lunes, 4 de junio de 2012

Cronología del reinado de Isabel II


1926: nace la futura reina
La reina nació como la princesa Isabel de York el 21 de abril de 1926 a las 2:40 de la mañana en el número 17 de Bruton Street, en Mayfair, Londres. Fue la primera hija de los entonces duque y duquesa de York, quienes más tarde se convertirían en los reyes Jorge VI e Isabel. La bautizaron como Isabel Alejandra María en la capilla privada del palacio de Buckingham y sus primeros años los pasó en el número 145 de Piccadilly, en Londres. En 1930 nació su hermana, la princesa Margarita Rosa. Fue educada en el hogar y habla francés. La reina también estudió historia constitucional y derecho, música, arte y recibió instrucción en religión.


1937: rey Jorge VI accede al trono
En el momento de su nacimiento, la princesa era la tercera en la línea de sucesión al trono británico. No se esperaba que su padre fuera a convertirse en rey, ni que ella misma fuera reina más adelante. Cuando su abuelo el rey Jorge V murió, su hijo mayor fue coronado como Eduardo VIII, pero abdicó para casarse con la estadounidense divorciada Wallis Simpson, de modo que el padre de la princesa Isabel accedió al trono como Jorge VI. Para aquel entonces, la princesa Isabel ya era la primera en la línea de sucesión y se convirtió en una figura de incluso mayor interés público.


1947: la princesa Isabel se casa con el lugarteniente Felipe Mountbatten
Cuando accedió al trono, la reina ya estaba casada con el príncipe Felipe, duque de Edimburgo. El compromiso con el entonces lugarteniente Felipe Mountbatten fue anunciado en julio de 1947 y la boda se celebró en la abadía de Westminster el 20 de noviembre. La ceremonia fue relativamente sencilla para la realeza, ya que el país se estaba recuperando de la guerra. La princesa tuvo que recoger cupones de racionamiento de ropa para su vestido. En 2007 fue la primera monarca en celebrar el 60 aniversario de bodas en el trono.


1952: el ascenso de una nueva reina
El 6 de febrero de 1952, las noticias de la muerte de su padre y su ascensión al trono le llegaron a la princesa Isabel mientras se encontraba de viaje oficial a Kenya. La visita se interrumpió y la princesa regresó al Reino Unido como reina. Fue recibida en el aeropuerto por el primer ministro Winston Churchill y otros funcionarios.


1953: coronación de la reina Isabel II
La coronación tuvo lugar en la abadía de Westminster el 2 de junio de 1953, con una ceremonia solemne conducida por el arzobispo de Canterbury. Pese a la intensa lluvia, la multitud se congregó en las calles para ver la procesión. A pedido de la reina, la ceremonia fue, por primera vez, transmitida en directo por televisión y en radio.


1953: cumpliendo con las obligaciones reales
En 1953, la reina Isabel II completó la gira por la Mancomunidad de Naciones que había interrumpido a causa de la muerte de su padre. Durante su reinado ha llevado a cabo 261 viajes oficiales al extranjero y ha visitado 116 países. Los viajes históricos incluyen la primera visita de un monarca británico a Alemania en 52 años en 1965. También fue la primera monarca en viajar Medio Oriente, en 1979. Visitó al papa Juan Pablo II en el Vaticano en 1980 y a Nelson Mandela en Sudáfrica en 1995. En 2011, se convirtió en la primera monarca en visitar Irlanda después de su independencia.


1960: reina, esposa, madre
La reina Isabel II fue la primera soberana en el trono en dar a luz desde los tiempos de la reina Victoria en 1857. El príncipe Andrés nació en 1960. El príncipe Eduardo en 1964. La reina y el príncipe Felipe ya habían tenido dos hijos antes de la coronación: el príncipe Carlos, actualmente el primero en la línea de sucesión al trono, y la princesa Ana. La reina Isabel II tiene ocho nietos y un bisnieto. Su residencia oficial es el palacio de Buckingham, en Londres. Otras residencias oficiales son el castillo de Windsor. Además tiene otra residencia en Escocia.


1970: más cerca del pueblo
Durante una visita a Australia y Nueva Zelanda, la reina inició una práctica nueva: dar paseos que le permitieran conocer a más gente, tan diversa como fuera posible. Sin embargo, conocer gente es solo una parte de las funciones de un soberano, que se dividen en dos partes: la jefatura de Estado, en la que la reina asume sus deberes constitucionales de representación, y la de cabeza de la nación, que implica funciones culturales y sociales.


1977: 25 años de reinado
El Jubileo de Plata en 1977 fue celebrado en el Reino Unido y en la Mancomunidad de Naciones con numerosos eventos. El día preciso, 2 de febrero, se marcó con servicios religiosos y la reina lo pasó con su familia en el castillo de Windsor. Las celebraciones oficiales tuvieron lugar durante todo el verano. Un estimado de 500 millones de personas vio la culminación de las celebraciones en televisión y multitudes llenaron el paseo The Mall en el centro de Londres el 7 de junio. Hubo fiestas en las calles, con unas 4.000 sólo en la capital británica.


1979: bienvenida a "La Dama de Hierro"
Se han registrado muchas "primeras veces" durante el reinado de Isabel II. En 1979, recibió en el palacio de Buckingham a la primera mujer que accedió al puesto de jefa del ejecutivo británico. Margaret Thatcher fue primera ministra durante tres períodos y dejó la Cámara de los Comunes en 1992. Durante el gobierno de Thatcher la reina vio las políticas del primer ministro reducir la inflación, pero el desempleo aumentó drásticamente y se produjo un conflicto internacional, las Guerra de las Malvinas/Falklands, en 1982.


1992: un año difícil para la monarca
"1992 no es un año que voy a recordar de manera placentera. Ha resultado ser un annus horribilis (año terrible) ", dijo la reina. Durante ese año, Isabel II vio cómo se disolvían los matrimonios de tres de sus hijos, el príncipe Carlos, el príncipe Andrés y la princesa Ana. En 1992 también se desató un incendio en la capilla privada de la monarca en el castillo de Windsor. Con el fin de recaudar fondos para la restauración, la reina permitió, en 1993, que el palacio de Buckingham se abriera a las visitas públicas por primera vez, una práctica aún vigente.


1997: adiós a "la princesa del pueblo"
El 31 de agosto de 1997, la noticia de la muerte de la princesa Diana sorprendió y conmovió al mundo. Diana de Gales murió en el vehículo en que viajaba con su novio, Dodi Al Fayed, cuando se estrellaron en un túnel de París. Un comunicado del palacio de Buckingham anunció que la reina y el Príncipe de Gales estaban "profundamente consternados y afligidos". El príncipe Carlos le dio la noticia a los jóvenes príncipes William y Harry, y tributos llegaron de todas partes del mundo. Cientos de personas se reunieron a las puertas de la residencia de la princesa, el palacio de Kensington, y del palacio de Saint James para dejar un mar de flores.


2000: celebraciones por el centenario de la reina madre
El 4 de agosto de 2000, Elizabeth Bowes-Lyon, la reina madre, celebró sus 100 años. Una de las más populares integrantes de la familia real tuvo un reinado muy corto como consorte del rey antes de que su hija, Isabel, se convirtiera en monarca. El 30 de marzo de 2002, el palacio de Buckingham anunció la muerte de la reina madre, quien vivió 101 años, más tiempo que cualquier otro rey o reina en la historia británica.


