domingo, 11 de octubre de 2009

Coran

Corán

Corán andalusí del siglo XII

El Corán es el libro sagrado del islam, que para los musulmanes contiene la palabra del diosúnico (Allāh, الله), revelada a Mahoma (Muhammad o Muhammed, محمد), quien se considera recibió estas revelaciones por medio del ángel Gabriel (Yibril جبريل).

En una denominación más arcaica, se le conoce con el nombre de Alcorán, también escritoQuran o Korán (árabe القرآن [al-qurʼān], literalmente "la recitación"; el nombre completo es Al Qur'ān Al Karīm o El noble Corán).

Durante la vida del profeta Mahoma, las "revelaciones" eran transmitidas oralmente o escritas en hojas de palmeras, trozos de cuero o huesos, etc. A la muerte del profeta, en 632, sus seguidores comenzaron a reunir estas "revelaciones", que durante el Califato de Utman ibn Affan (عثمان بن عفان) tomaron la forma que hoy conocemos, 114 capítulos (azoras, سورة), cada uno dividido en versículos (aleyas, آيات).

El Corán toma muchos personajes que aparecen en los libros sagrados del judaísmo y elcristianismo (Torá y Biblia) y en la literatura devota (por ejemplo, los libros apócrifos), con muchas diferencias en detalle. Personajes de la mitología hebrea y cristiana muy conocidos como Adán, Noé, Abraham, Moisés, Jesús de Nazaret y Juan Bautista aparecen mencionados como profetas islámicos.

Los musulmanes dicen del Corán que es la palabra "eterna e increada" de Alá; por ello su transmisión debería realizarse sin el menor cambio en la lengua originaria, el árabe clásico, lengua en consecuencia considerada sagrada a todos los efectos. El Corán ha sido traducido a muchos idiomas, principalmente pensando en aquellos creyentes cuyas lenguas no son árabes. Aun así en la liturgia se utiliza exclusivamente el árabe, ya que la traducción únicamente tiene valor didáctico, como glosa o instrumento para ayudar a entender el texto original. De hecho, una traducción del Corán ni siquiera se considera que sea un Corán. Sagrado Corán Explicado en Español

Contenido

Historia

El origen del Corán ha generado mucha controversia porque los especialistas islámicos parten de la presunción que el Corán es un texto incorrupto y divino, mientras que los especialistas laicos lo ven como un texto humano semejante a cualquier otro. Tales divergencias hacen que sea necesario conocer ambas versiones de la historia. El Corán reta a los lectores a que encuentren alguna contradicción o divergencias en él y les enfatiza que no la encontrarán, puesto que al suponerse de origen divino no debería haber contradicciones en él.

El Corán como "doctrina eterna"

Las variedades más extendidas de la teología musulmana consideran que el Corán es eterno y que no fue creado. Tomando en cuenta que los musulmanes creen que figuras bíblicas tales como Moisés y Jesús predicaron el islam, la doctrina de la revelación inmutable y no creada implica que los tres textos más antiguos (la Torá y la Biblia) y el Corán se deben a que los primeros fueron objeto de la degeneración humana.

No obstante, algunos movimientos liberales del islam, y particularmente las sectas mu'tazili e ismailí, implícita o explícitamente cuestionan la doctrina de un Corán no creado cuando realizan ciertas preguntas relacionadas a la aplicación de la ley islámica. Algunos pensadores contemporáneos, como Reza Arslan, han argüido que tales leyes fueron creadas por el dios Alá para solucionar las necesidades particulares de la comunidad de Mahoma. Otros rebaten que tales leyes no difieren en nada de la ley mosaica.

Entre las razones ofrecidas por la crítica de la doctrina del "Corán eterno" se encuentra su implicación en el tawhid, o "la unidad de Alá". El pensamiento de que el Corán es la palabra eterna y no creada de Alá y que siempre ha existido junto a Él podría llevar a pensar en un concepto plural de la naturaleza de Alá por musulmanes que no comprendan el verdadero sentido de lo que respecta al tawhid (lo cual podría conducir a que algunos musulmanes consideran el pecado de shirk o idolatría, de la asociación de una cosa con Alá). Preocupados de que esta interpretación parezca hacer eco del concepto cristiano de la "Palabra eterna de Yahweh" Logos, algunos musulmanes, y particularmente los mu'tazilíes han rechazado la noción de la eternidad del Corán. Sin embargo, la mayoría de los musulmanes opinan que esta visión de los mu'tazilíes es producto de la no comprensión profunda de la naturaleza misma del Corán y de su relación con el tawhid.

