamorada de una versión romántica de la 'Spanish Revolution'


Las cabeceras internacionales sucumben ante el entusiasmo de las protestas de la Puerta del Sol. 


LIBERTAD DIGITAL
Si bien ayer la prensa internacional pasaba por encima de las protestas que se están viviendo en España, este jueves las principales cabeceras internacionales se han volcado de lleno. Además, no escatiman en calificativos y se lanzan a la piscina, convencidos de que estas manifestaciones son una continuación de la primavera árabe.
Desde luego, el más contundente es el Washington Post, que lo lleva a portada y a toda plana: "Una primavera de frustración en España". El artículo, ya en páginas interiores, demuestra un verdadero entusiasmo por las protestas de la Puerta del Sol, y las eleva a categoría de revolución, llegando a hacerse eco de las palabras de uno de sus organizadores que sitúa la puerta madrileña como "nuestra Tahrir Square". A pesar de ello, sitúa la cifra de manifestantes en 10.000, muy por debajo de lo que consideran los manifestantes.
También Le Monde sucumbe al entusiasmo de la Puerta del Sol, asume las consignas de las protestas, y les da una palmada en la espalda por sacar tanta gente a la calle ya que "las protestas en masa son raras en España" dice, recordando que la manifestación de los sindicatos del 29-S no tuvo apenas afluencia. Menciona la reacción del PP, pero no nombra al Gobierno.
Pero, destaca sobre todo el artículo delAmerican Chronicle que va mucho más allá de aplaudir a los manifestantes, sino que casi anticipa la III República: "España finalmente vuelve a abrazar su pasado radical, sus movimientos populares, sus tradiciones anarco-sindicalistas y sus sueños republicanos. Que quedaron aplastados por el Generalísimo Franco setenta años atrás, y parecía que la cultura popular española nunca se recuperaría del vacío dejado por una dictadura de derecha, que exterminó a cualquier persona con una voz disidente, hasta este 15 de mayo de 2011, recordatorio a los poderosos de que la democracia directa española sigue viva y ha despertado por fin".
Otro rotativo estadounidense, el New York Times opta por traducir las informaciones que publica El País, y publicar un gran número de vídeos. El rotativo pone el acento en que se siguen manifestando "a pesar de las prohibiciones" y que opta por la "no violencia".
La tentación de equiparar las protestas españolas con las producidas en Egipto es muy suculenta paraThe Hufftington Post, que directamente lo categoriza igual. Por su parte, el Financial Timesconsidera que quienes están llenando las calles son fundamentalmente "parados y estudiantes de menos de 20 años" coordinados por ellos mismos. También incide en el complicado amalgama que compone la masa que se manifiesta: "Apoyan desde la nacionalización de la banca, hasta la anarquía y los derechos de los animales". 
La BBC no se anda con medias tintas, y compara directamente a Hosni Mubarak con lo ocurrido estos días en Madrid. Para la cadena, el descontento de la España actual es el mismo que el del Egipto del dictador, y considera las protestas la "nueva plaza Tahrir". 
También en Italia se hacen eco de lo ocurrido en nuestro país, con una visible mirada de esperanza. Eldiario La Repubblica también lo lleva a su portada, y considera que las protestas ponen en "dificultades a los socialistas", señalando que los manifestantes quieren estar en la Puerta del Sol "incluso después de las elecciones". Pero, sin duda, lo más llamativo es el titular de portada que escoge el diario italiano: "La juventud española se manifiesta contra Zapatero". 

España: son 166 las ciudades que protestan

Este mapa muestra los campamentos que se levantaron luego del llamado del Movimiento del 15-M. Los “indignados” traspasaron las fronteras y llegaron a los Estados Unidos, Francia, Alemania e Italia



Las redes sociales resultaron claves en la llamada “revolución de los indignados”, en tanto permitieron que las protestas se organizasen y propagasen con facilidad. De hecho, no sólo España está invadida por jóvenes que exigen un cambio político que ayude a sobreponerse de la crisis económica, sino que América y Europa también se hicieron eco de los pedidos.

De acuerdo al diario español El Paísson 166 las ciudades en las que el pueblo se congregó en lugares clave para reclamar reformas, como el inicio de una democracia real y participativa ya.
“No representamos a ningún partido político ni sindicatos, somos ciudadanos indignados”, así reza uno de los carteles que se pueden ver en la manifestación, y que defiende de acusaciones políticas sobre las protestas y aclara el tinto no violento de la misma.