2002: El Jubileo de Oro, medio siglo como reina.
Muchos eventos se llevaron a cabo para celebrar el Jubileo de Oro de la reina en 2002. Emprendió giras por países de la Mancomunidad británica y caminó por ciudades británicas. El mensaje de su majestad en el Jubileo de Oro incluyó agradecimientos por la lealtad y apoyo que había recibido desde su ascenso al trono, así como reconocimientos a la personas que trabajan con las comunidades locales. Un millón de personas se congregaron para mirar el espectacular desfile del Jubileo el 4 de junio en Londres.


2005: Londres es blanco de ataques
El 7 de julio de 2005 cuatro atacantes suicidas dejan su huella en el centro de Londres, afectando el sistema de transporte y provocando la muerte de 52 personas y más de 770 heridos. La reina condenó los atentados expresando su indignación y enviando un mensaje de desafío a los responsables. "No cambiarán nuestra forma de vida", señaló. También visitó a los sobrevivientes en el hospital y envió sus condolencias a familiares y amigos de las víctimas.


2011: bodas y celebraciones
El año 2011 estuvo marcado por las celebraciones de varias ocasiones felices en la vida de la reina. Dos de sus nietos se casaron: el príncipe William con Catherine Middleton en la abadía de Westminster en Londres, bajo la mirada de los medios de comunicación mundiales, y Zara Philips con Mike Trindal en Canongate Kirk, en Edimburgo, en una ceremonia de más bajo perfil. Savannah Philips, la primera bisnieta de la reina nació al final de 2010.


2012: El Jubileo de Diamante
En 2012 la reina Isabel II cumple 60 años en el trono, convirtiéndose en la segunda monarca con más tiempo de servicio en la historia británica, sólo por detrás de la reina Victoria quien fue monarca durante 63 años. Muchos eventos están programados para marcar la ocasión, incluyendo viajes de la reina y el duque de Edimburgo dentro del Reino Unido y en el exterior por otros miembros de la familia real, además de celebraciones en Londres, incluyendo un concierto de la BBC en el palacio de Buckingham (el 4 de junio) y el tradicional servicio de acción de gracias en la catedral de San Pablo y una procesión en el carruaje de la reina el 5 de junio.

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/06/120601_jubileo_cronologia_isabel_segunda.shtml


















Ningún sobreviviente en el avión que se estrelló en Nigeria


Las 153 personas que viajaban en el avión de pasajeros que se estrelló este domingo contra un edificio en Lagos, la mayor ciudad de Nigeria, han perdido la vida, según las autoridades.

La nave, un DC-10 operado por la aerolínea india Dana Air, procedía de la capital, Abuya, y se estrelló en un área residencial de Lagos.

Aún no se conoce si se han producido víctimas entre quienes se encontraban en tierra.
Tampoco se conoce la causa del suceso, que es considerado una de las peores catástrofes aéreas ocurridas en el país durante las últimas décadas.
El mes pasado, un avión similar de Dana Air, posiblemente el mismo modelo, tuvo un problema técnico y aterrizó de emergencia en lagos.
El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, ha declarado tres días de luto nacional.
"Una gran explosión"
El vuelo comercial volaba desde la capital nigeriana, Abuja, a Lagos antes de estrellarse y explotar.
La televisión local mostró imágenes de personas que rodeaban la escena, mientras acudían al lugar los servicios de emergencia.
"Escuchamos una gran explosión y al principio pensamos que era una bomba", dijo Timoteo Akinyela, de 50 años, quien es reportero de un periódico local que estaba viendo un partido de fútbol con sus amigos en un bar cercano al lugar del accidente.
"Luego hubo otras explosiones y todo el mundo salió corriendo. Fue terrible. Había confusión y muchos gritos", explicó.
Los restos del avión no parecen indicar que la nave haya caído en picada contra el edificio, sino horizontalmente, golpeando a una fábrica y una tienda de muebles ubicadas en la zona residencial.
El hecho de que el accidente haya ocurrido un día domingo puede haber disminuido el número de muertes de quienes se encontraban en tierra, debido a que los locales comerciales estaban vacíos.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2012/06/120603_ultnot_nigeria_avion_sobrevivientes_fp.shtml



Cómo Noruega enfrenta el horror de la masacre de Breivik


Mariano Aguirre
Especial para BBC Mundo


Durante seis semanas la sociedad noruega, el país que ocupa el primer puesto en la lista de Naciones Unidas por Índice de Desarrollo Humano, ha leído en la prensa las minuciosas explicaciones sobre cómo operó el asesino en el juicio que se celebra en el sencillo Palacio de Justicia de Oslo.
Horas tras hora, víctima tras víctima, Anders Behring Breivik, forenses, testigos y policías han explicado frente a jueces, abogados y familias, la ideología extremista que le inspiró, como mató a cada una, la forma que las remató e inclusive las miradas que entrecruzó con algunas.


En algunos casos las víctimas estaban paralizadas de terror. El asesino disparó, se tomó el tiempo para recargar su arma y, desoyendo los ruegos de piedad, mató a los que fingían haber fallecido. En total, 69 muertos más las ocho víctimas debido a la bomba que puso junto a las oficinas gubernamentales.
Los magistrados y funcionarios del sistema judicial noruego han seguido meticulosamente el procedimiento. Han escuchado al asesino confeso y los testimonios de supervivientes, muchos de ellos heridos y amputados para el resto de sus vidas.
Día tras día se ha recreado cómo la isla de Utoya se convirtió en una trampa, en un caos sangriento.
El juicio podría parecer un procedimiento inútil, porque Breivik se entregó, confesó y reivindica lo que hizo. Más aún, dice que volvería a hacer lo mismo; opina que muchos noruegos merecen la misma suerte y quiere que se le condene por lo que reivindica como una acción política en defensa de la nación noruega frente a la inmigración y el multiculturalismo.
Se niega, además, a ser considerado psicológicamente desequilibrado.
Algunas personas en y fuera de Noruega piensan que el largo procedimiento es inútil y que al asesino se le trata demasiado bien. Se asombran, además, de la falta de insultos, demostraciones, expresiones de rabia.
Lo más espontáneo ha sido la reunión de miles de personas cerca del Palacio de Justicia para entonar una canción pacifista que el asesino aborrece.
Por supuesto en la sala hay llantos y dolor por parte de los familiares y amigos de las víctimas, pero el clima social que rodea al proceso es de silencio y respeto. Los familiares quieren saber los detalles, aunque suponga un terrible sufrimiento.
Y el sistema estatal debe proceder en este caso como con cualquier otro criminal. La excepcionalidad de su crimen no le hace merecedor de una forma especial de justicia.