Según especialistas islámicos

Según la tradición, Mahoma no podía leer ni escribir sino que, simplemente, recitó lo que le era revelado para que sus compañeros lo escribieran y memorizaran. Algunos exegetas creen que esta tradición de que Mahoma no podía leer ni escribir está en contradicción con el texto coránico mismo por doble partida: primero el Corán anuncia que el profeta "no solía leer ni escribir" es decir no era dado a la lectura o la escritura, esto, según ellos, no quiere decir que no supiera hacerlo, pero existe otra aleya susceptible de ser interpretada como indicio de que sabía leer, la número dos de la azora "La Congregación": "Fue Él (Alá) quien levantó de entre los iletrados un Apostol de entre ellos mismos, recitando Sus Señales, purificándoles y enseñándoles el Libro y la sabiduría..." Los simpatizantes del Islam tienen por verdad que la redacción del texto coránico existente hoy corresponde puntualmente a lo que fue revelado al profeta Mahoma, es decir, las palabras textuales de Alá entregadas a Mahoma por medio del arcángel Gabriel.

Los acompañantes de Mahoma, según las tradiciones musulmanas, empezaron a registrar las azoras de forma escrita antes de que su líder muriera en el año 632. Esta práctica de escribir las "revelaciones" a medida que le llegaban al profeta era una libertad que todos los testigos de los momentos en que ocurrían las revelaciones podían tomarse, aunque se trataba de una reabundancia literaria ya que el Corán fue compilado bajo los auspicios del profeta mismo. Basta decir que entre todos los coranes que existen hoy y han existido no hay ninguna diferencia. Existe solo una versión del Sagrado Coran, las copias de varias azoras escritas durante su vida se citan con frecuencia en las tradiciones. Por ejemplo, en la historia de la conversión de Umar ibn al-Jattab (momento en que Mahoma todavía estaba en La Meca), se dice que su hermana estaba leyendo un texto de la azora Ta-Ha. En Medina, se dice que alrededor de sesenta y cinco acompañantes actuaron como escribas para él en algún momento o en otro. El profeta los llamaba para que escribieran las "revelaciones" justo después de tenerlas.

Una tradición documenta que la primera recopilación completa del Corán fue hecha durante el mandato del primer califa, Abu Bakr as-Siddiq. Zayd ibn Thabit, que había sido uno de los secretarios de Muhammad, “reuniendo el Corán a partir de varias piezas de hueso y de los pechos (es decir, ‘los recuerdos’) de los hombres”. Esta recopilación fue conservada por Hafsa bint Umar, hija del segundo califa Umar y una de las viudas de Mahoma.

Durante el califato de Utman ibn Affan, hubo disputas relativas a la recitación del Corán. En respuesta, Utman decidió codificar, estandarizar y transcribir el texto. Se dice que Utman comisionó a un comité (que incluía a Zayd y varios miembros prominentes de Quraysh) para poder producir una copia estándar del texto.

Según algunas fuentes, esta recopilación se basó en el texto conservado por Hafsa. Otras versiones indican que Utman hizo esta recopilación de manera independiente y que el texto de Hafsa habría sido llevado adelante y que, al final, se encontró que los dos textos coincidían perfectamente. Sin embargo, otros documentos omiten por completo referencias a Hafsa.

Los eruditos musulmanes afirman que si el califa hubiera ordenado la recopilación del Corán, este nunca habría sido relegado al cuidado de una de las viudas del profeta. Posiblemente la historia haya sido inventada para aproximar en el tiempo la muerte del profeta y la recopilación del texto.

Cuando terminó el proceso de recopilación, entre los años 650 y 656, Utman envió copias del texto final a todos los rincones del imperio islámico y ordenó la destrucción de todas las copias que difirieran de la nueva versión.

Varios de los manuscritos, incluyendo el manuscrito de Samarkanda, son reivindicados como copias originales de las enviadas por Utman; no obstante, muchos especialistas, occidentales e islámicos, dudan que sobreviva algún manuscrito utmánico original.

