viernes, 2 de abril de 2010

Piden que cesen persecuciones políticas en Venezuela

Piden que cesen persecuciones políticas en Venezuela

 

CARACAS

Amnistía Internacional (AI) instó el jueves a las autoridades venezolanas a cesar la persecución de opositores al presidente Hugo Chávez, tras las detenciones y procesos judiciales que se realizaron a por lo menos tres de ellos el mes pasado.
``Los cargos presentados por motivos políticos contra críticos son utilizados para silenciar disensiones e impedir que otros digan lo que piensan'', dijo el jueves en un comunicado Guadalupe Marengo, subdirectora de la sección Américas de la organización, al expresar su inquietud por los procesos judiciales iniciados contra opositores venezolanos.
``El presidente Chávez debe dejar de perseguir a quienes piensan de manera diferente o hablan en contra de su gobierno'', afirmó Marengo.
Amnistía, que tiene su sede en Londres, hizo especial mención a los casos del ex gobernador Oswaldo Alvarez Paz, quien fue arrestado el mes pasado; la jueza detenida María Lourdes Afiuni; el diputado disidente Wilmer Azuaje; el presidente del canal local Globovisión, Guillermo Zuloaga, y el prefecto de Caracas, Richard Blanco, quien está detenido en una cárcel desde mediados del 2009.
El Departamento de Estado de Estados Unidos, la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Human Rights Watch, Reporteros Sin Fronteras, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y las autoridades locales de la Iglesia Católica también han expresado inquietud por los arrestos y enjuiciamientos de opositores y directivos de medios en Venezuela.
Las autoridades locales han rechazado las críticas contra los procesos de los opositores, y han asegurado que las acciones en esos casos están apegadas a la ley.
Alvarez Paz, quien está detenido desde el 22 de marzo, fue acusado por la Fiscalía por los delitos de ``conspiración'', ``instigación pública a delinquir'', y ``difusión de información falsa'', por unas declaraciones que ofreció en marzo en Globovisión en las que criticó las acciones del gobierno para combatir el narcotráfico.
Afiuni fue encarcelada en diciembre, luego de otorgar la libertad provisional a un ex banquero señalado de entregar divisas a una empresa de manera irregular. Chávez criticó duramente a Afiuni y exigió públicamente la pena máxima de 30 años de prisión para la jueza.

 

Putin visita Venezuela para sellar un acuerdo petrolero multimillonario

Putin visita Venezuela para sellar un acuerdo petrolero multimillonario

 

El primer ministro ruso se reunirá con el mandatario venezolano Hugo Chávez, y el boliviano Evo Morales

AGENCIAS - Caracas - 02/04/2010
Mientras en su país siguen apareciendo más datos sobre los sangrientos atentados de esta semana en el metro de Moscú, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, ha iniciado hoy una visita de 12 horas a Venezuela en donde se reunirá con el mandatario Hugo Chávez para lanzar un acuerdo petrolero de unos 20.000 millones de dólares. Aprovechando el viaje, el líder ruso también se reunirá con el presidente boliviano Evo Morales.

Además del acuerdo de energía para explotar la Faja Petrolífera del Orinoco, Putin y Chávez hablarán de agricultura y defensa.Chávez, crítico de las políticas de Washington, ha encontrado en Rusia un valioso aliado y en este sentido ha dicho que ambos países fortalecerán sus lazos de seguridad "para continuar ampliando la capacidad defensiva de Venezuela". La noche del jueves Chávez calificó la visita de Putin de "muy especial e importante" y dijo que representaba un "impulso en la forja de un nuevo mundo multipolar".
Tras la llegada al aeropuerto de Maiquetía, Chávez y Putin se han trasladado al cercano puerto de La Guaira, apenas a unos cinco kilómetros, y subieron a bordo del buque escuela ruso Kruzenshtern que se encuentra atracado en uno de sus muelles. Después de varios actos protocolares, darán comienzo las reuniones de trabajo, que incluirán un almuerzo, y por la tarde tendrá lugar la firma de documentos y posiblemente una rueda de prensa.
El acuerdo más importante que se firmará durante la visita de Putin será el de creación de una empresa mixta para explotar un sector de la Faja Petrolífera del Orinoco. Esa empresa, según datos oficiales, podrá explotar y procesar 450.000 barriles de crudo diarios y en el desarrollo de sus diferentes competencias se invertirán 20.000 millones de dólares.
Otro tema importante que tocarán ambos líderes es la cooperación sobre energía nuclear. "No vamos a construir una bomba atómica, pero desarrollaremos energía nuclear con fines pacíficos. Tenemos que prepararnos para la era pos petrolera", dijo Chávez, en momentos en que el país afronta una grave crisis eléctrica que está provocando numerosos apagones.
Desde 2005, Venezuela ha adquirido varios aviones caza Sukhoi, helicópteros y rifles Kalashnikov, armamento valorado en unos 4.000 millones de dólares. Asimismo, Chávez, en su octava visita a Moscú en septiembre pasado , negoció más de 2.000 millones de dólares en préstamos para comprar más armas rusas, entre ellos tanques y misiles antiaéreos S-300.
Chávez informó la noche del jueves que durante la jornada llegará el presidente boliviano Evo Morales para reunirse con Putin y tratar asuntos de interés bilateral.

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La libertad intenta abrirse paso en Cuba

 

Derechos humanos en Cuba

La libertad intenta abrirse paso en Cuba

La muerte de Orlando Zapata impulsa a más disidentes a hacer huelgas de hambre - Intelectuales y músicos afines al régimen se suman a la petición de un cambio real 

MAURICIO VICENT - La Habana - 02/04/2010  


El pasado 23 de febrero murió en La Habana el prisionero político Orlando Zapata Tamayo. Llevaba siete años en prisión, y había pasado los últimos 85 días de su vida en huelga de hambre en protesta por los malos tratos y para ser reconocido como preso político. El fallecimiento por inanición de este albañil desconocido, negro, de 42 años y con escasa militancia opositora, desencadenó una movilización disidente sin precedentes y una ola de condenas internacionales contra el Gobierno de Raúl Castro, si bien la mayoría de los cubanos quedó al margen de este tsunami político.