Comparaciones

"La justicia tiene sus reglas y las seguimos", comenta una socióloga noruega con la que converso sobre si ve paralelismos o diferencias con los juicios en América Latina contra los perpetradores de violaciones de derechos humanos.
Breivik no escatima detalles de sus crímenes, mientras que los militares, policías o civiles paramilitares que mataron, torturaron y violaron en América Latina hablan lo menos posible.
Además, los familiares de las víctimas en Noruega tienen un fuerte apoyo social y político del Estado. En cambio, en América Latina las familiares que "quieren saber" son vistos por muchos como obstáculos para una convivencia basada en olvidar el pasado.
Es una situación similar a la que tienen en España las familias de los miles de desaparecidos y fusilados por el franquismo en los años siguientes a las Guerra Civil (1936-1939). Estigmatizados por una parte de la sociedad, avanzan contra la corriente de querer dejar enterrada una terrible memoria histórica.
En América Latina las matanzas las dirigían los Estados, de forma abierta o encubierta, mientras que aquí ha sido la acción de un hombre solo, que se disfrazó de policía y posó en uniforme para dar una apariencia de guerra a sus crímenes.
Pero en los dos casos hay ideologías que propugnan la eliminación física de aquellos a los que se acusa de querer cambiar la sociedad.
En el caso argentino los militares secuestraban a los niños de los enemigos y los adoptaban para reorientar su futuro. Breivik mató a jóvenes del partido laborista que, desde su perspectiva, continuarían la labor de destrucción de Noruega.

Los valores

Apenas sucedió la matanza, el mensaje del gobierno noruego fue de unidad en torno a los valores de justicia, democracia, transparencia e igualdad, en un marco de emociones contenidas.
El clima que rodea al juicio sigue esta misma tendencia.
Pero sería errado creer que toda la sociedad noruega (5 millones de habitantes) ve el juicio de la misma forma.
Los miembros y votantes del ultra derechista Partido Progresista (Fremskrittspartiet) -que obtuvo el 22.9% de los votos en las elecciones generales de 2009- condenan cómo actuó Breivik pero tienden a comprender sus razones: la defensa de las esencias noruegas-cristianas frente al Islam que, encarnado en los inmigrantes, aparentemente conquista Europa .
Otra parte de los noruegos rechaza totalmente lo que hizo, pero le cuesta aceptar que sea parte de esta sociedad. Prefieren pensar que es un "lobo solitario", o un producto de los videojuegos, en vez de una persona que desarrolló su patología en un marco ideológico que le dio la justificación para creer que hay una guerra y que él tenía que librarla.
Pero una gran parte de la sociedad noruega considera que la respuesta es reforzar los valores fundamentales.
El pastor Trond Bakkevig, que coofició una de las ceremonias por los fallecidos en la Catedral de Oslo pocos días después de la matanza, me dice que "en muchos sentidos el juicio es una forma de avanzar y enfrentar el dolor y la pena; una forma de llorar por la muerte de los queridos. Pero también estamos satisfechos de que nuestro sistema de justicia funcione. Esta es la forma que enfrentamos el crimen. Respetamos la dignidad de Breivik y su derecho a defenderse, pero también la de los testigos a ser escuchados".
Seguir los procedimientos legales, escuchar el horror, respetar los derechos de un asesino, son formas de defensa de la sociedad en la que las mayoría de los noruegos quieren vivir.
El juicio es, en este sentido, un homenaje democrático a las víctimas; una forma de subrayar, pensando en ellas, que lo que pasó en julio nunca más debe volver a ocurrir.

Mariano Aguirre dirige el Norwegian Peacebuilding Resource Centre (NOREF) en Oslo.

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/06/120531_noruega_juicio_breivik_dolor_justicia_jrg.shtml





domingo, 3 de junio de 2012

Más de un millón de británicos aclaman a la Reina al paso de la 'flotilla' del Jubileo


David Cameron: 'Nuestra reina nunca abdicará'
La procesión llegó precedida de más 10.000 fiestas callejeras

Carlos Fresneda (Corresponsal) | Londres


Más de un millón de británicos han aclamado a la Reina al paso de la 'flotilla' del Jubileo de Diamantes en el río Támesis y bajo un cielo típicamente londinense. La lluvia no ha aplacado sin embargo los ánimos de los admiradores de Isabel II, distinguida por un sondeo de YouGov como la monarca más popular de la historia.

Vestida en tonos claros, por aquello de "iluminar" lo gris del día, y arropada casi en todo momento por Camila y Kate a bordo bordo de la barcaza real, Spirit of Chartwell, la Reina ha recibido el mayor baño popular desde su llegada al trono hace 60 años. El primer ministro David Cameron se ha unido a los festejos proclamando su convencimiento: "Nuestra reina nunca abdicará".

El desfile flotante del Támesis, compuesto por mil embarcaciones a lo largo de 11 kilómetros, estaba organizado en diez grupos, divididos por barcazas que le dieron un contenido "histórico" al recorrido. Entre las interpretaciones clásicas y la música del folclore inglés, se unieron melodías más modernas, como la banda sonora del James Bond al paso de la comitiva por el "nido de espías" del M-16.

Los componentes de la orquesta filarmónica de Londres no dudaron en cantar 'Land of Hope and Glory' y el himno nacional, entre otros, a pleno pulmón y bajo la lluvia, subidos en la cubierta de uno de los barcos. Fue, sin duda, uno de los momentos más emotivos y sirvió para concluir el desfile.

Como nota curiosa, el libro Guiness de los récords ha confirmado que el desfile fluvial ha batido el récord mundial por el número de embarcaciones que han participado.

Al paso por los 13 puentes en el centro de Londres, la comitiva ha sido saludada por una masa compacta que se estrelló sin remedio contra el muro policial a la altura el Big Ben (rebautizado como la Torre de la Reina) y el puente de la Torre de Londres, los dos puntos más concurridos de todo el recorrido.

La procesión flotante del Támesis llegó precedida de más 10.000 fiestas callejeras (el doble que cuando se casaron Guillermo y Kate hace un año). Las más concurridas fueron seguramente las que se celebraron en Picadilly Circus, en Hyde Park y Battersea Park, donde más de 100.000 personas siguieron en pantallas gigantes el evento.

Mañana, por cierto, los viejos rockeros británicos rendirán un tributo musical a la Reina en un marcoconcierto desde Buckingham, con los Madness cantando 'Our House' en el tejado y Sir Paul McCartney, Sir Tom Jones y Sir Elton John rindiéndole plieitesía entre muchos otros desde el escenario.

Los festejos del Jubileo acabarán el martes con la procesión por las calles de Londres y el espectáculo aéreo que llenará los cielos de Londres del chorro tricolor de la 'union jack' (blanco, azul y rojo) que estos días lo inunda todo.

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/06/03/internacional/1338736863.html

jueves, 31 de mayo de 2012

Georgina y Gloria Gusman- Godoy


Como eh comentado alguna vez, hay dos ramas del árbol genealógico, con las cuales no tuve grandes avances, estos son los Rodríguez en España, y los Gusman en Argentina.
Hace un par de semanas, revolviendo viejas agendas, de una tía materna, encontramos los números de dos de las hermanas de mi abuelo materno, Ambrosio M. Gusman-Godoy. Una se llama Gloria, y la otra Georgina.
Con ayuda de la memoria de mi madre, deducimos que estas tías abuelas mías, rondarían por los 80 y 90 años. Aun, sin saber si tendría buenos resultados, llame.
En principio, hablo mi tía Nélida, con quien seguro de atender las solicitadas, reconocerían más factiblemente la voz de su sobrina que la mía, a quien casi ni conocieron.
Logramos contactar a ambas. A la tía Gloria un domingo. Ella nos contó, cumplía  su el próximo 2 de Julio. Se alegro mucho con el llamado, hacia años no tenia noticias sobre nosotros y viceversa. Tal fue el buen trato, que nos invito a ir a su casa.
Ella muchos datos no pudo aportar, solo su fecha de nacimiento, el nombre de sus hijos, y nietos. Ademas agrego, los nombres de sus hermanos mayores, de los cuales sabiamos solo sus apodos. Resulta ser que la apodada “tia gorda” se llamaba Erlinda y el apodado “tio chicho” Regino.
Al otro día, lunes llamamos a la tía Georgina. Casi 10 años mayor a su hermana, en estos días cumplía 88 años. No recordaba el año de nacimiento de su padre, mi bisabuelo Engrasio, pero si supo decirme que nació efectivamente en Victoria, Entre Ríos, y que su fecha de nacimiento era el 16 de Abril. Lo mismo su madre, Dominga Godoy- Otero, nativa de Victoria, aunque de esta no recordaba su fecha de nacimiento. Relato, que tenía esos datos anotados, que llamara otro día, los buscaría para dármelos.
Aporto los nombres de sus 2 maridos, sus hijos, nietos y bisnietos.
Por el momento, fue un avance liviano en lo genealógico, pero muy optimo en recuperar lazos, perdidos por motivos vanos.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Kazajstán en huelga