El movimiento de ciudadanos "indignados" que reclama en las plazas de España una regeneración democrática mantiene hoy el pulso ante las autoridades, a sólo dos días de las elecciones.

Miles de personas del llamado "Movimiento 15-M" -muchos de ellos jóvenes, aunque se dejan ver manifestantes de todas las edades y condiciones- siguieron hoy acampados y movilizados en todo el país al grito de "¡Democracia real ya, sin estafas!".
De esa manera, los "indignados" desafiaron a las autoridades después de que la Junta Electoral Central (JEC) declarara ilegales las protestas que pueda convocar el "Movimiento 15-M" tanto en la jornada de reflexión electoral de este sábado, como el propio domingo, cuando se celebrarán comicios municipales y autonómicos.


Las movilizaciones, que empezaron el pasado 15 de mayo, volvieron hoy a tener su centro neurálgico en la Puerta del Sol de Madrid, donde numerosos simpatizantes de todas las edades plasmaron su firma en un texto a favor de "una sociedad nueva que dé prioridad a las personas por encima de los intereses económicos y políticos".

"La consigna es continuar en el campamento. No tenemos miedo. Tampoco sabemos qué pretende la Policía o el gobierno", declaró a Efe Adrián, un portavoz de la "Acampada en Sol".

La emblemática plaza madrileña, conocida como el "kilómetro cero" de todo el país, se ha convertido en un hervidero de gente enzarzada en debates reivindicativos que se resumen en el clamor "¡Indígnate!", reproducido abundantemente en carteles y pegatinas.



Dentro de la “Spanish Revolution”

por David Posada Menéndez


Los acontecimientos de España acaparan la atención internacional. La grave crisis que atraviesa el país ha estallado en las calles de una manera que nadie esperaba. La reciente prohibición de concentraciones durante el fin de semana hace temer la aparición de disturbios. Además, Observador Global conversó con los “indignados” en una de las plazas españolas.


Los hechos que se están sucediendo en España desde el día 15 de mayo están generando un pequeño sismo político que puede alcanzar dimensiones planetarias. Y aún más con la decisión que la Junta Electoral Central ha adoptado esta pasada noche, prohibiendo las concentraciones y manifestaciones en la jornada de reflexión y en el día de las elecciones municipales y autonómicas, es decir, en el día de mañana y el domingo. Tras esta resolución, ahora es el gobierno quien debe decidir si efectivamente da orden a las fuerzas de seguridad del Estado para dar cumplimiento a la prohibición y desalojar las plazas de multitud de ciudades españolas.

Los “indignados” ya habían anunciado previamente que se mantendrían concentrados al menos hasta el domingo. Esta prohibición seguramente tenga un efecto llamada, aumentando la presencia de los ya muy numerosos jóvenes. De efectivamente producirse un desalojo generalizado, podríamos asistir a una escalada de disturbios por toda la geografía española que enturbiaría escandalosamente la jornada electoral del domingo. Así todo, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, entrevistado en la Cadena SER esta misma mañana, no aclaró qué pasará durante el fin de semana. Zapatero eludió la cuestión señalando que “esperemos a los acontecimientos de mañana. El gobierno actuará bien, actuará de manera inteligente”. Los imprevisibles efectos que tendrían los desalojos hacen pensar que el gobierno optará por la prudencia y la permisividad.

Este movimiento, surgido hace poco más de cinco días, tiene un elemento novedoso de especial transcendencia. Al igual que en las revueltas de las dictaduras árabes, internet y especialmente las redes sociales, se han convertido en el germen de un nuevo tipo de protesta frente a la cual gobiernos, partidos políticos y sindicatos se ven incapaces de reaccionar. De la misma manera, analistas políticos y sociólogos asisten estupefactos a una reacción que, si bien era esperada, jamás imaginaron que pudiera producirse de esta manera. Es más, siempre aseguraron que lo de Egipto o Túnez jamás podría llegar al occidente desarrollado, donde el régimen de libertades hacía innecesario el uso de las nuevas herramientas de comunicación como motor fundamental de la movilización.