En lo que respecta a las copias que fueron destruidas, las tradiciones islámicas aseguran que Abdallah Ibn Masud, Ubay Ibn Ka'b y Alí, el sobrino de Mahoma, habían preservado algunas versiones que diferían en algunos aspectos del texto utmánico que es considerado ahora por todos los musulmanes. Los especialistas musulmanes registran determinadas diferencias entre las versiones, las cuales consisten casi totalmente en variantes léxicas y ortográficas o diferentes conteos de versos. Se ha registrado que los tres (Ibn Masud, Ubay Ibn Ka'b y Alí) aceptaron el texto utmánico como la autoridad definitiva.

La versión de Utman se compuso según un viejo estilo de escritura árabe que dejaba por fuera casi todas las marcas vocálicas, por esta razón la escritura se puede interpretar y leer de varias formas. Este escrito utmánico básico se ha llamado rasma y, con algunas diferencias menores, es la base de varias tradiciones orales de recitación. Para fijar estas recitaciones y prevenir cualquier error, los escribanos y eruditos comenzaron a anotar las rasmas utmánicas con varias marcas diacríticas —puntos y demás— para indicar la forma en que las palabras debían ser pronunciadas. Se cree que este proceso de anotación comenzó alrededor del año 700, poco tiempo después de la compilación de Utman, y que terminó aproximadamente en el año 900. El texto del Corán más usado en la actualidad está basado en la tradición de recitación de los Hafs, tal y como fue aprobado por la Universidad Al-Azhar de El Cairo, en 1922, (para más información relacionada con las tradiciones de recitación, refiérase a Recitación coránica, más adelante en este mismo artículo).

Según especialistas seglares

Aunque algunos eruditos concuerdan con varios de los aspectos señalados por las tradiciones islámicas relativas al Corán y sus orígenes, especialistas escépticos aseguran que Mahoma mismo compuso los versos y las leyes que integran el texto y que se las atribuyó a Alá para darles legitimidad; agregan que sus seguidores memorizaron y escribieron sus revelaciones y que numerosas versiones de estas revelaciones circularon después de su muerte en el año 632; aseguran asimismo que Utman ordenó la recopilación y el ordenamiento de esta masa de material entre 650 y 656, lo cual también es descrito por los eruditos islámicos. Los eruditos occidentales señalan muchas características del Corán (sus repeticiones, su ordenamiento, la mezcla de estilos y géneros) como signos de un muy humano proceso de recopilación que nada tiene que ver con supuestos "métodos divinos".

Estos eruditos explican las numerosas similitudes entre el Corán y las escrituras hebreas argumentando que Mahoma les enseñaba a sus seguidores lo que él pensaba que era historia universal, tal y como lo había escuchado de las bocas de judíos y cristianos que había encontrado en Arabia y durante sus viajes. Ciertos eruditos seglares también debaten la creencia islámica de que todo el Corán fue enviado por Alá a la humanidad. En este sentido, notan que en numerosos pasajes Alá es aludido directamente en tercera persona, o bien, cuando la voz narrativa jura por varios entes, incluyendo a Alá. Otros especialistas tienden a no atribuirle el Corán entero a Mahoma, arguyendo que no hay una verdadera prueba de que el texto haya sido compilado bajo el mandato de Utman, puesto que las más viejas copias conservadas del Corán completo datan de varios siglos después de Utman (la más vieja copia existente del texto completo es del siglo IX). Alegan que el Islam se formó lentamente, durante los siglos transcurridos tras las conquistas musulmanes y en la medida en que los conquistadores islámicos iban elaborando sus propias creencias en respuesta de los desafíos judíos y cristianos. Una propuesta influyente en este punto de vista fue la del Dr. John Wansbrough, un académico inglés. Sin embargo, los escritos de Wansbrough estaban redactados en un estilo denso, complejo y casi hermético y ha tenido una gran influencia en los estudios islámicos a través de sus estudiantes, Michael Cook y Patricia Crone y no tanto por sus propios escritos. En 1977, Crone y Cook publicaron un libro llamado Hagarism, en el que se sostiene que:

"Básicamente, el Corán carece de una estructura central, frecuentemente es oscuro e inconsecuente tanto en lengua como en contenido; es superficial en su concatenación de materiales dispersos y muy dado a la repetición de pasajes enteros en versiones que presentan variantes. Partiendo de todo esto, se puede argumentar plausiblemente que el libro es el producto de la edición imperfecta y morosa de materiales provenientes de una pluralidad de tradiciones". (Patricia Crone y Michael Cook, Hagarism: The Making of the Islamic World, Cambridge, 1977, p. 18). (Traducción de Sergio Arroyo Molina).