La oposición consideró lo sucedido un "asesinato premeditado". Y elevó a Zapata a la categoría de mártir, convirtiendo su símbolo en una espuela que unió y movilizó a una disidencia históricamente frágil y atomizada. El entierro del activista, considerado por Amnistía Internacional prisionero de conciencia y un simple "delincuente común" por las autoridades, fue el primer asalto de un pulso que se mantiene vivo 35 días después.
Para impedir un homenaje al opositor en su localidad natal, la policía realizó más de cien detenciones temporales de activistas y cerró el acceso a Banes, un pueblo de 35.000 habitantes en el oriente cubano. El cerco impidió que hubiera incidentes, pero entre los arrestados en vísperas del funeral cayó el periodista disidente Guillermo Fariñas, psicólogo y ex militar, de 48 años, un adversario duro.
Con once años de prisión y 22 ayunos a muerte como pedigrí opositor, Fariñas se declaró en huelga de hambre y sed el 24 de febrero. Su propósito fue retar al régimen y emplazarlo a liberar a 26 presos de conciencia enfermos; de lo contrario, dijo, se dejaría morir para demostrar la intolerancia castrista y su carácter violador de los derechos humanos. Varios presos del Grupo de los 75 -condenados a penas de hasta 28 años de cárcel en 2003 bajo la acusación de "conspirar" con Estados Unidos- iniciaron ayunos similares, pero lo abandonaron días después. Fariñas quedó en el centro de todas las miradas, sobre todo internacionales.
Desde su casa en la ciudad de Santa Clara, y ahora desde una sala de terapia intensiva del hospital provincial de esta ciudad, ha dado cientos de entrevistas... Su pretensión, ha dicho siempre, es recoger la antorcha de Zapata y convertir su propia muerte en un "segundo martirio" que alimente la causa de libertad de Cuba. Así de crudo y así de directo.
Tres semanas después de la muerte de Zapata, con Fariñas ya en el hospital, las Damas de Blanco convocaron una semana de movilizaciones en las calles para demandar la liberación de los presos políticos. En un hecho sin precedentes, entre 30 y 40 esposas, madres y familiares de los opositores del Grupo de los 75 (de los cuales 53 siguen en prisión) se manifestaron siete jornadas seguidas en diversos barrios de La Habana, ante la mirada incrédula de miles de habaneros.
Sin duda, el séptimo aniversario del encarcelamiento de los disidentes -entre el 18 y el 20 de marzo de 2003- marcó un hito: todos los días las mujeres desfilaron por las calles, aunque fueron sometidas a actos de repudio perfectamente organizados y la masa nada espontánea las abucheó y calificó de "gusanas" y mercenarias"; un solo día hubo violencia física y bastó para que el mundo lo denunciara con tanta fuerza como había condenado la muerte de Zapata.
A día de hoy, el escenario está como sigue:
- Fariñas en huelga de hambre desde hace 36 días en Santa Clara, a la que se han sumado el preso político Darsi Ferrer, en la cárcel de Valle Grande, y el activista de los derechos humanos Franklin Pelegrino, en la localidad de Cacocum, provincia de Holguín
- El reto a las autoridades está echado: liberar a 26 presos políticos enfermos, o de lo contrario asumir las consecuencias de la muerte de Fariñas y de otros opositores. El disidente histórico Felix Bonne, entre otros, ha advertido que tomará el "relevo" si Fariñas muere.
- Las Damas de Blanco, Premio Sajarov del Parlamento Europeo, han aumentado su capacidad de movilización, transformándose en emblema internacional de la disidencia, al igual que los 200 presos políticos que se encuentran en las cárceles, según cifras de la oposición.
- La frágil disidencia cubana, incluidos los más jóvenes blogueros, se ha unido en estas jornadas; habrá que ver que si esta situación se mantiene y si logran conectar con la población, algo que parece todavía muy lejano.
- El cantautor Silvio Rodríguez, que siempre ha defendido al régimen, dice que hay que superar la "erre" de revolución y que el país pide a gritos "evolución". Añade que es momento de "revisar montones de cosas, montones de conceptos, hasta instituciones". Otro símbolo, Pablo Milanés, reclamaba desde España este mes que su país "avance con ideas y hombres nuevos" y haga "otra revolución", ya que "el sol enorme que nació en el 59" se llenó de manchas al "ponerse viejo".
Sobre el reto, el Gobierno cubano, a través del ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, ya ha expresado que "Cuba no puede aceptar presiones, no puede aceptar chantajes de ninguna naturaleza, como cualquier Estado soberano". Tanto Fariñas como Zapata, dijo el funcionario en Nueva York a la agencia AP, están manipulados por "los que instruyen, los que financian, los que organizan la subversión contra Cuba". A juicio del Gobierno, existe una "campaña mediática" que trata de desacreditar la revolución y exagera cualquier cosa que pasa en la isla.

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Dos jóvenes de 17 y 20 años, las 'viudas negras' del metro de Moscú

Dos jóvenes de 17 y 20 años, las 'viudas negras' del metro de Moscú

 

  • Conoció a su marido a través de Internet y en seguida se fue a vivir con él
  • Su marido era una de las manos derechas del líder rebelde Doku Umarov
  • Tras quedarse viuda fue captada por los rebeldes y entrenada
 
  • ELMUNDO.es | Madrid
    Actualizado viernes 02/04/2010 13:17 horas
     
    Las dos terroristas suicidas que el pasado lunes se hicieron explotar en el metro de Moscú eran viudas de jefes guerrilleros del Cáucaso abatidos por agentes de seguridad, según fuentes de la investigación.
    Una de ellas se llamaba Djennet Abdurakhmanov, tenía 17 años y el día que su marido, el rebelde islámico, Oumalat Magomedov, murió la pasada nochevieja supo que vengaría su muerte, aunque fuera a costa de la suya y de la 40 inocentes que nada tenían que ver ni con la lucha de su marido ni con su venganza.
    Los servicios secretos rusos la han identificado como una de las dos 'viudas negras' que el pasado 29 de marzo se inmolaron en dos estaciones del metro de Moscú, provocando una matanza casi sin precedentes en Rusia.
    La policía recibió ayer a última hora el documento que confirmaba la identidad de la adolescente. Un documento que iba acompañado por la fotografía de Djennet y de la que hoy se hacen eco algunos medios como el diario ruso 'Kommersant'.
    En ella se ve a la joven con el que fuera su marido, vestida de negro y con pañuelo islámico de arriba a abajo, abrazada a su marido y ambos con pistolas.

    Captadas por los ideólogos wahabíes

    No se sabe si la pareja contrajo matrimonio oficialmente, aunque sí se sabe que Djennet conoció al rebelde islámico a través de Internet cuando tenía 16 años. Se conocieron y en pocos meses la joven ya vivía en casa de Magomedov.
    Oumalat Magomedov, también conocido como 'Al-Bara', considerado por los insurgentes como el emir de Daguestán, era una de las manos derechas del líder rebelde Doku Umarov, que se hace llamar "emir del Cáucaso" y que se atribuyó la responsabilidad de los dos ataques en el metro de Moscú.
    Magomedov murió el 31 de diciembre en el oeste de Daguestán, en un tiroteo con la policía durante un control en un paso fronterizo.
    Se cree que tras la muerte de su marido, la joven habría sido captada "bajo la influencia de los ideólogos wahabíes" que la habrían entrenado y "persuadido a sacrificar su vida para vengar a su marido".
    La policía también cree que ha identificado a la segunda de las 'viudas negras', aunque aún esperan la confirmación definitiva. Se trataría de Markha Oustarkhanova, de 20 años, una mujer chechena que se habría inmolado en la estación de Park Kultury.
    Oustarkhanova, a su vez, era viuda de Saíd-Emin Jizríev, el jefe de los islamistas de Gudermes, la segunda ciudad más importante de Chechenia, eliminado en octubre pasado cuando preparaba un atentado contra la vida del presidente chechén, Ramzán Kadírov.