UNA RIQUEZA PETROLERA CONFISCADA


Por Régis Genté*

El movimiento nacido en 2011 en varias empresas petroleras kazajas fue brutalmente reprimido por el presidente Nursultan Nazarbaiev. Pero el régimen no consiguió acallar la cólera de los obreros que se levantan contra un sistema desigual y corrupto.

ara obtener algunas migajas más de la torta que representa este país –cinco veces más grande que Francia y dueño de un subsuelo muy rico–, miles de trabajadores del petróleo (nieftianiki) del oeste de Kazajstán lanzaron, en mayo de 2011, el movimiento de huelga más importante desde la independencia del país, en 1991. Siete meses después, el 16 de diciembre, en la pequeña ciudad de Janaozen –ciento cincuenta kilómetros al este de Aktau, la capital regional a orillas del mar Caspio–, la policía disparó sin intimación previa a una muchedumbre exasperada. Balance oficial: diecisiete muertos, todos civiles; según fuentes locales, unos cuarenta.

Durante toda la huelga, a pesar de las presiones y los 2.500 despidos arbitrarios, los nieftianiki se comportaron de manera pacífica. Habían querido una huelga “seca” (sin alcohol) y limpia; todas las tardes barrían la plaza central de Janaozen, donde venían celebrando sus asambleas desde el verano. El poder kazajo comenzó las negociaciones sobre la cuestión de los despidos y las reivindicaciones salariales, mientras la sangre vertida calmaba el ardor de los huelguistas.

En esta ex república soviética, el poder, para retomar la expresión de la politóloga Marlène Laruelle, adquiere la forma de un “autoritarismo consultivo”, que intenta obtener cierta adhesión por parte de los dieciséis millones de kazajos. ¿Se mantendrán los programas socioeconómicos lanzados tras la tragedia del 16 de diciembre? Nada más dudoso.

Los nieftianiki esperaban que los gobiernos extranjeros condenaran la matanza y alentaran a Astana, la capital, a paliar los fracasos de su gobernanza corrupta y su gestión autocrática, aunque más no fuera para preservar la estabilidad del país y la seguridad de las inversiones. Nada de eso ocurrió. Las compañías petroleras –Total, ExxonMobil, Ente Nazionale Idrocarburi (ENI)– y los gigantes mineros –Areva, Arcelor-Mittal, etcétera–, muy presentes en la estepa kazaja, se muestran en general más dispuestos a alabar la política del presidente Nursultan Nazarbaiev (72 años), al frente de la república desde 1989, que a cuestionar su autoritarismo. El 18 de enero de 2012, tres días después de unas elecciones parlamentarias muy criticadas por la misión de observación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el diario Kazakhstanskaya Pravda reprodujo las declaraciones del senador francés Ayméri de Montesquiou (Unión Centrista), quien viajó a Janaozen como observador de las elecciones, a pedido del presidente kazajo: “En todos los lugares a los que fui durante las elecciones, en todos los centros electorales, todo se celebraba en un marco de orden y respeto de la ley”.

El día del drama, la ex república soviética conmemoraba los veinte años de su independencia. Para celebrar el acontecimiento –y consentir al presidente– las autoridades locales se propusieron desalojar a los manifestantes de la plaza central. Fue así como la situación se agravó. En agosto, la policía había prohibido a los huelguistas instalar carpas. Poco importa si la temperatura alcanza los 40 grados en verano y baja –clima continental obliga– a los 30 grados bajo cero en invierno. El ayuntamiento de Janaozen, por su parte, pudo instalar todas las yurtas [tiendas de campaña] que quiso. Una provocación típica del funcionamiento político kazajo, según entendieron los huelguistas; un acto altruista, según el edil municipal: “Quería que todo el país estuviera alegre –alegó el alcalde Orak Sarbopeiev ante una periodista rusa–. Habíamos gastado mucho dinero en los preparativos. Nunca antes habíamos instalado yurtas, y por eso les pedí a los huelguistas que nos dejaran armarlas: para sostener un poco el espíritu del pueblo. Después de todo, hacía ya siete meses que estaban ocupando la plaza” (1).

El origen del conflicto

La cuestión salarial está en el centro de las reivindicaciones de los nieftianiki de Manguistau, región que concentra gran parte de las reservas de crudo del país (Kazajstán podría entrar en el club de los diez principales productores de petróleo de aquí a 2020). OzenMunayGas (OMG) es una filial de KMG-EP, la empresa de exploración y producción de la compañía petrolera nacional kazaja KazMunayGas (KMG), 100% pública. La huelga se impulsó en solidaridad con la de otra empresa de la región, KarajanbasMunay (KBM), también propiedad de KMG-EP y de la empresa pública de fondos de inversión China International trust and Investment Corporation (CITIC), desde 2006. En KBM, los salarios eran más bajos que en OMG.

Cuando el movimiento se puso en marcha, la situación de tensión tenía lugar desde hacía ya varios meses debido a un desacuerdo entre empleados y empleadores sobre la manera de aplicar dos coeficientes –uno territorial y el otro sectorial– sobre el salario de los empleados. El coeficiente territorial, que data de la época soviética, había sido suprimido en 1999, aunque conservado por algunas empresas (aunque no aparecían en los registros de pagos). Cuando estos coeficientes se restauraron por ley, en 2009, ya no se sabía sobre qué base había que calcularlos. El servicio de recursos humanos de KMG-EP explica, apoyado en el código laboral, que los empleados se equivocaron. “Los obreros no entendieron cómo había que aplicar estos coeficientes”, afirma un ejecutivo de la empresa que simplemente admite (a regañadientes) una “falta de comunicación” por parte de la patronal.

Los obreros, por su parte, acusan a sus empleadores de desviar dinero de su salario. Jubilado y jurista autodidacta, Alexandre Piastolov se convirtió en su vocero. Es el único que defiende a los huelguistas en la corte, ya que ningún abogado aceptó seguir sus expedientes, debido a presiones reales o temidas. Según él, “las empresas petroleras interpretan falsamente la ley sobre los coeficientes. Oficialmente, le pagan por ejemplo 250.000 tenge [1.250 euros] a un trabajador, pero él recibe sólo 130.000 [650 euros]. La diferencia probablemente cae en el bolsillo de algunos altos mandos. No tenemos una prueba formal, pero conseguimos ciertos documentos sobre las sumas globales dedicadas a los salarios en estas empresas que no corresponden a la realidad de los pagos”.