Este libro fue extremadamente controvertido en su tiempo, pues desafiaba no solo la ortodoxia musulmana, sino las actitudes prevalecientes entre los mismos islamistas seglares. Wansbrough fue criticado por su interpretación del Corán y por la "mala" interpretación de las palabras originales en árabe. Crone y Cook se han desdicho de algunos de sus argumentos en el sentido de que el Corán evolucionó a lo largo de varios siglos, pero todavía sostienen que la tradición de lectura sunita es muy poco fiable, pues proyecta su ortodoxia contemporánea en el pasado —del mismo modo que si los exégetas del Nuevo Testamento quisieran comprobar que Jesús era católico o metodista.

Fred Donner ha argüido contra Crone y Cook, en lo relativo a la temprana fecha de la recopilación del Corán, basado en sus lecturas del propio texto. Él argumenta que si el Corán hubiera sido recopilado a lo largo de los tumultuosos siglos iniciales del Islam (con sus vastas conquistas, expansión y los sangrientos incidentes entre los rivales del califato) habría habido evidencia de esta historia en el texto. No obstante, según el no hay nada en el Corán que no refleje las cosas conocidas de la temprana comunidad musulmana.

Algunos aseguran que los hallazgos arqueológicos de 1972 pueden arrojar luz acerca de los orígenes del Corán. En ese año, durante la restauración del Gran Mezquita de San'a, en Yemen, los obreros se toparon con un "cementerio de papeles" que contenía decenas de millares de papeles en que se leían fragmentos del Corán (los ejemplares del Corán todavía son desechados de esta manera, pues se considera impiedad tratar el "texto sagrado" como si fuera basura ordinaria). Se creyó que algunos de esos fragmentos eran los textos coránicos más antiguos que se han encontrado. El especialista europeo Gerd R. Puin ha estudiado estos fragmentos y ha publicado no solamente un corpus de textos, sino también algunos descubrimientos preliminares. Las variantes de los textos descubiertos parecen coincidir con ciertas variantes menores reportadas por algunos eruditos islámicos en sus descripciones de las variantes del Corán, que una vez estuvieron en posesión de Abdallah Ibn Masud, Ubay Ibn Ka'b y Alí, y que fueron suprimidas por órdenes de Utman.

Interpretación del Corán

El Corán ha producido un gran corpus de comentarios y explicaciones. Los musulmanes tardíos no siempre comprendían la lengua del Corán, no entendieron ciertas alusiones que parecían claras a los primeros musulmanes y estaban extremadamente preocupados en reconciliar las contradicciones y los conflictos en el Corán. Los comentadores glosaron el árabe, explicaron las alusiones y, acaso más importantemente, decidieron qué versos coránicos habían sido revelados primero en la carrera profética de Mahoma (lo cual era apropiado para la naciente comunidad musulmana) y cuáles habían sido revelados después, cancelando o abrogando el texto original. Los recuerdos de las "ocasiones de revelación", es decir, las circunstancias en que Mahoma había hecho públicas las revelaciones, también fueron recopiladas, pues se pensaba que podrían explicar algunas oscuridades.

Por todas estas razones, fue extremadamente importante para los comentadores explicar cómo fue revelado el Corán —cuando y bajo qué circunstancias. Muchos comentarios o tafsir, concernían a la historia. Los primeros tafsir son unas de las mejores fuentes de la historia islámica. Algunos comentadores famosos son al-Tabari, az-Zamakhshari, at-Tirmidhi y Ibn Kathir. Generalmente estos comentarios clásicos incluían todas las interpretaciones comunes y aceptadas, mientras que los comentarios de los fundamentalistas modernos, como el escrito por Sayyed Qutb tienden a dar solo una de las interpretaciones posibles.

Los comentadores se sienten muy seguros de las exactas circunstancias que motivaron algunos versos, como la azora Iqra o las aleyas 190-194, de la azora al-Baqarah. Pero en algunos casos (como la azora al-Asr), lo más que se puede decir es en qué ciudad estaba viviendo Mahoma en ese momento. En otros casos, como con la azora al-Kawthar, los detalles de las circunstancias están en disputa, pues diversas tradiciones entregan versiones diferentes.

Las más importantes "ayudas exteriores" que se han usado para interpretar los significados del Corán son las hadith — la colección de tradiciones en las que algunos eruditos musulmanes (los ulema) basaron la historia y las leyes islámicas. Los especialistas han inspeccionado las miles de páginas de las "hadith", intentando descubrir cuáles eran ciertas y cuáles eran fabricaciones. Un método muy utilizado era el estudio de la cadena de narradores, los isnad, a través de los cuales fue transmitida la tradición.