    'Nos encontraremos en el cielo'

    La investigación considera que ambas kamikaze llegaron a Moscú en un autocar interurbano desde la ciudad daguestaní de Kizliar, la misma donde dos días después las explosiones de Moscú otro doble atentado suicida, esta vez perpetrado por hombres, causó once muertos y casi 30 heridos.
    Según fuentes del diario 'Moskovski Komsomolets', una de las terroristas llevaba encima una carta de amor escrita en árabe que terminaba con la frase: "Nos volveremos a encontrar en los cielos".
    A su vez, uno de los dos hombres que se hicieron explotar en Kizliar fue identificado como Daúd Magomédov, de 21 años, conocido por la policía como seguidor del wahabismo, una corriente radical del islam profesada por la guerrilla separatista del Cáucaso ruso.
    egún fuentes de la investigación, se supone que ese hombre podría ser oriundo de la ciudad de Volgogrado, al igual que otro terrorista buscado, el ruso Pável Kosolápov, también wahabí profeso.

    http://www.elmundo.es
     
     

 

EE.UU. le pide ayuda a China ante Irán

EE.UU. le pide ayuda a China ante Irán

Redacción
BBC Mundo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le hizo un llamado directo a su homólogo de China, Hu Jintao, para que su país coopere con la resolución del problema que, según Washington, representa el desarrollo del programa nuclear iraní.
En una conversación telefónica, que según la Casa Blanca duró una hora, el mandatario estadounidense enfatizó "la importancia de que los dos países trabajen unidos para garantizar que Irán se ponga a la altura de sus obligaciones internacionales".
El diálogo entre los líderes de Pekín y Washington se produce después de que el negociador de asuntos nucleares de Irán, Saeed Jalili, realizara una visita oficial a China.
De acuerdo con Jalili, Pekín aseguró que las sanciones que pesan sobre la nación persa "no eran efectivas".
"En nuestras conversaciones con China, coincidimos en que medidas como las sanciones han perdido su efectividad".
En declaraciones a la prensa en Pekín, el funcionario iraní señaló que las sanciones internacionales no evitarán que Irán continúe con sus actividades nucleares.
China no ha emitido ninguna declaración tras el encuentro con el representante de Teherán.

Diálogo serio

Durante la conversación con Obama, el presidente chino exhortó a mantener relaciones "saludables y estables" con Estados Unidos.
Los dos líderes abordaron el tema de Taiwán y también hablaron sobre la importancia de implementar los acuerdos a los que llegó el G20 para estimular el crecimiento económico.
Según el corresponsal de la BBC en Pekín, Damian Grammaticas, en la confrontación que se ha generado entre Occidente e Irán debido al programa de enriquecimiento de uranio de la república islámica, China surge como un actor clave.
A inicios de esta semana, Obama indicó que deseaba ver "en cuestión de semanas" nuevas sanciones emanadas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra Irán.


Está previsto que Hu participe en la cumbre de seguridad nuclear que organiza Estados Unidos este mes.
China, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de la instancia internacional y que posee fuertes lazos con Irán, ha expresado su renuencia a que se le impongan nuevas sanciones a la nación musulmana.
Sin embargo, la embajadora de Estados Unidos en las Naciones Unidas, Susan Rice, señaló el jueves que China había indicado que estaba preparada para mantener conversaciones "serias" con las potencias occidentales de cara a una nueva resolución de la ONU contra Irán.
Occidente ha denunciado en varias ocasiones que Irán busca desarrollar armas nucleares. Teherán, por su parte, ha negado reiteradas veces que su programa de enriquecimiento de uranio tenga motivaciones bélicas, por el contrario, afirma que tiene fines absolutamente pacíficos.

Tensión

Las últimas semanas han reflejado tensión entre las dos potencias, después de que se pusieran de manifiesto las discrepancias entre ambos países en torno a temas como el Tibet, el comercio y Taiwán.
De acuerdo con un comunicado de la Cancillería China, el mandatario chino le pidió a Obama que no contraríe a Pekín en esos asuntos.
"Hu hizo énfasis en que los casos de Taiwán y del Tibet están relacionados con la soberanía china, forman parte de su integridad territorial y de los intereses fundamentales de China".
El gigante asiático expresó su disconformidad cuando el presidente estadounidense se reunió con el líder espiritual tibetano, el Dalai Lama, en febrero. Así mismo, le generó molestia un acuerdo de venta de armas por parte de Estados Unidos a Taiwán.
Por otra parte, la Casa Blanca se ha solidarizado con la compañía de internet Google que ha expresado preocupación por la censura china en el ciberespacio. A eso, se suman otros problemas en el ámbito comercial.

www.bbc.co.uk




Múltiples ataques aéreos de Israel sobre la Franja de Gaza

Múltiples ataques aéreos de Israel sobre la Franja de Gaza

Redacción
BBC Mundo

Aviones de guerra israelíes llevaron a cabo en la noche del jueves al menos 13 ataques sobre la Franja de Gaza, según le dijeron varios testigos palestinos a la BBC.
De acuerdo a estas fuentes, la ofensiva aérea se concentró en Gaza, pero también alcanzó otras ciudades como Jan Yunis y Rafah.
Israel afirma que el objetivo eran cuatro fábricas de armas.
Aunque por el momento no se conoce si hay víctimas mortales, el director de emergencias del ministerio palestino de Salud afirmó que tres niños resultaron heridos heridos leves por la caída de escombros.
El corresponsal de la BBC en Jerusalén, Jon Donnison, explicó que estos son los ataques aéreos más graves producidos en la zona en más de un año.
El movimiento Hamas, que controla Gaza, dijo que algunos de los objetivos del fuego israelí eran comisarías de policía e instalaciones de entrenamiento.
Las fuerzas militares de Israel también habrían logrado atacar edificios, granjas y talleres pertenecientes al grupo islamista.
"Israel no tolerará actividad terrorista dentro de Gaza que amenace a los ciudadanos israelíes", dijo por su parte el ejército de Israel en un comunicado.

Ofensiva sobre Khan Younis

Cuatro de los ataques tuvieron lugar cerca de la ciudad de Jan Yunis, donde hace sólo una semana Israel realizó una incursión tras la muerte de dos soldados israelíes y dos militantes palestinos en el peor enfrentamiento desde la ofensiva contra ese territorio en diciembre de 2008.
El brazo armado del movimiento Hamas —las brigadas de al-Qassam— reivindicaron la autoría de los ataques a estos soldados.
clic Lea: Repliegue israelí tras incursión en Gaza
Un residente de Gaza le dijo a la BBC que los soldados israelíes distribuyeron panfletos antes de los últimos ataques advirtiendo a los palestinos sobre una posible respuesta a la muerte de aquellos militares.