Jurista de formación, Natalia Sokolova trabajó durante mucho tiempo en los servicios de recursos humanos de las principales empresas petroleras de la región, y conoce perfectamente los meandros de la política salarial. Cuando dejó KBM, se sumó a un sindicato para defender a los nieftianiki con todo conocimiento de causa. “Les abrió los ojos a los obreros, explicándoles que los empleadores no respetaban la ley sobre los coeficientes”, opina Vassily, su esposo. “Al malinterpretar la manera de calcular estos coeficientes, posiblemente para vengarse de KBM, que no renovó su contrato, les mintió a los obreros”, replica uno de sus ex colegas de KBM. La abogada fue condenada a seis años de prisión por “incitación al desorden social”, noción vaga si las hay. Contra toda previsión, sin embargo, fue liberada el 8 de marzo de 2012, cuando se le conmutó su pena por tres años bajo libertad condicional.

“Natalia le escribió a la policía financiera, a los representantes del procurador general, al ministerio de Economía, para pedirles que digan quién tenía razón respecto de esos coeficientes. Nadie respondió jamás”, sigue Vassily. Lo cual alimenta sus sospechas sobre una interpretación deliberadamente falsa de la ley por parte de los empleadores y el Estado.

Durante todo el tiempo que duró su movimiento, los huelguistas sufrieron presiones permanentes, ejercidas a veces de manera crapulosa. Los obreros de Ersai –empresa de servicios parapetroleros cuyo 43% es propiedad de una filial de la italiana ENI– hicieron paro en la primavera de 2011. Sus reivindicaciones no tenían que ver con los coeficientes, sino con la igualdad de salarios entre trabajadores locales y extranjeros, y sobre la renegociación de los convenios colectivos. Enseguida, la dirección convocó uno por uno a los obreros favorables a la huelga. Estas convocatorias individuales, que son ilegales, constituían claramente una amenaza. “Más aun teniendo en cuenta que la policía estuvo implicada”, subraya Mihra Rittmann, de la organización no gubernamental (ONG) Human Rights Watch.

En cuanto a KBM, cuando, en mayo de 2011, el sindicato nombró a sus “expertos” para la comisión de arbitraje –etapa necesaria en Kazajstán para poder declararse en huelga legalmente–, la dirección impidió que la jurista Natalia Sokolova formara parte de ella. “Presionaron a Erbosin Kossarkhanov, por entonces jefe del sindicato, para que hiciera todo lo posible por modificar la lista de expertos y excluir a Natalia”, acusa su esposo. Numerosos obreros y sindicalistas entrevistados aseguran que Kassakhanov fue comprado. “Hasta 2005, teníamos un gobernador regional que se ocupaba de hacer funcionar las comisiones tripartitas: administración, dueños, empleados. Pero su sucesor redujo ese papel a su mínima expresión y, desde entonces, los problemas persisten”, se lamenta el dirigente sindical Kenjegali Suieuov.

Sin amparo de la ley

La ley kazaja está redactada de modo de proteger a los empleadores y convierte a las huelgas en algo difícil de organizar. Disposición que es condenada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT): “Los sindicatos deberían ser libres de reglamentar el procedimiento de presentación de las demandas al empleador, y la legislación no debería trabar el funcionamiento de un sindicato, obligándolo a convocar a una asamblea general cada vez que tiene una demanda para dirigirle a un empleador” (2).

La historia de las huelgas de 2011 es también la historia de todas las manipulaciones. Los prof soiouz, como se los llamaba durante la época soviética –abreviatura de “consejos profesionales”–, sufrieron amenazas o fueron infiltrados; se financiaron grupos criminales para intimidar a los obreros y a los sindicalistas indóciles. El 2 de agosto de 2011, Jaksilik Turbaiev, un joven nieftianik candidato al puesto de delegado principal de MunayFiltrService, filial de OMG, fue asesinado. Los asesinos nunca fueron encontrados. Sin embargo, hay pistas: desde hace semanas, los huelguistas recibían mensajes de texto amenazándolos con lo peor. En la misma época, la hija de un dirigente de la huelga fue violada y asesinada, pero nadie pudo probar que el crimen estuviera vinculado con las actividades del padre.

La huelga de KBM fue declarada ilegal por la Justicia kazaja. Pero ¿qué representa esta Justicia? No mucho, según la muy conservadora ONG estadounidense Freedom House, que le asigna la nota de 6,25 sobre 7 (donde 7 indica un sistema judicial totalmente dependiente del poder ejecutivo). Fortalecidas por esta decisión, las empresas confrontadas con el descontento de sus empleados despidieron sin contemplaciones durante el verano (boreal) de 2011: cerca de mil personas en KBM, lo mismo en OMG, y quinientos en Ersai. Los empleados huelguistas –7.500 de los 9.500 empleados de OMG en mayo, por ejemplo– se dispersaron rápidamente. Pero el movimiento ganó en intensidad y en furia.

Estas presiones, y las humillaciones, “explican por qué ciertos huelguistas fueron tan radicales de entrada; algunos incluso empezaron una huelga de hambre”, observa Galym Ageleulov, presidente de la ONG Libertad, cercana a la oposición. Durante siete meses, los empleadores y las autoridades se negaron a escuchar a los nieftianiki. “¿Cree en el misticismo?”, le preguntó con cierto desprecio el director de OMG, Kiikbay Echmanov, a la corresponsal de la British Broadcasting Corporation (BBC), en octubre. Y luego agregó: “Pienso seriamente que esta gente en la plaza fue hipnotizada. Estos últimos años, aumentamos su salario seis veces” (3). Es verdad que los salarios del nieftianiki están muy por encima del promedio en Kazajstán (casi 65.000 tenge, es decir unos 325 euros). En este sentido, las huelgas no son huelgas de la miseria.

Alguien a quien llamaremos Murat, chofer en OMG, ganaba hasta el último mayo 130.000 tenge (unos 650 euros) por mes, o sea 30% más que los choferes de la ciudad. “Esto me permite vivir en Kazajstán, pero muy justo, porque la vida es muy cara en Janaozen. Estamos lejos de todo y, como los ejecutivos tienen salarios buenos, los precios tienden a aumentar rápidamente”, reconoce. Murat nos recibe en su modesta cocina, en el tercer piso de uno de los jrushovki (edificios de cuatro o cinco pisos construidos en la época del dirigente soviético Nikita Kruschev) de Janaozen. Hubo que ser discreto para ir a su casa. En estado de emergencia, las patrullas de policía están por todas partes en esta ciudad de cien mil habitantes.

Fuerte desigualdad

¿Por qué se desarrolló un movimiento tan radical? Del lado del poder, algunos dan a entender que los huelguistas fueron financiados por un oligarca, Mujtar Abliazov, en guerra contra el presidente Nazarbaiev y exiliado en Londres desde 2009. Pero no hay pruebas. Tampoco es la ideología lo que motivó a los huelguistas. De estos nieftianiki, ninguno quiere la caída de Nazarbaiev. Algunos se declaran socialistas o comunistas; otros parecen apoyarse en una identidad tribal, la de los adai, famosos por su lucha contra los bolcheviques a principios del siglo XX. “Pero este lenguaje de ‘nosotros los adai’, opuestos a los ‘otros’, es sólo un modo de expresar un descontento y de proveer un vocabulario de movilización”, opina el politólogo Edward Schatz (4).