Obsérvese que aunque se dice que ciertos hadith — los hadith qudsi —, registran las palabras no canónicas que según la tradición Alá le dirigió a Mahoma, o el sumario de estas, los musulmanes no consideran que estos textos sean parte del Corán.

Similitudes entre el Corán y la Biblia

El Corán retoma las historias de muchos de los personajes y eventos que aparecen en los libros sagrados de los judíos y los cristianos (La Torá, La Biblia) y la literatura devocional (Los libros apócrifos y el Midrásh), aunque difiere en muchos detalles. Ciertos personajes bíblicos muy bien conocidos, como Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, Juan el Bautista y Jesús son mencionados en el Corán como Profetas del Islam. Sin olvidar a la Virgen María (Maryam en árabe), madre de Jesús, que es la única mujer que se menciona en el Corán, la sura 19 lleva su nombre. La inmaculada concepción de María es un dogma coránico.

La recitación del Corán

La palabra Corán, generalmente, es traducida como "recitación", en indicación de que no puede existir como un simple texto. Siempre ha sido transmitido oralmente al mismo tiempo que gráficamente.

Para al menos ser capaz de realizar una salat (oración), una obligación indispensable en el Islam, un musulmán tiene que aprender al menos algunas azoras del Corán (generalmente, empezando con la primera azora, al-Fatiha, conocida como "los siete versos repetidos", y luego avanzando hasta las más cortas que están al final del libro).

Una persona que pueda recitar todo el Corán se llama qāri' (قَارٍئ) o hāfiz (términos que se traducen como "recitador" o "memorizador," respectivamente). Mahoma es recordado como el primer hāfiz. El canto (tilawa تلاوة) del Corán es una de las bellas artes del mundo musulmán.

Escuelas de recitación

Existen diversas escuelas de recitación coránica y todas constituyen pronunciaciones permitidas del rasm utmánico. Hoy existen diez recitaciones canónicas y cuatro no canónicas del Corán. Para que una recitación sea canónica tiene que cumplir con tres condiciones:

  1. Debe coincidir con la recopilación, el "rasm", de Utman, letra por letra.
  2. Debe respetar las leyes sintácticas del idioma árabe.
  3. Debe tener un isnad continuo al profeta Mahoma a través de un tawatur, lo cual quiere decir que debe ser relatada por un gran grupo de personas a otro a lo largo de una cadena de "isnad".

Ibn Mujahid documentó siete recitaciones de este tipo y Ibn Al-Jazri agregó tres. Se trata de:

  1. Nafi` de Medina (169/785), transmitida por Warsh y Qaloon
  2. Ibn Kathir de La Meca (120/737), transmitida por Al-Bazzi y Qonbul
  3. Ibn `Amer de Damasco (118/736), transmitida por Hisham y Ibn Zakwan
  4. Abu `Amr de Basra (148/770), transmitida por Al-Duri y Al-Soosi
  5. `Asim de Kufa (127/744), transmitida por Sho`bah y Hafs
  6. Hamza de Kufa (156/772), transmitida por Khalaf y Khallad
  7. Al-Kisa'i de Kufa (189/804), transmitida por Abul-Harith y Al-Duri
  8. Abu-Ja`far de Medina, transmitida por Ibn Wardan y Ibn Jammaz
  9. Ya`qoob de Yemen, transmitida por Ruways y Rawh
  10. Khalaf de Kufa, transmitida por Ishaaq y Idris

Estas recitaciones difieren en la vocalización (tashkil تشكيل) de unas cuantas palabras, las cuales a su vez le dan a la palabra un significado diferente, según las reglas de la gramática árabe. Por ejemplo, la vocalización de un verbo puede cambiar su voz activa y pasiva. También puede cambiar su formación, lo que implica la intensidad, por ejemplo. La vocales se pueden cambiar en su cantidad (es decir, se pueden alargar o acortar) y las pausas glotales (hamzas) pueden agregarse o elidirse, según las reglas respectivas de la recitación en particular. Por ejemplo, el nombre del Arcángel Gabriel se puede pronunciar de manera diferente en distintas recitaciones: Jibrīl, Jabrīl, Jibra'īl, y Jibra'il. El nombre "Qur'ān" se pronuncia sin la pausa glotal (como en "Qurān") en una recitación y el nombre del profeta Ibrāhīm se puede pronunciar Ibrāhām en otra.