Crece la tensión

Mientras, en los últimos días se han lanzado a suelo israelí varios cohetes procedentes de la Franja.
El pasado miércoles impactó uno de ellos en el sur del país, aunque las autoridades de Israel dijeron que no produjo daños materiales o personales.
En las últimas semanas creció la tensión por los proyectos nuevos de asentamientos judíos de Jerusalén Oriental, considerados ilegales por las leyes internacionales.
Los palestinos sostienen que estos planes tendrían que ser cancelados para poder reiniciar el diálogo de paz.
Por su parte, Israel insiste en que construir viviendas en Jerusalén (que los palestinos quieren como futura capital de su estado) es lo mismo que construirlas en ciudades como Tel Aviv.

www.bbc.co.uk

 


Guerra de las Malvinas

Guerra de las Malvinas

La Guerra de las Malvinas o Guerra del Atlántico Sur (en inglés, Falklands War ) fue un conflicto armado entre la República Argentina y el Reino Unido que tuvo lugar en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. La guerra se desarrolló entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha de la rendición argentina, lo que conllevó la recuperación de los tres archipiélagos por parte del Reino Unido.
La causa fue la lucha por la soberanía sobre estos archipiélagos australes, tomados por la fuerza en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido, algo nunca aceptado por Argentina que los sigue reclamando como parte integral e indivisible de su territorio; de hecho, considera que se encuentran ocupados ilegalmente por una potencia invasora y los incluye como parte de su Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
El coste final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.
Políticamente, en la Argentina, la derrota en el conflicto precipitó la caída de la junta militar que gobernaba el país; en el Reino Unido, por su parte, la victoria en el enfrentamiento ayudó a que el gobierno conservador de Margaret Thatcher lograra la reelección en las elecciones del año 1983.

Contexto 

Aspectos económicos, geoestratégicos y políticos 

Económicamente, en otro tiempo, en las islas existían importantes puestos balleneros, pero la gradual desaparición de numerosas especies de ballenas en los mares australes y los profundos cambios en el negocio aceitero hicieron que la relevancia económica de la actividad se redujera dramáticamente. No obstante, numerosas investigaciones confirman yacimientos de crudo en la plataforma continental en la que se encuentran las Malvinas. La plataforma es, además, una rica pesquería.
Políticamente, el interés de la Argentina por el archipiélago obedece a su visión del mismo como territorio irredento.
Estratégicamente,
  1. la posesión de territorios adyacentes a la Antártida puede otorgar derechos sobre este continente en futuras negociaciones relacionadas con el mismo;
  2. el control de este archipiélago entrega una posición estratégica a su ocupante sobre el cruce austral y su tráfico marítimo.
No obstante, en la década previa al estallido de la guerra, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico consideraba más bien las Malvinas como un problema a la hora de estabilizar sus relaciones con América Latina. Pero, aunque propuso una devolución en arriendo (una soberanía de la Argentina durante un tiempo prolongado con la expectativa de una devolución al final del mismo), los ciudadanos de las Malvinas se negaron a aceptar la propuesta.

La situación en Argentina antes del conflicto 

A comienzos de los años 1980, el modelo económico de la Junta militar dio claras muestras de agotamiento, lo que provocó numerosas tensiones sociales: 90% de inflación anual, recesión profunda, interrupción de buena parte de la actividad económica, generalización del IVA, empobrecimiento de las clases medias, brusco aumento del endeudamiento externo de las empresas y del Estado, salario real cada vez más depreciado, aumento de la pobreza, etc.
La sustitución del jefe de la primera Junta Jorge Rafael Videla por el general Roberto Viola y, luego, de este por el general Leopoldo Galtieri, fue una consecuencia de esa crisis. La consiguiente decisión de intentar recuperar las Malvinas fue tomada, entre otras varias razones, tanto por el efecto que podría conseguirse a la hora de desviar la atención social de esos problemas, como por las posibilidades de recuperar el crédito perdido entre determinados sectores sociales sensibles a una acción de interés patriótico como esa.

La guerra 

Fundamentos políticos y militares de la acción argentina 

La decisión se basó en los siguientes presupuestos políticos y militares:
1 Naciones Unidas se había adherido firmemente a la doctrina de la guerra justa mediante la aprobación, por grandes mayorías, de las resoluciones 2131 (1965), 2326 (1967), 2908 (1972), 3281 (1974) y 3314 (1974), que reconocían explícitamente la legitimidad de las guerras de liberación, de autodeterminación, contrarias a la opresión racial, etc. Amparada en este antecedente legal, la mención a una hipotética recuperación de las islas por la vía armada había estado presente en el discurso diplomático bilateral desde 1972.

2 Entre 1981 y 1982, varias acciones del gobierno británico fueron interpretadas por la Junta militar argentina como señales de desinterés por el archipiélago, sus habitantes y su futuro; entre otras:
  • debido a recortes presupuestarios, el ministerio de defensa británico decidió prescindir de sus dos portaaviones (HMS Hermes y HMS Invincible), sus dos buques de desembarco de tropas (HMS Fearless y HMS Intrepid) y del patrullero antártico HMS Endurance, llamado por los británicos «el guardián de las Islas Falkland». Varios periódicos argentinos llegaron a afirmar que el Reino Unido abandonaba la protección de las Islas Malvinas. En el mismo sentido, los representantes malvinenses en Londres expresaron su profunda preocupación por el inminente desarme.
  • la nueva ley de nacionalidad aprobada por el parlamento británico relegaba a la mayoría de los nativos malvinenses a una segunda categoría y les negaba la ciudadanía completa.
3 La guarnición británica en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur era reducida, y la lejanía a la metrópoli impedía la llegada de refuerzos a tiempo.
4 La capacidad de guerra anfibia del Reino Unido a medio mundo de distancia no parecía estar a la altura de las circunstancias, pese a su gran poderío aeronaval.
5 No parecía probable que el Reino Unido realizara un contraataque a gran escala, afectando al territorio continental argentino —por ejemplo, usando sus submarinos nucleares— por una cuestión colonial sobre unas islas remotas.
Basándose, en líneas generales, en lo anterior,el gobierno argentino diseñó un plan para la recuperación militar de los tres archipiélagos en disputa llamado Operación Rosario, alterando el statu quo por la vía de los hechos. La operación fue creada a finales de 1981 y principios de 1982 por el Almirante Jorge Isaac Anaya, miembro de la Junta presidida por Galtieri.

La Operación Rosario

La Operación Rosario (nombre de la operación de desembarco, la operación anfibia se denominó Operación Azul)[8] consistía en una serie de acciones de intensidad creciente encaminadas a la recuperación argentina de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur, que se conseguirían en sentido inverso (de Este a Oeste y de menor a mayor relevancia política), iniciándose de la manera más discreta posible y culminando con la toma del archipiélago de las islas Malvinas y de su capital, Puerto Argentino/Stanley, mediante un asalto directo. La Junta logró mantener en secreto el plan de Anaya hasta apenas 48 horas antes del inicio de las hostilidades.

 

Movimientos previos en las islas Georgias del Sur 

En septiembre de 1979, el empresario argentino Constantino Davidoff, especializado en negocios con chatarra, firmó un contrato con la empresa Christian Salvensen de Edimburgo, por el cual adquirió las instalaciones balleneras abandonadas en las islas Georgias del Sur.
Davidoff gestionó en la Embajada británica de Buenos Aires el servicio del buque HMS Endurance con el fin de transportar a las islas el personal y equipos necesarios para desmantelar las instalaciones, pero como su pedido no fue aceptado, la Armada Argentina llevó a cabo la tarea.
El empresario comunicó a la Embajada británica su viaje al archipiélago de Malvinas y, en diciembre de 1981, zarpó con destino a las Georgias, a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5).
Meses más tarde, el 19 de marzo de 1982, con motivo de un nuevo viaje de Davidoff al lugar, ahora en el ARA Bahía Buen Suceso (B-4), se produjo el izado de una bandera Argentina en las islas que provocó que el Ministerio de Exteriores Británico ordenase el envió del HMS Endurance con el objetivo de obligar a los operarios a arriar la bandera y evitar el desembarco del personal.
El 20 de marzo, Thatcher fue informada de lo sucedido y decidió enviar el HMS Endurance desde Puerto Stanley, con un complemento de 24 soldados de marina. Se organizó, además, una protesta diplomática en Buenos Aires.
El 21 de marzo, después de la marcha del ARA Bahía Buen Suceso (B-4) y con grupo de Davidoff en tierra para seguir con sus tareas, se solicitó al gobierno argentino desalojar a los operarios allí apostados.