Salvando las distancias, lo que hoy sucede en España no puede dejar de recordarnos el “que se vayan todos” que hace una década sacudió Argentina. Cada acontecimiento con sus especificidades, pero ambos son el resultado de una profunda quiebra entre la ciudadanía en general, especialmente trabajadores precarizados y desempleados en el caso español, y unas élites políticas y económicas que no responden a sus demandas y necesidades. Una sociedad que mientras ve mermada su capacidad adquisitiva y sus derechos sociales y laborales, asiste al milimetrado cumplimiento de las medidas económicas que dictan las instituciones financieras internacionales y la gran banca. Y así, los mayores damnificados de la crisis económica internacional, ven como sus dirigencias políticas les obligan a un nuevo esfuerzo para ir al rescate de aquellos que precisamente generaron la mayor crisis económica de la historia del capitalismo.

INTERROGANTES ALREDEDOR DE LAS REDES SOCIALES


Pérdida de derechos laborales, recortes sociales, privatizaciones, casi cinco millones de desempleados, más de un 40% de paro juvenil y escándalos de corrupción en los dos grandes partidos aumentaron tanto la presión sobre la sociedad española que finalmente estalló. Y lo hizo demostrando que el alejamiento es tan profundo que ha sucedido al margen de todo tipo de partidos políticos y organizaciones sindicales. Las redes sociales, especialmente Facebook y Twitter, han sido el canal a través del cual miles de jóvenes españoles organizaron este nuevo tipo de protesta. Así comenzaron a aparecer hashtags como #nolesvotes, #democraciarealya, #spanishrevolution y #acampadasol.

Lo que empezó como una simple protesta el día 15 de Mayo, derivó en la acampada de la madrileña Puerta del Sol, que tras el desafortunado desalojo de la noche del día 16, se extendió como la pólvora por toda la geografía nacional. Ahora todo un país asiste atento a un proceso que no se sabe qué profundidad puede alcanzar, pero que seguramente, al menos, cambie ciertas formas de hacer política.

Estamos ante un tipo de movimiento que ha descolocado a todos los analistas. Porque es la evidencia de que las viejas estructuras de confrontación política han sido superadas, quien sabe si para siempre. Por primera vez en España y en el mundo occidental, ni partidos políticos, ni sindicatos ni ningún tipo de organización social está detrás de una protesta tan generalizada. Esto levanta muchos interrogantes, porque el anonimato que permite la red hace que se ejerza un liderazgo tan difuso que impide asegurar cuál es su verdadero impulso y su objetivo último.

En el mismo sentido, que un simple hashtag de Twitter pueda movilizar a tanta gente es causa de una enorme diversidad ideológica. Así, en la Puerta del Sol de Madrid y en todas las plazas de España, nos encontramos con declarados antisistema, apolíticos, militantes de la multiplicidad de tradiciones de la izquierda e incluso conservadores cansados de sentirse obviados. No cabe duda de que el hartazgo y la frustración los une, pero difícilmente puede unirlos un único modelo de superación de la actual realidad. El camino que va de un hashtag hasta la concreción de un programa político alternativo, se antoja de una complejidad tal que habrá que estar muy atento a la manera de afrontarlo por parte del movimiento.

Por otro lado, el estallido social español se enmarca en medio de una campaña electoral que determinará la energía de la protesta. El domingo los españoles están llamados a las urnas para elegir a sus representantes en municipios y en 13 autonomías. Unas elecciones frente a las cuales no hay un único discurso desde la Puerta del Sol. Los hay que hacen campaña por la abstención como los que piden el voto para opciones minoritarias. Una vez llegado el lunes, si las plazas de España se vacían, poco o nada habrá cambiado. Ahora bien, si los miles de jóvenes que allí hoy se agolpan permanecen en sus posiciones, las elites políticas españolas se verán obligadas a una profunda reflexión y rectificación. De lo contrario, el caldo de cultivo de la protesta seguirá alimentando la frustración, con unas consecuencias políticas y sociales difícilmente predecibles.

Y preocupante es ver cómo la sordera de los políticos parece mantenerse a la hora de analizar los acontecimientos. Desde la derecha conservadora se acusa al gobierno de Zapatero de organizar la protesta para movilizar a su electorado. El PSOE declara entender a los acampados y los llama a votar a los candidatos socialistas para frenar a la derecha. E izquierda Unida afirma sentirse parte del movimiento. Esta forma de reaccionar sólo se entiende como fruto de un cortoplacista cálculo electoral, eludiendo el fondo del problema. Unas elecciones que seguramente verán cómo los sucesos de las plazas españolas incrementan el abstencionismo, al calor del hartazgo ante una élite política que no parece tener alternativas que ofrecer. Probablemente quienes más preocupados debieran estar sean los grandes partidos que se reclaman de la izquierda, especialmente el PSOE, ya que las conciencias más extendidas en las acampadas son de una izquierda que se siente traicionada.