Las narraciones más usadas son las de Hafs (حفص عن عاصم), Warsh (ورش عن نافع), Qaloon (قالون عن نافع) y Al-Duri a través de Abu `Amr (الدوري عن أبي عمرو). Los musulmanes creen firmemente que todas las recitaciones canónicas fueron hechas por el Profeta mismo, citando la respectiva cadena de narración isnad canónica y las aceptan como válidas para la adoración como una referencia para las leyes de Sharia. Las recitaciones no canónicas son llamadas "explicativas" por su papel de darle diferentes perspectivas a un verso o ayah dado. Hoy varias personas poseen el título de "Memorizador de las Diez Recitaciones", lo cual se considera el máximo honor en las ciencias del Corán.

Consideraciones de estilo

Formato del Corán

Imagen del Corán

El Corán consiste en 114 azoras (capítulos) compuestas a su vez por un total de 6.236 aleyas (versos) dejando por fuera 112 de los 113 bizmillas o basmalas con que empiezan las azoras pues son idénticos ("En el nombre de Dios, el Compasivo y Misericordioso") y, por lo general, se dejan sin enumerar. De manera alternativa, se pueden incluir los bizmillas en el conteo de los versos, lo cual arroja un número de 6.348 aleyas. El número exacto de aleyas ha sido discutido, no por una disputa relativa al contenido del Corán sino debido a los métodos de conteo. Varios "musulmanes de El Corán original" han rechazado dos versos del Corán por considerarlos espurios y trabajan con la suma de 6.346). Por lo general, los musulmanes no se refieren a las azoras por sus números sino por un nombre derivado del texto de cada azora. Las azoras no están dispuestas en orden cronológico (en el orden en el que los estudiosos islámicos suponen que fueron reveladas) sino que están ordenadas según el tamaño, aunque no de manera exacta; también se cree que este método es de inspiración divina. Luego de una breve introducción, aparece en el Corán la azora más larga y el texto concluye con las más cortas. Se dice que hay aproximadamente 77.639 letras en él .

El Corán dividido para la lectura y la recitación

Además de la división en azoras —y muy independientes de esta—, existen varias formas de dividir el Corán en secciones de similar tamaño que facilitan la lectura, la recitación y la memoria. Las siete manzil(estaciones) y las treinta juz' (partes) se pueden usar para trabajar con todo el Corán durante una semana o un mes (un mandil o un juz' por día). Un juz' se puede dividir en dos ahzab (grupos), y cada ahzab se puede subdividir en cuatro cuartos. Una estructura diferente ofrece el ruku'at, en la cual aparecen unidades semánticas que se asemejan a párrafos y que se componen aproximadamente de diez aleyas.

Un hafiz es un hombre que ha memorizado todo el texto del Corán. Se cree que hay millones de ellos, desde niños hasta ancianos; muchos niños y adultos incluidos muchos que no pueden leer árabe, memorizan el Corán parcialmente o en su totalidad. Para realizar la salat (oración) se necesita memorizar el texto al menos de forma parcial.

El inicio de las azoras

Todos los capítulos, con excepción de uno, empiezan con las palabras Bismillah ir-Rahman ir-Rahim, "En el nombre de Dios, el más Misericordioso, el Compasivo". Veintinueve azoras empiezan con letras tomadas de un subconjunto restringido del alfabeto árabe; así, por ejemplo, la azora Maryam empieza "Kaf. Ha. Ya. 'Ain. Sad. (Esta es) una mención de la Misericordia de tu Señor a Su siervo Zacarías" (19:2).

Aunque ha habido alguna especulación sobre el significado de estas letras, el consenso de los eruditos musulmanes es que su sentido último está más allá de la capacidad de entendimiento humano. Sin embargo, se ha observado que, en cuatro de los 29 casos, estas letras aparecen seguidas casi inmediatamente por la mención misma de la revelación coránica. Los esfuerzos de los académicos occidentales han sido provisionales; una propuesta, por ejemplo, fue que se trataba de las iniciales o los monogramas de los escribas que originalmente escribieron las azoras.

El orden temporal de los versos coránicos

La creencia en el origen divino, directo e incorrupto del Corán es considerado fundamental por la mayoría de los musulmanes. Esto trae como consecuencia directa la creencia de que el texto no tiene errores ni inconsistencias.