Ocupación de las Georgias del Sur

 El 23 de marzo, el comandante del Grupo Naval Antártico, capitán de navío César Trombetta, al mando del ARA Bahía Paraíso (B-1), recibió órdenes del Estado Mayor General Naval de dirigirse a máxima velocidad a las islas Georgias del Sur, con la misión de evitar el desalojo del grupo de obreros argentinos de Davidoff por parte del HMS Endurance, salido a tal efecto desde las islas Malvinas.

El B-1, comandado por Trombetta, arribó a Puerto Leith en la noche del 24 de marzo y desembarcó un grupo de apoyo a los obreros argentinos; luego, permaneció en la zona y patrulló con sus helicópteros el área durante las horas subsiguientes, las noticias procedentes del sur dieron cuenta de un inusual movimiento de buques de guerra de la Armada Argentina en el Atlántico Sur.
El 28 de marzo de 1982 el ARA Santísima Trinidad (D-2) zarpó como buque insignia del Comandante de la Fuerza de Tareas 40, embarcando a su comandante y al Comandante del teatro de Operaciones Malvinas, General de División Osvaldo García.
El 1 de abril el Estado Mayor General Naval recibió la orden de "ocupar Grytviken y mantener Leith a fin de asegurar el dominio de las islas Georgias", para lo que se le asignó la corbeta misilística ARA Guerrico (P-2) (actual P-32) a mando del CF Carlos Alfonso, y un grupo de Infantería de Marina al mando del Teniente de Navío Guillermo Luna.
Como consecuencia de lo anterior, se sucedieron una serie de reuniones y conversaciones de alto nivel mandatario a fin de evitar la acción argentina. La noche del día 1 de abril Ronald Reagan se comprometió ante Thatcher a hablar con la Junta militar para evitar el ataque. No obstante, su conversación telefónica con Galtieri fue infructuosa.

El desembarco en las islas Malvinas

Orden de batalla

Argentina Reino Unido





Fuerza de Operaciones 40 (comandante: vicealmirante Juan Lombardo)
  • Destructor misilístico ARA Hércules (D-1) (actual B-52) (4.100 t) con 4 lanzadoras de misiles MM-38 Exocet antibuque (cada una, 1 misil), 1 lanzamisiles doble antiaéreo Sea Dart, 1 cañón de 114 mm, 2 antiaéreos de 20 mm, 2 lanzadores triples de torpedos de 324 mm y 1 helicóptero Westland Sea Lynx (1977).
  • Destructor misilístico D-2 ARA Santísima Trinidad (D-2) (4.100 t) con 4 lanzadoras de misiles MM-38 Exocet antibuque (cada una, 1 misil), 1 lanzamisiles doble antiaéreo Sea Dart, 1 cañón de 114 mm, 2 antiaéreos de 20 mm, 2 lanzadores triples de torpedos de 324 mm y 1 helicóptero Westland Sea Lynx (1981).
  • Corbeta misilística ARA Drummond (P-1) (actual P-31) (1.250 t) 4 lanzadoras de misiles MM-38 Exocet antibuque (cada una, 1 misil), 1 cañón de 100 mm + 1 doble de 40 mm (1978).
  • Corbeta misilística ARA Granville (P-3) (actual P-33) (1.250 t) con 4 lanzadoras de misiles MM-38 Exocet antibuque (cada una, 1 misil), 1 cañón de 100 mm + 1 doble de 40 mm (1981).
  • Submarino ARA Santa Fe (S-21) (1.526 t) (Clase Balao ex-USS Catfish SS 339) con 10 tubos lanzatorpedos de 254 y 533 mm (1944, modernizado en 1960).
  • Rompehielos ARA Almirante Irízar (Q-5) (14.900 t) con 2 helicópteros medianos Sikorsky Sea King (1978).
  • Buque de transporte ARA Isla de los Estados (B-18) (3.100 t, 1951).
  • Buque de desembarco de tanques LST ARA Cabo San Antonio (Q-42) (8.000 t, 1977).
  • 84 comandos anfibios y buzos tácticos embarcados.
  • 1º y 2º batallón de infantería de marina blindada (con vehículos anfibios LVTP-7 y LARC-5).




  • La 3ra Sección de la Compañía C del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino y parte de la jefatura de esa unidad.

 

El 25 de marzo el general de división Osvaldo Jorge García, como comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, dio órdenes de ejecutar el plan de operaciones.
El 26 de marzo, una importante fuerza naval argentina abandonó Puerto Belgrano bajo la apariencia de disponerse a realizar unas maniobras con la flota uruguaya. Sin embargo, dirigieron sus pasos hacia las islas Malvinas.
El día 30, la inteligencia británica notificó al gobernador Rex Hunt que se trataba de una amenaza real y que se esperaba la invasión para el día 2 de abril. Hunt reunió a sus pocas tropas y les encomendó la defensa de las islas. En la mañana del 1 de abril, apagaron el faro e inutilizaron el pequeño aeropuerto local y sus radiobalizas. Ese mismo día el general García, debido a las malas condiciones meteorológicas reinantes, postergó un día la operación de desembarco, fijando como día “D” al 2 de abril y como hora “H” las 06:00.
  • Cronología del desembarco
El 1 de abril, a las 21:18, el primer grupo de botes se desprendió del D-2: 84 comandos anfibios y buzos tácticos bajo el mando del Capitán de Corbeta Guillermo Sánchez-Sabarots. A las 22:45, el grueso de la Agrupación de Comandos Anfibios salió del buque en 19 embarcaciones destacándose, inmediatamente, el destructor en su zona de patrullado. Desembarcaron en Mullet Creek sobre las 23:00. A esa misma hora, el submarino ARA Santa Fe (S-21) libró a otros diez buzos tácticos para colocar balizas de radionavegación y ocupar el Faro San Felipe (Pembroke). Cuando el ARA Santa Fe (S-21) emergió, fue detectado por el radar de navegación del buque costero Forrest dándose inicio a las hostilidades. A las 23:40 en la zona del aeropuerto se observó una bengala verde y al poco tiempo fue apagado el Faro San Felipe.
Ya el 2 de abril, a la 1:30, los hombres de Sánchez-Sabarots se dividieron en dos grupos: el primero, comandado por él mismo, se dirigió a los barracones de la infantería de marina británica en Moody Brook para atacarlos; el segundo, bajo el mando del Capitán de Corbeta Pedro Edgardo Giachino, avanzó hacia Puerto Stanley con objeto de tomar las oficinas del Gobernador y capturarlo.
A la 1:55, el submarino ARA Santa Fe (S-21) salió a la superficie, frente a Punta Calebroña y lanzó sus Buzos Tácticos a unos 3.000 m del Faro San Felipe, que se encontraba apagado, alejándose, luego, a máxima velocidad en superficie, para regresar a su lugar de patrulla. Pero los británicos, sobre aviso, habían evacuado los barracones y estaban desplegados en posiciones de combate para defender la localidad.
A las 4:20, el destructor ARA Hércules (D-1) izó su Pabellón de Guerra y comenzó su patrullado en Puerto Groussac, protegiendo a la iniciación de la fase de asalto, la aproximación del BDT ARA Cabo San Antonio (Q-42) y de la corbeta ARA Drummond (P-1).