En definitiva, muchos son las interrogantes que se han levantado en España y pueden contagiarse por el resto de Europa y del mundo. Por el momento, los analistas no se ponen de acuerdo en qué está pasando, cómo está pasando y cuál será su alcance. Para intentar arrojar algo de luz al respecto, Observador Global se acercó a una de las plazas españolas que hoy están siendo ocupadas.

“SOMOS PORTADA DEL WASHINGTON POST”


Madrid, Barcelona, Zaragoza, Bilbao, etc… y así hasta más de medio centenar de ciudades ven como sus plazas más céntricas son ocupadas por miles de jóvenes, y no tan jóvenes, indignados con las élites políticas y económicas. Una de ellas es la Plaza Mayor de Gijón, ciudad costera del norte de España, donde Observador Global pudo conversar con dos de los acampados que hoy afrontarán su cuarta noche a la intemperie.

Merche Casquero es una chica de 26 años, desempleada pero con estudios secundarios, que reparte su vida entre Gijón y Madrid. Aunque nació en las Islas Canarias, dejó su tierra natal camino de la península en busca de un futuro mejor. Se define simplemente como “demócrata” porque “es lo que estamos pidiendo, una democracia real y justa” que entiende hoy no existe ni en España ni en ningún lugar en el mundo. “Quizás en Islandia” apunta, en alusión a las innovadoras medidas adoptadas por el gobierno de la pequeña isla.

A Pedro Junquera la juventud ya se le va escapando, pero no duda en apoyar este movimiento a sus 38 años recién cumplidos. Es diplomado en relaciones laborales pero trabaja en la empresa de limpieza del gobierno de la ciudad. A pesar de la divergencia entre su formación y su actividad laboral, se siente afortunado por gozar de “una estabilidad laboral que la mayoría no tiene”. Es miembro de un sindicato minoritario y se siente “una persona de izquierdas”. Dice estar en esta lucha en "defensa de lo público, por el control popular de la economía y promoviendo los valores de la izquierda como la cooperación, la solidaridad y el internacionalismo".

Se sienten “indignados porque no se les escucha” y sienten que esta movilización es el “único camino a seguir, ya que los viejos modelos están agotados”. La esperanza que se refleja en sus miradas es verbalizada por Pedro, que nos asegura: "llevo 20 años luchando y nunca salí ni en la hoja parroquial. Ahora somos portada del Washington Post. Es la primera vez que siento que las cosas pueden cambiar”. Conscientes del éxito alcanzado, también creen que el domingo este movimiento tiene que hacerse ver en las elecciones municipales y autonómicas. Piensan que ese día hay que ir a votar, pero a una “opción política con la que uno se sienta representado, siempre y cuando esté al margen del bipartidismo”.

Aseguran que “esta movilización continuará indefinidamente”, más allá del domingo, “hasta que cambien las cosas”. Merche afirma que en España se está “sentando un precedente” que se contagiará a otros países. Porque en todo el mundo “nos ha tocado vivir la debacle de esta crisis y todos estamos hartos de gobiernos corruptos que no miran por el pueblo”. Pedro señala que“la globalización económica capitalista, que nos trajo precariedad laboral, se les puede volver en contra” a las élites económicas. Ello “gracias a la tecnología” que ha hecho posible este movimiento a través de las redes sociales.

Finalmente, quieren lanzar un “mensaje de esperanza al mundo. No os calléis nunca. Luchad por lo que creéis. No conformaros y lo imposible llegará”.



http://observadorglobal.com/dentro-de-la-spanish-revolution-n23083.html

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿El comienzo de la primavera (rebelde) española?

Un campamento de colchones, muebles viejos, desayunos improvisados y rostros sudorosos, se aferra a la Puerta del Sol, el corazón de Madrid, la capital española.


Es el segundo día que amanecen en la calle, después de un desalojo policial y de la marcha del 15 de mayo contra la crisis económica y la clase política.