“La cuestión es cien por ciento social –explica Anders Arslund, economista sueco especialista en la ex URSS–. Creo que es un asunto de clase. En Kazajstán, a pesar de la riqueza del país, veintinueve niños de cada mil mueren antes de la edad de 5 años, mientras que Bulgaria o Letonia, que tienen niveles económicos similares, exhiben cifras de diez y ocho por mil, respectivamente. Kazajstán está al nivel de sus vecinos de Kirguizistán o Uzbekistán, que sin embargo son mucho más pobres. No hay azar: el país gasta el 2,5% de su Producto Interno Bruto (PIB) en salud, contra el 4,2% en Bulgaria y el 3,62% en Letonia”.

“Tengo 50 años y todos los días tengo que explicarle a mis hijos que no nos alcanza la plata. ¿Cuándo nos va a alcanzar? ¿Dentro de veinte años, como el gobierno promete? Nos tratan como a ovejas, no como a hombres”, se enfurece Murat. El chofer de OMG corre las cortinas: “Mire qué fea es esta ciudad. ¡Totalmente polvorienta, llena de edificios viejos y escuelas en ruinas! Hasta hace pocos meses, teníamos menos de cuatro horas de agua por día”. Para agravar todavía más su desconcierto, el barril de crudo superó ampliamente los 100 dólares a principios del año 2012; los dirigentes nadan en oro y gastan fortunas para construir, casi ex nihilo, la nueva capital, Astana. Una capital que engulle sumas extraordinarias y cuyas belleza y modernidad aparecen en los carteles que invaden las calles y los caminos de la región de Manguistau. Es un modo de recordarles a los nieftianiki de OMG o de KBM cómo se gastan los petrodólares que contribuyen a generar.

“No existimos, nuestros dirigentes viven en sus nubes y sus millones. Quieren construir una nueva ciudad aquí, ‘Aktau City’, muy chic. Un nuevo Dubái, dicen. Todo será tan caro que ni siquiera podremos comprarnos un departamento. Harían mejor en instalarnos canales de agua dignos de ese nombre”, agrega Nuriyash Abdraimova, una militante comunista, esposa de un nieftianik.

“Nuestros dirigentes se llenan los bolsillos –añade una de las numerosas mujeres que participó en la huelga–. Mire a Kulibaiev, el yerno del presidente: es multimillonario. Sabemos bien de dónde viene su fortuna. ¡Y él viene a decirnos, a fines de septiembre, que por culpa nuestra el país perdió cientos de millones!”. Acusado de haberse enriquecido gracias a su matrimonio con la segunda hija del presidente Nazarbaiev y gracias a la corrupción, Timur Kulibaiev, el “Sr. Petróleo” de Kazajstán, acusó a los oralman –los kazajos que volvieron al país estos últimos años, a menudo con la ayuda de subvenciones del gobierno– de ser el origen de estas huelgas infinitas. De las 37 personas acusadas de “disturbios del orden público, violencia e incendios voluntarios”, cuyo juicio comenzó en marzo de 2012, veinte son oralman.

Conflictos interétnicos

El poder juega con fuego. En el centro de Janaozen, una estela blanca de formas orientalizantes se erige justo enfrente de la sede de OMG, incendiada el 16 de diciembre. En rojo, pero borrada por los años, se lee la fecha: 17 de junio de 1989. Aquel día, la violencia interétnica les costó la vida a decenas de personas, particularmente chechenas y azerbaiyanas, que por entonces ocupaban los puestos ejecutivos –mejor pagados que los obreros kazajos– de la empresa que explotaba el campo de Novy Ozen, una ciudad nueva soviética fundada en 1968 para alojar a los trabajadores del petróleo. Ya entonces, las cuestiones de ingresos, disparidad salarial y condiciones de vida en esta ciudad olvidada en el fondo de la estepa se habían revelado fatales. Y en 2006, otra vez, sobre el yacimiento enorme de Tenguiz, explotado sobre todo por las empresas estadounidenses Chevron (50%) y ExxonMobil (25%), un asunto de disparidades salariales terminó con una batalla campal entre turcos y kazajos (los primeros eran empleados por un subcontratista que les pagaba mejor que las empresas locales).

En un estudio que el Instituto Kazajo de Soluciones Políticas dedicó a Janaozen, en diciembre de 2009, el 40,7% de los habitantes interrogados afirmaba que su ingreso era insuficiente para pagar los servicios públicos básicos (electricidad, gas, etc.) y el alimento, y el 32% calculó que los problemas sociales eran la causa del ascenso del islam radical. Faltaban dos años para que una ola de atentados y actos violentos, perpetrados por islamistas y dirigidos a representantes de las fuerzas del orden, ensangrentaran Kazajstán, a partir de mayo de 2011 (5).

Pocos días después de la matanza de diciembre, Nazarbaiev criticó agriamente a los responsables del petróleo y destituyó a casi toda la jerarquía del sector, empezando por Kulibaiev, a quien algunos ya consideraban su sucesor. Hasta fines de diciembre, el yerno del presidente era el jefe del gran holding estatal Samruk Kazyna, que patrocina entre otras cosas las empresas petroleras nacionales. ¿Nazarbaiev cortó algunas cabezas para calmar la furia popular?

El presidente no podía ignorar la corrupción que campea en el sector petrolero kazajo. Algunos roban vagones cisterna de crudo; los representantes de las dinastías de grandes petroleros del oeste del país toman participaciones privadas en filiales de KMG especialmente creadas para captar los beneficios (6). La corrupción en Kazajstán no es una plaga: es un sistema. Ciertas leyes son teóricamente interesantes, como la del “contenido local”, que obliga a las empresas extranjeras que trabajan con estructuras públicas kazajas a comprar y emplear localmente. Pero, según muchos empresarios extranjeros, el nepotismo y la corrupción aniquilan los efectos potencialmente positivos de una política destinada a crear una red industrial local.

¿Sabrá Kazajstán sacar conclusiones del caso Janaozen? El nuevo gobernador, Bauzhan Mujameyanov, reconoce que su región sufre “falta de empleo, problemas de vivienda y corrupción”. El jefe de Estado creó una comisión encargada de zanjar los problemas socioeconómicos de Janaozen e hizo nombrar a directores de empresas petroleras públicas con reputación de buenos gestores sociales, como Alik Aidarbaiev, el nuevo patrón de KMG-EP.

Pero, en el mismo gesto, llamó a encontrar a los “hooligans” que provocaron el motín del 16 de diciembre. La policía, los servicios secretos y el fisco se abandonan a sus buenos viejos métodos, con la preocupación principal de disimular sus negligencias culpables. “Se ha arrestado a dirigentes de la huelga sin motivos serios, y hay serias sospechas de casos de tortura tras los acontecimientos del 16 de diciembre. Detuvieron a líderes políticos de la oposición, como Vladimir Kozlov, con el pretexto de que alentaban a los obreros a continuar la huelga; lo cual, sin embargo, no es más que el ejercicio de la libertad de expresión”, afirma Rittmann.

Desde la tragedia, y como de costumbre, el régimen de Nazarbaiev sabe manejar la zanahoria y el garrote. Con el fin de encauzar el movimiento de huelga y evitar cualquier riesgo de propagación al resto del país y a otros sectores, el poder mantuvo un clima de miedo, multiplicando las detenciones arbitrarias y asegurando una gran publicidad al juicio de los 37 trabajadores acusados de haber puesto en marcha la violencia (cuando, al mismo tiempo, sólo cinco policías fueron sancionados por la matanza del 16 de diciembre). Los 2.500 despedidos no recuperarán su trabajo, pero –zanahoria obliga– serán empleados en una nueva empresa creada ad hoc. Magro consuelo.