A las 5:45, la Fuerza de Desembarco de Sánchez-Sabarots abrió intenso fuego automático y de granadas sobre los barracones donde suponían a los infantes de marina británicos. A los pocos minutos, descubrieron que nadie devolvía el fuego (estaban vacíos). El ruido, por el contrario, alertó al mayor Norman —que dirigía a las fuerzas británicas— de que los argentinos habían llegado.
Cerca de las 6:00 se apagaron las luces de la bodega del BDT, se abrieron las compuertas de proa y se pusieron en marcha los enormes extractores de gases.
A las 6:22, llegó la orden "¡Primera ola al agua!" y, desde el BDT ARA Cabo San Antonio (Q-42), comenzaron a desembarcar los vehículos anfibios, con fuerzas del Regimiento de Infantería 25 del Ejército Argentino. El ARA Cabo San Antonio (Q-42) libró la compañía E de vehículos anfibios LVTP-7 y LARC-5 del 2º de Infantería de Marina, orientándose con las balizas que habían colocado los buzos tácticos del ARA Santa Fe (S-21). La primera oleada, bajo el mando del capitán de corbeta (IM) Hugo Santillan, llegó a tierra y tomó la dirección del aeropuerto. La compañía "D" desembarcó poco después para ocupar el faro.
A las 6:30, desde el D-2, se irradió un comunicado en el que intimaba a la población a no ofrecer resistencia para evitar derramamiento de sangre.
El grupo de Giachino, la avanzada de las fuerzas argentinas, se dirigió a la casa del Gobernador, invitándole a la rendición. Al no recibirse respuesta, entraron al anexo de los sirvientes, donde se había atrincherado un grupo de Marines Reales, entablándose un combate. Comenzó un tiroteo generalizado, donde se produjo la primera baja del conflicto, el CCIM Pedro Giachino, que fue herido mortalmente; fueron también alcanzados por las esquirlas y resultaron heridos de gravedad, el Teniente de Fragata Diego García Quiroga y el Cabo Primero Ernesto Urbina. El resto de sus hombres se replegaron, aunque mantuvieron el asedio sobre la sede del gobierno británico, disparando desde una posición elevada ubicada al sur de la misma.
Los constantes cambios de posición de los comandos y el uso de granadas de aturdimiento hicieron creer a los defensores que estaban bajo el ataque de una fuerza numéricamente muy superior a la real, lo cual resultó decisivo para obtener su rendición. A los pocos minutos, aterrizó el primer Lockheed C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Argentina en el Aeropuerto de Puerto Stanley.
Cuando la compañía E llegó a las proximidades del viejo aeropuerto, sufrió el primer ataque de la infantería de marina británica. Un blindado LVTP-7 fue averiado por disparos de una ametralladora, pero la tripulación resultó ilesa. El Contraalmirante Busser, responsable del desembarco, comenzó a preocuparse: las tropas blindadas aún no habían entrado en contacto con los comandos, y la resistencia británica era más intensa de lo esperado. Ordenó entonces que una compañía del Batallón de Infantería de Marina 1 con lanzacohetes de 105 mm fuesen helitransportados a la costa.

A las 8:30, el gobernador Hunt y el mayor Norman, sitiados y bajo presión, debatieron qué hacer. Se sugirió dispersarse por el interior para iniciar una guerra de guerrillas, pero, finalmente, creyéndose rodeados por un batallón de Infantería de Marina, decidieron que este plan de acción no tenía sentido. Hicieron traer a Héctor Gilobert, un argentino residente de las islas al que consideran un espía, y le encargaron negociar el alto el fuego. A las 9:30, el gobernador Hunt rindió las islas Malvinas al contraalmirante Busser. Un avión de transporte militar argentino llevó a Hunt a Montevideo, desde donde se dirigió a Londres.
Utilizando el helicóptero Westland Lynx Mk.23 0739/3-H-141, desde el ARA Hércules (D-1), se trasladó al abanderado de la Flota de Mar, el Teniente de Fragata Martín Cazaux, para afirmar el pabellón en Puerto Stanley (posteriormente, llamado Puerto Argentino).
Cumplida su tarea por la Fuerza de Desembarco, algunas de sus fracciones se encontraban listas para el repliegue al Continente, que comenzó el mismo 2 de abril.
En esas circunstancias, y ante la necesidad de brindar apoyo logístico a las unidades navales que operaban en el puerto de la capital de las islas, el comandante de la Flota de Mar dispuso la creación del Apostadero Naval Malvinas, designando como jefe del mismo al capitán de fragata Adolfo A. Gaffoglio.
Al día siguiente, aparecieron en los periódico británicos las fotos de los marines tendidos en el suelo boca abajo. Aproximadamente 120 defensores (incluyendo civiles armados) fueron capturados por los argentinos en la acción.
Sin embargo, en las islas Georgia del Sur los británicos no aceptaron la rendición. Cuando en la mañana del día 3 las fuerzas argentinas trataron de tomar Grytviken, los 22 infantes de marina británicos reaccionaron, pero luego decidieron rendirse.
Pasado el mediodía del 3 de abril de 1982, la bandera argentina ondeó sobre las islas Malvinas, las islas Georgias del Sur y las islas Sándwich del Sur (en estas últimas hacía varios años).
Los prisioneros británicos volvieron a su país vía Montevideo.
Ese mismo día, Margaret Thatcher intervino en la Cámara de los Comunes para debatir el tema de las Malvinas; anunció la organización de una fuerza operativa especial, la creación de un gabinete de guerra y la renuncia, entre otras, de su Ministro de Asuntos Exteriores, lord Carrington.
  • Repliegue
Durante el 3 de abril se comenzó a replegar los elementos usados en el desembarco al BDT y al rompehielos; el grueso de las tropas que intervinieron en la recuperación regresó en aeronaves del Comando de la Aviación Naval y de la Fuerza Aérea Argentina.
El 4 de abril, desde el ARA Isla de los Estados (B-8) se trasladó en helicópteros a Darwin y a Pradera del Ganso a la Compañía "C" del Regimiento de Infantería Nº 25 del Ejército Argentino, que ocupó ambos establecimientos sin hallar oposición.
El 5 de abril una fracción de la Compañía de Ingenieros 9 ocupó Puerto Fox en la isla Gran Malvina.
Tras la conquista de la islas, entre el 6 y 7 de abril, los buques de la FT.20 y de la FT.40 se replegaron a la BNPB, a la que arribaron el 12 de abril.