La mayoría son jóvenes desempleados pero también hay inmigrantes y ancianos descontentos.
Algunos medios ya la califican como la "primavera española", en alusión a la "primavera árabe".
Este miércoles se arremolinaban centenares de manifestantes que durmieron en la plaza después de la concentración de la víspera, cuando cerca de 4.000 personas acudieron al llamado de las redes sociales.
Su idea es permanecer allí hasta el domingo, cuando tendrán lugar las elecciones municipales.
"Es una primavera todavía incipiente pero sí que nos han influido las revoluciones árabes, el ejemplo de Libia, de Egipto. Con Internet todo está conectado. Es otra manera de ver la política", le comenta a BBC Mundo Emilio Torres, uno de los jóvenes que se ha solidarizado con la protesta.
"Nos preguntan por qué no hemos reaccionado antes. Somos la generación que hemos crecido en la abundancia ¿cómo íbamos a luchar? No lo hemos pasado tan mal como nuestros abuelos pero ahora vemos que no tendremos futuro", añadió.

Oficina de comunicaciones

Frente a él se alzan tiendas de campaña, mesas donde se acumulan botellas de agua, termos, emparedados, bollos de chocolate, jóvenes descalzos y de tocados rastas, que intentan organizar un método para distribuir los tentempiés.
En medio de cartones y muebles reciclados, se divisan carteles que piden cordura a los manifestantes: "Sé responsable, no hagas botellón" (no bebas), se lee en uno de ellos.
Debajo de la estatua de Carlos III, el reformador de Madrid con obras como el Paseo y el Museo del Prado, se asienta una improvisada oficina de comunicaciones de la protesta.
Después de la multitudinaria manifestación del domingo, promovida por la plataforma Democracia Ya, y donde cerca de 20 manifestantes fueron detenidos por la policía, un grupo se desprendió para protestar con una acampada en la Puerta del Sol.
Algunos le llaman Movimiento 15M pero ellos aseguran que todavía no tienen nombre. Las redes sociales han sido el canal para encauzar la insatisfacción.

"Ciudadanos comunes"

"Somos ciudadanos comunes y corrientes, no pertenecemos a ningún partido ni a ninguna asociación. Nos sentimos decepcionados, estafados por el sector financiero, hartos de la hegemonía política, del bipartidismo", le detalla a BBC Mundo Pablo Gómez, uno de los portavoces.
"Soy biólogo y estoy en el paro. Sobrevivo con pequeños trabajillos pero estoy pensando en marcharme al campo. He sacado el poco dinero que tenía en el banco, ya no tengo cuenta. Los banqueros son como parásitos del dinero que guardan y los clientes sus huéspedes. No quiero pertenecer más a eso", agrega.
A su lado, un hombre envuelto en una manta comienza a despertarse. Una mujer rumana que pide ayuda para sus hijos se une a la fila de los tentempiés con la mirada fija en bollo de chocolate. Vendedores y compradores de oro, forrados en chalecos reflectivos, deambulan por el lugar, como si la crisis no les tocara.
"Esto no tiene nada que ver con la extrema izquierda. Si acaso sirve para que se genere un espacio de reflexión y debate sería genial. Ya han venido algunos partidos a tentarnos", subraya Gómez.
Alrededor de la mesa se forman grupúsculos de jóvenes y ancianos que se trenzan en acaloradas discusiones.

¿Cinco millones de parados?

"Esto es una vergüenza. Yo los sacaría a todos de aquí. Si quieren que sigamos sus ideas que formen un partido y ya votaremos por ellos. Aquí hay mucha manipulación y gente que se quiere aprovechar", le dice a BBC Mundo el madrileño Pedro Barroso.
"Si España tuviese cinco millones de parados como dicen, nos daríamos de hostias, nos quitaríamos hasta la barra del pan. Hay mucha economía sumergida", asegura.
"Pero Pedro hay mucho paro", le espeta un amigo, mientras Barroso toma aire.
"Mira en Plaza Elíptica (barrio madrileño) hicieron un reportaje en un bar lleno de desempleados que cobran el paro y que van allí porque les contratan en negro para hacer algún encargo. Entonces, ¿a qué jugamos?", agrega el hombre.
Un joven interviene en la discusión a gritos: "Infórmense, infórmense. Hay otras opciones políticas, diferentes al bipartidismo. No les decimos por quién tienen que votar pero que sepan que hay otras opciones. Infórmense".
"No voy a votar en blanco pero ¿a quién votas?", replica un octogenario satisfecho de la acampada. "Estoy tenía que explotar. Tenemos una clase política enquistada, corrupta", subraya.