1. Novaïa Gazeta, Moscú, 20-12-11.

2. “Individual observation concerning freedom of association and protection of the right to organise convention”, Organización Internacional del Trabajo, 1948 (N° 87); Kazajstán (ratificación: 2000), publicado en 2011.

3. “Deadlock in Kazakhstan as oil workers strike”, 25-10-11, www.bbc.co.uk

4. Autor de Modern Clan Politics. The Power of “Blood” in Kazakhstan and Beyond, University of Washington Press, 2004.

5. Régis Genté, “Kazakhstan: observations sur la vague inédite d’attentats islamistes en 2011”, Religioscope, 4-1-12 www.religion.info

6. Wojciech Ostrowski, Politics and Oil in Kazakhstan, Routledge, Londres, 2009.

* Periodista (enviado especial).


Traducción: Mariana Saúl

http://www.eldiplo.org/notas-web/kazajistan-en-huelga?token=&nID=1

domingo, 27 de mayo de 2012

Un mundo en transición


Por Pablo Stancanelli*

La crisis económica que sacude a los países desarrollados amenaza a las democracias y trastoca las relaciones de fuerza internacionales. Las potencias emergentes, con China a la cabeza, esbozan un nuevo orden multipolar y se refuerzan militarmente. Geopolítica y economía de una era incierta.



l carcomer el centro neurálgico del capitalismo, la multibillonaria estafa piramidal que derivó en la actual crisis financiera y económica global ha tenido por lo menos el mérito de dejar en evidencia que las falencias del neoliberalismo no se deben a unas cuantas manzanas podridas: son las raíces mismas del árbol las que están corrompidas. En un mundo sujeto a profundos cambios, afrontar este problema es vital para el futuro de la democracia.
Como bien recuerda el historiador Eric Hobsbawm, “no existe un vínculo necesario o lógico entre los distintos componentes del conglomerado ‘democracia-liberal’” (1). Por el contrario, las tensiones entre ambos son cada día más manifiestas; el liberalismo en su peor expresión, la del libre flujo de capitales, está poniendo a prueba a la democracia. Porque –continúa Hobsbawm sin rodeos– “el ideal de la soberanía del mercado no es un complemento de la democracia liberal, sino una alternativa a este sistema”. En efecto, para los grandes patrones del mundo devenidos en una nueva aristocracia, la democracia y el Estado de Derecho no constituyen más que trabas en su búsqueda desesperada de ganancia y de imposición de las leyes del libre comercio a todos los ámbitos de la vida.
La entronización de las finanzas, iniciada en la década de 1970, consolidada por el gobierno de Ronald Reagan y desbocada a partir de la derogación en Estados Unidos, en 1999, de la Banking Act (2), fue impuesta tras la caída del Muro de Berlín a todo el planeta como un “Consenso” –aunque sólo fuera el de Washington– a través de los organismos multilaterales de crédito, por medio de relaciones incestuosas con los poderes políticos vernáculos. De la mano de la revolución de las telecomunicaciones, la fuerza centrípeta de los mercados fue arrasando con sus espejitos de colores a la periferia –Tailandia, Corea del Sur, México, Brasil, Rusia, Turquía, Argentina–, recortando salarios, deslocalizando trabajo hacia países con mano de obra esclava. Destruyó bienestar y acentuó desigualdades hasta que se le fueron achicando los espacios y no le quedó más que volverse sobre sí misma. En septiembre de 2008 hizo implosión y provocó una profunda recesión en los países desarrollados.
Las consecuencias globales de este estallido son aún inciertas, pero se perciben signos de una deriva autoritaria. A la naturalización de la presencia de la extrema derecha en la vida política europea y estadounidense, se suma la erosión lenta, sigilosa, del sistema de libertades y derechos sociales, individuales y políticos que constituyó el orgullo del mundo occidental de posguerra. Con sus resultados a la vista de todos, este capitalismo del desempleo no puede más que imponerse a través de la fuerza. Entonces, armados de un discurso securitario, los representantes de las finanzas avanzan sobre las conquistas de los ciudadanos. Mientras éstos, bombardeados por los medios de comunicación masiva, estrangulados por sus penurias económicas, se someten ante la espada de Damocles cotidiana que constituyen los índices bursátiles y las calificaciones de riesgo país.
A fines de 2011, el presidente estadounidense Barack Obama firmó la National Defense Authorization Act, una ley que refuerza la nefasta Patriot Act de George W. Bush, y que permite que en la “tierra de los libres” todo ciudadano sospechado de terrorismo sea encarcelado en prisiones militares, por tiempo indeterminado, sin derecho a defensa (3). En España, ante la creciente indignación social, el presidente Mariano Rajoy anunció su intención de considerar “delito de pertenencia a organización criminal la convocatoria a través de cualquier medio de comunicación de actos que alteren gravemente el orden público” (4). En Italia –que reinstaló leyes raciales propias del régimen fascista– y en Grecia, virtuales golpes de mercado instalaron en el poder a tecnócratas provenientes del mundo de las finanzas. El Reino Unido, por su parte, prevé controlar por ley todas las comunicaciones por internet. Lo que una vez fuera el Primer Mundo se encuentra en vías de subdesarrollo.
En este panorama, el auge de las grandes empresas tecnológicas, cuyo valor bursátil crece en la misma medida que su capacidad de almacenar información de los ciudadanos, constituye la nueva apuesta del capitalismo (Schiller, pág. 38). Convertidas en una nueva divinidad por parte de los consumidores compulsivos del planeta, las tecnologías móviles digitales serán las futuras armas de las luchas sociales. De liberación para los dominados, de control para los poderosos.