"Este es el libro, de guía segura y el que no da lugar a ninguna duda, para aquellos que temen a Alá" (Azora al-Baqarah, versículo 2).

A pesar de esto, a veces ocurre que unos versos prohíben una práctica determinada mientras que otros la permiten. Esto es interpretado por los musulmanes a la luz de la cronología relativa de los versos: debido a que el Corán fue revelado durante el curso de 23 años, muchos de los versos fueron clarificados o relacionados (mansūkh) con otros versos. Los comentadores musulmanes explican esto afirmando que Mahoma fue dirigido de manera tal que pudiera liderar a un pequeño grupo de creyentes por el camino recto, en vez de revelarles de una sola vez el rigor total de la ley. Por ejemplo, la prohibición del alcohol fue llevada a cabo de forma gradual, no de inmediato. El verso más antiguo les dice a los creyentes “No se aproximen a las oraciones con una mente nublada, a menos que puedan entender todo lo que dicen” (4:43), se trata entonces de una prohibición de la ebriedad, pero no del consumo de alcohol: “Si piden consejo sobre el vino y el juego, diles: ‘Hay algún provecho en ellos para los hombres, pero el pecado es más grande que el provecho’” (2:219).

Finalmente, en algunos casos la mayoría de los académicos musulmanes aceptan la doctrina de la “abrogación” (naskh), según el cual los versos revelados más tarde a veces están por encima de los versos entregados anteriormente. Cuáles versos abrogan a cuáles otros, es una cuestión generadora de controversia.

El lenguaje del Corán

El Corán fue uno de los primeros textos que se redactó en árabe. Se halla escrito en una forma temprana del árabe clásico que se conoce en español como árabe “coránico”. No hay muchos otros ejemplos de la lengua árabe de esta época (algunos especialistas consideran que lasMu'allaqat u Odas suspendidas son ejemplos de árabe preislámico; otros consideran que fueron escritas antes de Mahoma. De cualquier manera, solo sobreviven cinco inscripciones en árabe preislámico).

Poco tiempo después de la muerte de Mahoma, en 632, el Islam se expandió más allá de Arabia y conquistó mucho de lo que era entonces el mundo “civilizado”. Había millones de musulmanes en el extranjero con quienes los gobernadores árabes tenían que comunicarse. Por consiguiente, la lengua cambió rápidamente en respuesta a la nueva situación, perdiendo los casos y el vocabulario oscuro. Unas cuantas generaciones después de la muerte del profeta, muchas palabras usadas en el Corán ya se habían vuelto arcaísmos. Debido a que el lenguajebeduino había cambiado a un ritmo mucho más lento, los primeros lexicógrafos árabes recurrieron al beduino para explicar palabras o dilucidar cuestiones gramaticales. En buena medida debido a las necesidades religiosas de explicar el Corán al pueblo, la gramática y la lexicografíaárabes se convirtieron en ciencias importantes, y el modelo para el lenguaje literario sigue siendo hasta el día de hoy el árabe usado en los tiempo coránicos, y no las variantes habladas en la actualidad.

Los musulmanes aseguran que el Corán es destacable por su poesía y por su belleza y que su perfección literaria es una evidencia de su origen divino. Debido al hecho de que esta perfección solo es perceptible para los que hablan árabe, se considera que el texto original en árabe es el “verdadero” Corán. En general, las traducciones a otras lenguas son tenidas como simples glosas, en tanto interpretaciones, de las palabras directas de Dios.

Las tradiciones imperantes en la traducción y la publicación del Corán sostienen que cuando el libro es publicado simplemente debería titularse El Corán y, asimismo, debería incluir siempre un adjetivo calificativo (que evite cualquier confusión con otras "recitaciones"), este es el motivo por el cual la mayoría de las ediciones disponibles del Corán se llaman El glorioso Corán, El noble Corán y otros títulos similares.

Existen numerosas traducciones del Corán a lenguas occidentales, llevadas a cabo por conocidos estudiosos islámicos. Cada traducción es un poco diferente de las otras y muestra la habilidad del traductor para verter el texto de una forma que sea al mismo tiempo fácil de entender y que mantenga el sentido original.

Prácticamente, todos los eruditos islámicos son capaces de leer y comprender el Corán en su forma original y, de hecho, la mayoría se lo sabe de memoria íntegramente.

El género literario del Corán

El Corán mezcla la narrativa, la exhortación y la prescripción legal. Por lo general, las azoras combinan estos tres tipos de secuencias textuales y no siempre de maneras que resultan obvias para el lector, sino algunas veces de formas inexplicables. Los musulmanes señalan que el estilo único del Corán es un indicio más de su origen divino.