Volantes

El joven boliviano Yamil Bate reparte volantes con algunos principios de lo que podría ser un naciente movimiento.
Su madre emigró a España y luego pidió su reagrupación. Aún no sabe si quedarse o regresar.
"Esta crisis no es como las que vivimos en Suramérica. Aquí no pasas hambre y en cualquier parroquia o ONG te echan una mano o te dan para vestirte", dice.
"Pero la juventud no puede quedarse con las manos cruzadas. Tenemos que luchar por el futuro", agrega.
A lado y lado se alinean las furgonetas de la policía y los ríos de turistas que fotografían la acampada. Esta noche volverán a dormir allí.
Juanjo Robledo




La ignorada batalla de dos poderosos



Mientras en los países árabes los gobiernos enfrentan una ola de protestas que ya han tumbado dos presidentes, en Irán se desarrolla una lucha sin precedentes en las más altas esferas del poder.


Esa lucha enfrenta a los dos hombres más poderosos del país, el presidente Mahmood Ahmadinejad y el líder supremo, el ayatola Alí Jamenei.

Y por el momento parece que Ahmadinejad está llevando las de perder.
Las fricciones comenzaron cuando el presidente destituyó al ministro de inteligencia, Heydar Moslehi, decisión que fue rechazada por Jamenei, quien ordenó su restitución.
Ahmadinejad entonces decidió iniciar una especie de huelga no declarada: se mantuvo en casa por 10 días y rehusó asistir a las reuniones de su gabinete ministerial.
"En estos momentos, efectivamente dentro del poder iraní, Ahmadinejad está aislado e incluso varios de sus ministros le desobedecen abiertamente", le explicó a BBC Mundo el español Gustavo Morales, experto en temas iraníes.
Según Morales, "lo que está pasando ahora es que, al no existir un enemigo, ya que la oposición ha sido descabezada, dentro del propio poder iraní se están enfrentando los titulares de los dos poderes, el laico o presidencial y el poder religioso que representa Jamenei".

Paralización

Las luchas intestinas en la cúpula del poder mantienen en una virtual parálisis al gobierno iraní.
"La implicación es que el gobierno comienza a verse paralizado, las leyes no son aprobadas en el Parlamento y la actividad del gobierno está perdiendo fuerza", destacó Morales.
Según el analista, "hasta gente que habitualmente apoya al presidente ha declarado que la desobediencia a Jamenei equivaldría a no acatar a los 12 imanes santos de la tradición chiita".
En un país donde la legitimidad descansa en la supremacía de la cúpula religiosa, el futuro de Ahmadinejad está ahora en entredicho.
"Ahmadinejad no obedeció las órdenes de Jamenei y el líder supremo espera que éste lo obedezca", señaló Hossein Bastani, analista del servicio persa de la BBC.
Figuras de alto perfil en Irán han ido a la ofensiva y han señalado que el presidente no tiene legitimidad sin la bendición del líder supremo, e incluso el parlamento iraní votó una moción instándolo a aceptar la decisión de Jamenei.
El líder religioso llegó a lanzar una advertencia contra "toda manifestación de desacuerdo", aunque no mencionó directamente al presidente.
El enfrentamiento sorprende a muchos, ya que Ahmadinejad llegó al poder con el apoyo directo de Jamenei.
"En 2009, la oposición creyó que hubo fraude, pero Ahmadinejad logró quedarse gracias al apoyo del líder supremo", dijo Bastani.

Consecuencias

Lo que sorprende a muchos es que mientras en la región hay un ambiente de protestas que ha puesto en jaque a varios gobiernos, en Irán la lucha se centra en la cúpula de poder.
Sin embargo, Hossein Bastani señaló a BBC Mundo que esto es resultado de la intensa represión que ha habido en Irán contra los opositores desde las elecciones de 2009.
Según Bastani, tampoco se espera que esta lucha tenga impacto alguno en la política exterior, ya que ésta responde a los dictámenes de Jamenei.
Por el momento, la consecuencia más visible es que las facciones cercanas a Ahmadinejad tienen menos posibilidades de sacar partido en las elecciones parlamentarias de marzo próximo e incluso las presidenciales de 2013.
"En los futuros comicios parlamentarios y presidenciales, Ahmadinejad y sus seguidores no contarán con el apoyo del liderazgo religioso. O sea que tendrán menos probabilidades", le dijo Bastani a BBC Mundo.
María Esperanza Sánchez