La diplomacia tras la invasión

Entre las primeras medidas tomadas por Argentina, estuvieron algunas de carácter administrativo, aunque con fuerte valor simbólico: cambios de topónimos por sus versiones argentinas, instauración del español como lengua oficial y modificación del código de la circulación vehicular para que se condujese por la derecha en vez de por la izquierda.
Frente a las celebraciones argentinas, el Reino Unido se conmocionó ante las imágenes de una derrota ante un ejército que consideraban inferior.
El gobierno de Margaret Thatcher, inmerso en distintas reformas muy contestadas socialmente, se hallaba en una situación delicada. Francis Pym, su ministro de Asuntos Exteriores, no veía con buenos ojos un conflicto con Argentina por la posesión de unas islas remotas en el Atlántico Sur.
Con todo, el 3 de abril el Reino Unido logró que la ONU aprobara la resolución 502, exigiendo a la Argentina que retirara sus tropas de los archipiélagos ocupados:
El Consejo de Seguridad, Recordando la declaración formulada por el Presidente del Consejo de Seguridad en día 23 45a. Sesión del Consejo de Seguridad, celebrada el 1º de abril de 1982 (S/14944), en la que se instaba a los gobiernos de la Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte a que se abstuvieran del uso o la amenaza de la fuerza en la región de las Islas Malvinas (Falkland),
Profundamente preocupado por los informes acerca de una invasión por parte de las fuerzas armadas de la Argentina el 2 de abril de 1982,
Declarando que existe un quebrantamiento de la paz en la región de las Islas Malvinas (Falkland),
1. Exige la cesación inmediata de las hostilidades.
2. Exige la retirada inmediata de todas las fuerzas argentinas de las Islas Malvinas (Falkland).
3. Exhorta a los Gobiernos de la Argentina y el Reino Unido a que procuren hallar una solución diplomática a sus diferencias y a que respeten plenamente los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
Resolución 502 del Consejo de Seguridad. Nueva York, 3 de abril de 1982.
El presidente de Francia, François Mitterrand, telefoneó a Thatcher para expresarle su apoyo. El Reino Unido también cortó todas las relaciones comerciales con Argentina, y comenzó a buscar aliados diplomáticos con un éxito mucho mayor al de la Junta militar argentina.

Durante el conflicto bélico, y a raíz de la inmediata ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos estados beligerantes, Perú representó los intereses diplomáticos de Argentina en Gran Bretaña y, a su vez, Suiza representó los intereses diplomáticos de Gran Bretaña en Argentina. Así, los diplomáticos argentinos destacados en Londres se convirtieron en diplomáticos peruanos de nacionalidad argentina y los británicos en Buenos Aires, diplomáticos suizos de nacionalidad británica.
Durante el transcurso del conflicto bélico, los movimientos del Servicio de Inteligencia británico sobre la Embajada peruana en Londres y sus funcionarios diplomáticos conllevó como respuesta mensajes de distracción.
Se supo después que el Perú no sólo apoyó a Argentina diplomáticamente, sino también militarmente, con acciones de inteligencia y el envío de 10 aviones Mirage M5-P, en ese entonces casi nuevos eludiendo radares bolivianos y chilenos, con pilotos, pertrechos militares, misiles y medicinas . Como acto de solidaridad peruana, los citados aviones fueron vendidos a Argentina a cinco millones de dólares cada uno toda vez que su precio era de veinte millones de dólares por avión. Perú fue uno de los pocos aliados de Argentina que la apoyó abiertamente durante el conflicto.
Hacia el 9 de abril, el Reino Unido había logrado el pleno apoyo de la Comunidad Económica Europea (ahora Unión Europea), la OTAN, la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth) y la ONU. Surgieron entonces propuestas de paz por parte del Secretario General de las Naciones Unidas, el peruano Javier Pérez de Cuéllar, y del Presidente Peruano Fernando Belaúnde Terry.
Alexander Haig, Secretario de Estado de Estados Unidos, recorrió miles de kilómetros intentando evitar la guerra entre dos de sus aliados. La mediación se basaba en dos puntos principales:
  1. retirada de Argentina de las islas;
  2. administración interina conjunta de las islas o, en último caso, una administración neutral mientras se negociase la soberanía;
Aunque, al menos, en un par de ocasiones se estuvo a punto de conseguir, la oposición de Thatcher y Galtieri fue un escollo insalvable. Básicamente, la Primera ministra alegaba que, una vez producida la invasión, no se podía pasar por alto a esta; Galtieri, por su parte, rechazó de plano la retirada voluntaria del ejército argentino.
La Unión Soviética, por su parte, se dedicó a observar el devenir de unos acontecimientos en los que dos aliados de los estadounidenses, ambos con gobiernos de derecha —una democracia y una dictadura—, se enfrentaban irremisiblemente. Moscú era consciente de que, más pronto que tarde, Washington tendría que decantarse por uno de los dos. Hacerlo implicaba romper la OTAN o romper el TIAR. Cualquiera de las dos opciones resultaba beneficiosa para los soviéticos.

Tras unas semanas de política de dos caras (postura diplomática y neutral de Haig, por un lado, y continuo e importante apoyo militar y estratégico del Pentágono, por otro), hacia finales del mes de abril, el presidente estadounidense Ronald Reagan se decantó por los británicos y por la OTAN en detrimento de Argentina y el TIAR. Tanto la URSS como Cuba criticaron a Estados Unidos por este posicionamiento, y Fidel Castro llegó a ofrecer su apoyo a la Junta Militar argentina.
Tras la experiencia de la Operación Soberanía, Chile optó también por apoyar a Gran Bretaña, motivada por sus conflictivas relaciones con Argentina que habían llegado al borde de la guerra a finales de 1978. Por lo demás, Chile no consideraba que se debiese aplicar el TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca que implicaba que si un país de América era atacado por un extranjero todo el contienente debía defenderlo) ya que entendía que Argentina no había sido atacada, sino que era ella la atacante.
Desde los últimos días de abril, por tanto, el Reino Unido contó con este apoyo diplomático, con inteligencia satelital estadounidense, con las últimas versiones de armamento estadounidense (AIM-9L Sidewinder, Stingers, etc) y con datos tecnológicos esenciales de lo que se consideraba —y se demostraría— el arma más peligrosa de los argentinos: los misiles antibuque Exocet de fabricación francesa.
Hay dos versiones sobre la conducta de los misiles Exocet:
  1. El Reino Unido accedió a las claves para desactivarlos en la fase de operación.
  2. No obstante la detallada información suministrada por el constructor Aérospatiale sobre las características de los Exocet y específicamente sobre su sistema de puntería final (homing) resultaron inútiles: este misil resultó ser tan peligroso como se temía y en ningún momento de la guerra se pudieron establecer contramedidas eficaces contra él.
No hubo declaración oficial de guerra por ninguna de las dos partes.
Tras el hundimiento del General Belgrano, cuyas cuantiosas pérdidas humanas provocaron una reacción de repulsa internacional contra Gran Bretaña, y la pérdida del Sheffield, Thatcher volvió a recibir solicitudes de mediación, en este caso del Presidente peruano Fernando Belaúnde. Se volvió a fracasar. Por un lado, la Primera ministra mostró, de nuevo, su reticencia a detener la guerra mientras los argentinos continuasen en las islas; pero, aunque aceptó la negociación sin condiciones previas sobre plazos o consecuencias, la Junta militar argentina se opuso.
Las condiciones definitivas del Gobierno británico para llegar a un acuerdo fueron redactadas el 16 de mayo, y se exigía a Argentina un plazo de 48 h para aceptarlas sin negociación posible. Las condiciones, que exigían la retirada incondicional de las tropas argentinas y el restablecimiento del statu quo previo, centraban el conflicto en que la agresión de Argentina iba en contra del derecho de autodeterminación de los isleños y así fue como consiguieron que parte de la opinión pública mundial se pusiese del lado de Gran Bretaña. Al rechazar Argentina el plan, se hizo inevitable la respuesta militar británica.