Cooperación y armamentismo

La política belicista estadounidense, respaldada por su Alianza Atlántica, y su embestida contra los principios fundamentales del derecho internacional de posguerra constituyó la otra cara de esta fuga hacia adelante del capitalismo. Obnubilado por su condición de única potencia global tras el derrumbe de la Unión Soviética, Washington buscó en la cruzada civilizatoria contra el mundo musulmán, el poder –interno y externo– y los recursos que la economía le empezaba a retacear. Creyó en el uso de la fuerza como única ratio y fracasó, dilapidando en el transcurso de una década su poder unilateral. Pero Estados Unidos sigue siendo aún por lejos la mayor potencia económica y militar mundial y mantiene a una extensa porción del planeta, que se extiende del Cuerno de África a Pakistán, pasando por Irak y Afganistán, sumida en la guerra, sin que nadie lo moleste, a excepción de los pueblos árabes.
En este contexto, un grupo heterogéneo de países sacó provecho de los resquicios de la globalización para desarrollar sus economías. En primer lugar, China, que tomó la decisión a fines de los 70, de llevar sus aspiraciones al nivel de sus dimensiones geográficas y a la altura de su historia. Explotando a sus trabajadores socialistas, el gigante asiático produjo la mayor revolución industrial contemporánea, “combinación de rápido desarrollo capitalista y dictadura política” (5). Hoy aspira a destronar a la potencia norteamericana, y amenaza su hegemonía monetaria, comercial, militar y cultural.
India, la mayor democracia del planeta, sigue sus pasos, al igual que Rusia, potencia en suspenso tras el colapso soviético, y un grupo de países aleccionados por su experiencia neoliberal, como es el caso de Brasil –y Argentina– o incluso de Turquía. Denominadas “potencias emergentes” y agrupadas en distintos foros regionales e internacionales que buscan potenciar su voz en la escena internacional –entre ellos, el BRICS–, estos países se atreven hoy a reclamar el poder político que corresponde al peso de su población y a su participación creciente en el producto mundial, y defienden un nuevo orden internacional multipolar.
Hicieron sus primeras armas en la OMC, donde el principio “un Estado, un voto” les permitió contrarrestar el avance de los países industrializados. Hoy, exigen la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU –principal bastión del statu quo internacional– y mayor poder de decisión en los organismos financieros internacionales. Aspiran a que la nueva relación de fuerzas quede reflejada en los órganos de gobernanza mundial. Integran asimismo el G20, el grupo de países que reemplazó al G7 como foro de debate internacional, aunque por ahora su rol en este ámbito parece ser el de otorgar legitimidad a los países centrales.
Como el poder no se regala, las principales potencias emergentes, integrantes del selecto club de potencias nucleares –a excepción de Brasil–, reafirman sus ambiciones a través de una nueva carrera armamentista. Buscan así proteger sus vías comerciales y su provisión de recursos alimenticios y energéticos. En el Sudeste Asiático, nuevo centro del comercio y de las finanzas internacionales, tanto China como Estados Unidos están desplegando sus piezas.
América del Sur, con Brasil a la vanguardia, tiene un rol importante que cumplir en esta reconfiguración. Los principios que guían su Unión de Naciones Suramericanas –resolución pacífica de los conflictos, cooperación, defensa de la democracia y de los derechos humanos, justicia social, no proliferación nuclear– constituyen una utopía a nivel internacional. Pero mientras sigan vigentes las leyes de la realpolitik, la región deberá contar con un gran poder de convicción para hacerse fuerte en base a su modelo, empezando por materializar esos principios a nivel interno. Por las dudas, Brasil sigue el ejemplo de las otras potencias fabricando submarinos nucleares y realiza lanzamientos de prueba de misiles con tecnología propia (6).

“Revisionismo moderado”

La nueva multipolaridad que se esboza no expone por ahora más que la voluntad de un grupo de naciones de sentarse a la mesa del poder mundial y repartirlo más equitativamente. En contraposición a la Guerra Fría, ninguno de los poderes emergentes cuestiona hoy los fundamentos del modelo capitalista ni propone una ideología global superadora. Se trata en definitiva de un “revisionismo moderado” (7). Detrás de las promesas de cooperación, los nacionalismos están nuevamente en auge. Los Estados siguen defendiendo sus intereses: buscan asegurarse los recursos energéticos necesarios para su desarrollo y capturar porciones de mercado. Y los millonarios préstamos chinos, resultan tener sus propias condicionalidades. En ese marco, el continente africano aparece como la joya más preciada.
¿Será el nuevo consenso el de Pekín (Halimi, pág. 40)? Algunas empresas comienzan un proceso de relocalización en Occidente: la moderación de los salarios y de los sindicatos ante la competencia asiática vuelve nuevamente atractivos algunos negocios. Al cierre de esta edición, China, Japón y Corea del Sur anunciaban su intención de crear una inmensa área de libre comercio…
Mientras tanto, las soluciones a los problemas globales –especulación financiera, hambruna, miseria, calentamiento climático, migraciones masivas, proliferación armamentística, crimen organizado– siguen esperando.
El mundo se encuentra en plena transición. Su resolución es aún una incógnita. Resta saber si será pacífica.

1. Eric Hobsbawm, Guerra y paz en el siglo XXI, Crítica, Barcelona, 2007.
2. Derogada para permitir la constitución del Citigroup, esta ley promulgada por Franklin D. Roosevelt en 1933, conocida como Glass-Steagall, imponía la separación entre la banca de depósitos y la banca de inversión para controlar la especulación.
3. Erik Kain, “President Obama signed the National Defense Authorization Act. Now What?”, www.forbes.com, 2-1-12.
4. www.elpais.com, 11-4-12.
5. Maurice Meisner, La China de Mao y después, Comunicarte, Córdoba, 2007.
6. La Nación, Buenos Aires, 10-5-12.
7. Carlos R. S. Milani, “¿Están cambiando el orden mundial las potencias ‘emergentes’?”, El estado del mundo 2011, Akal, Madrid, 2010.




el Dipló, número especial


por José Natanson


Los grandes cambios históricos suelen comenzar de manera subterránea y silenciosa, sin que nadie aparentemente los vea, hasta que un día estallan. Y es en ese momento cuando un episodio puntual –algunas imágenes, un puñado de palabras– se convierte en el símbolo de procesos que en verdad son densos y complejos: el fin del “antiguo régimen” seguramente comenzó mucho antes de 1789, aunque hoy todos lo situemos en la toma de la Bastilla, del mismo modo que, más cerca en tiempo y espacio, el fin de la “república imposible” (8), por citar la famosa definición de Tulio Halperin Donghi, se inició mucho antes del 17 de octubre de 1945.
El cambio al que asistimos hoy es, por su dimensión y profundidad, tan grande como aquéllos: se trata de una crisis sistémica del capitalismo de libre mercado hegemónico en las últimas décadas, al menos desde el crack petrolero de los 70, y de la búsqueda todavía a tientas de nuevos paradigmas. La consecuencia más importante de esta transformación global es una disminución acelerada de la importancia relativa de los países centrales, comenzando por Estados Unidos, y un ascenso de las nuevas potencias, en particular China, India, Brasil y Rusia, lo que a su vez produce todo tipo de efectos económicos, políticos y culturales. En otras palabras, un reequilibrio del mundo.
Esta edición especial de Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, es un intento por analizar esta nueva coyuntura planetaria en sus diferentes ángulos y temas: el fin de la hegemonía norteamericana en el espejo del ocaso del imperio británico, el impacto de la crisis financiera en Europa, el ascendente papel de Brasil y las alternativas disponibles para un país de desarrollo medio e importancia relativa como Argentina. Coordinada por Pablo Stancanelli, incluye artículos seleccionados de las ediciones anteriores de el Dipló, a cargo de autores prestigiosos como Ignacio Ramonet, Serge Halimi y Alain Gresh, notas especialmente encargadas a intelectuales como Monica Hirst, Noemí Brenta y Sergio Cesarin, un artículo especial de Eric Hobsbawm, junto a un amplio despliegue cartográfico y de imágenes.
La idea de lanzar un número especial en lugar de dedicar un dossier en alguna de las ediciones habituales de el Dipló responde a una doble intuición: por un lado, el tema exigía una preparación diferente a los ritmos más atados a la actualidad de las ediciones mensuales, que habilitara un tiempo de lectura más largo y reflexivo. Pero además la magnitud del cambio que estamos viviendo avalaba la idea de una edición monográfica que permitiera analizar en profundidad un proceso tan complejo como fascinante, que ya es perfectamente visible aunque aún no haya encontrado el símbolo que lo condense.


8. Tulio Halperin Donghi, La República imposible (1930-1945), Ariel, Buenos Aires, 2004.

Para acceder al sumario del número especial. haga click aquí. Este número estará disponible sólo en kioscos.

* © Le Monde diplomatique, edición Cono Sur

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