La reacción militar británica: la Operación Corporate y la campaña terrestre

 

La reacción del Reino Unido fue una inmediata respuesta militar lanzada el 21 de mayo de 1982. La ciudad capital de las islas, Puerto Argentino (Stanley para los Británicos), fue finalmente tomada por las fuerzas Británicas nuevamente el 14 de junio de 1982, devolviendo a las islas al status previo a la invasión argentina.
Operación Corporate fue el nombre dado a la operación Británica para retomar posesión de las islas Malvinas en 1982. El día 2 de mayo, fuera de la zona de exclusión, el submarino británico HMS Conqueror torpedeó y hundió al crucero ARA General Belgrano: allí murieron 323 de sus tripulantes. Unos días después, aviones argentinos guiados por Capitán de Fragata VGM Ernesto Proni Leston devolvieron el golpe: lanzaron un misil Exocet que hundió al destructor HMS Sheffield. Los británicos desplazaron sus barcos al estrecho de San Carlos, que separaba ambas islas, y finalmente desembarcaron al Noroeste de isla Soledad, el 21 de mayo. Durante muchos días, la aviación argentina bombardeó tenazmente los barcos británicos, pero no pudo impedir el desembarco.
Las fuerzas británicas avanzaron rumbo a Puerto Darwin, donde se produjo la violenta batalla de Pradera del Ganso entre el 27 y el 28 de mayo. Murieron 55 argentinos. Debido al cinturon defensivo alrededor de la capital, la captura del terreno alto era vital, por lo que el general Julian Thompson se centró en la captura de los montes Kent y Challenger. Se decidió realizar un cerco al estilo tradicional, bombardeando los objetivos y realizando varios ataques aereos antes de realizar asaltos de infantería. Tras cinco días de combates entre el 10 y el 14 de junio se completó la conquista de la capital malvinense.

Pérdidas humanas 

Muertos del bando argentino

  • Ejército Argentino:
    • 194 (16 oficiales, 35 suboficiales, 143 soldados conscriptos)
  • Armada de la República Argentina:
    • 375 (ARA General Belgrano 321, ARA Alférez Sobral 8, ARA Santa Fe 1, ARA Guerrico 1, ARA Isla de los Estados 5, Infantería de Marina 34, Base Islas Malvinas 1 y 4 pilotos del COAN)
  • Fuerza Aérea Argentina:
    • 55 (41 aviadores)
  • Gendarmería Nacional Argentina:
    • 7
  • Prefectura Naval Argentina:
    • 2 (Río Iguazú 1)
  • Agentes civiles:
    • 16 (ARA Isla de los Estados 13, ARA General Belgrano 2 y Narwal 1)
649 hombres
 

Muertos del bando británico 

  • Ejército Británico: 123 (7 oficiales, 40 suboficiales y 76 soldados voluntarios).
    • Regimiento de Paracaidistas: 39
    • Servicio Especial Aéreo (SAS - Special Air Service): 19
    • A bordo de las naves RFA Sir Galahad y Sir Tristam: 43.
    • Regimiento de Gurkhas: 1.
  • Marina Real Británica (Royal Navy): 86
    • destructores: HMS Sheffield 19, HMS Conventry 18, HMS Glamorgan 13, fragatas: HMS Ardent 22, HMS Argonaut 2.
  • Marines Reales (Royal Marines): 27 (2 oficiales, 14 suboficiales y 11 soldados voluntarios).
  • Real Flota Auxiliar (Royal Fleet Auxiliary ): 4. (RFA Sir Galahad y Atlantic Conveyor).
  • Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force): 1 (1 oficial).
  • Agentes civiles: 14 (Atlantic Conveyor 8, RFA Sir Galahad y Sir Tristam 4).
  • Isleñas de Malvinas: 3 mujeres civiles. (La fragata HMS Avenger cañoneó su casa por error).
255 hombres y 3 mujeres

Pérdidas materiales 

De acuerdo a los datos de la Fuerza Aérea Argentina, los británicos sufrieron las siguientes pérdidas:
  • 31 aeronaves derribadas o destruidas,
  • 8 buques hundidos o destruidos.
  • 11 buques averiados de consideración y
  • 11 buques averiados.
Las fuentes oficiales británicas reconocen la destrucción de:
  • 6 aviones Sea Harrier FRS.1,
  • 4 Harrier GR.3,
  • 3 helicópteros Chinook HC.1,
  • 5 Sea King HC.4/HAS.5,
  • 9 Wessex HAS.3/HU.5,
  • 3 Lynx HAS.2,
  • 3 Gazelle AH.1 ,
  • 1 Scout AH.1
De éstos, 5 Harrier/Sea Harriers y 18 helicópteros fueron destruidos por acción enemiga. Otro Harrier GR.3 fue dañado por metralla de la artillería antiaérea, lo cual le provocó un incendio durante su descenso en el portaaviones Hermes y no volvió a tomar parte en el conflicto. En lo que hace al componente naval de la Task Force, fueron hundidas o destruidas 7 naves de distinto porte (2 Destructores Tipo 42, 2 Fragatas Tipo 21, 1 buque portacontenedores, 1 buque logístico y una lancha de desembarco), todas ellas víctimas de ataques aéreos. Dos destructores y dos fragatas fueron dañados al punto de ser retiradas del teatro de operaciones por el resto de la guerra.

Lista de embarcaciones perdidas por la Argentina durante la guerra

 

Nombre Muertos Lugar del pecio Profundidad (metros) Fecha de hundimiento (1982)[27]
Crucero ARA General Belgrano 323 55°24′S 61°32′O / -55.4, -61.533 4.200 2 de mayo
Submarino ARA Santa Fe 1 Hundido en bahía Cumberland, Georgias del Sur 200 Atacado el 25 de abril, hundido el 20 de febrero de 1985
Mercante ARA Isla de los Estados 18 Cerca de Puerto Howard 20 11 de mayo
Mercante ARA Bahía Buen Suceso 1 Al este del estrecho de San Carlos 20 Atacado el 16 de mayo en bahía Fox. Hundido como blanco de pruebas
Mercante ELMA Río Carcarañá 0 51°33′S 59°32′O / -51.55, -59.533 cerca de Puerto Groussac 30 Atacado el 16 de mayo en bahía Rey. Hundido el 23 de mayo
Pesquero Narwal 1 52°45′S 58°10′O / -52.75, -58.167 440 Atacado el 9 de mayo, hundido al día siguiente al sur de las islas
Patrullero PNA Río Iguazú 2 Varado cerca de Prado del Ganso 4.200 2 de mayo en seno Choiseul