Existen muchos elementos que se repiten en el Corán: epítetos ("Señor de los cielos y la tierra"), oraciones ("Y cuando dijimos a los ángeles: 'Postraos ante Adán', todos se postraron"), e incluso historias, como la historia de Adán. Los especialistas musulmanes explican estas repeticiones como una forma de enfatizar y explicar diferentes aspectos de temas importantes. Asimismo, los académicos señalan que las traducciones a las lenguas occidentales demandan grandes cambios en la redacción y en el orden para poder mantener la explicación y el significado específicos.

El Corán oscila entre la rima y la prosa. Tradicionalmente, los gramáticos árabes consideran que el Corán es un género único en sí mismo. No es ni poesía (definida como palabras con métrica y rima) ni tampoco prosa (definida esta como una conversación normal, pero sin métrica ni rima, saj').

El Corán en ocasiones utiliza rima asonante entre los versos sucesivos; por ejemplo, en el inicio de la azora “al-Faǧr”:

Wa-l-faǧr(i),
Wa layâlin ʿašr(in),
Wa-š-šafʿi wa-l-watr(i)
Wal-layli 'iḏâ yasr(î),
Hal fî ḏâlika qasamun li-ḏî ḥiǧr(in).

o, para dar un ejemplo menos asonante, la azora “al-Fîl”:

'A-lam tara kayfa faʿala rabbuka bi-'aṣḥâbi l-fîl(i),
'A-lam yaǧʿal kaydahum fî taḍlîl(in)
Wa-'arsala ʿalayhim ṭayran 'abâbîl(a)
Tarmîhim bi- ḥiǧâratin min siǧǧîl(in)
Fa-ǧaʿalahum ka-ʿaṣfin ma'kûl(in).

Obsérvese que las vocales finales de verso se dejan sin pronunciar cuando estos se pronuncian de manera aislada, se trata del fenómeno regular de las pausas en el árabe clásico. En estos casos, “î” y “û” riman a menudo y hay una cierta búsqueda de variación en las consonantes en posición final de sílaba).

Algunas azoras también incluyen un refrán que se repite varias veces, por ejemplo “ar-Rahman” ("¿Entonces cuál de los favores de tus señores negaréis?”) y “al-Mursalat” ("¡Reproches ese día a los que repudien!”).

El Corán del siglo XVIII

Los estudiosos islámicos del Corán dividen los versículos del libro en dos partes: los revelados en La Meca y los revelados en Medina después de la Héjira. En general, las azoras más viejas, de la Meca, tienden a contar con versículos más cortos, mientras que las de Medina, que lidian con cuestiones legales, son más largas. Contrástense las azoras de La Meca transcritas antes y unos versículos como los de “al-Baqara”, 229:

"Los divorcios se pueden llevar a cabo dos veces, después de lo cual debe reanudarse el matrimonio en forma honorable, o bien disolverse de buenas maneras. No es correcto que los hombres les quiten a sus esposas los regalos que les hayan dado, excepto cuando ambas partes teman no ser capaces de mantenerse dentro de los límites impuestos por Alá. Si los jueces realmente temen que ellos no sean capaces de mantenerse dentro de los límites impuestos por Alá, no hay culpa en ninguno de ellos si ella da algo a cambio de su libertad. Estos son los límites ordenados por Alá, de modo tal que nos los violentéis, puesto que si alguien violenta los límites de Alá, esa persona se hará daño a sí mismo y a los demás".

Del mismo modo, las azoras de Medina tienden a ser más largas; entre estas se encuentra la más larga del Corán: "al-Baqara".

El Corán y la cultura islámica

Imagen del corán.

Antes de poder tocar una copia del Corán o mushaf, un musulmán debe realizar un wudu (la ablución o ritual de limpieza con agua). Esto se basa en una interpretación literal de la azora 56:77-79: "Pues Este es en verdad el Honorable Corán, el Libro bien conservado, que nadie podrá tocar salvo quienes son limpios.

La execración del Corán significa insultar el Corán sacándolo de su contexto o desmembrándolo. Los musulmanes siempre tratan el libro con reverencia y, por consiguiente, es prohibido reciclar, reimprimir o simplemente descartar las copias viejas del texto (en este último caso, los volúmenes deben ser quemados respetuosamente, o bien, enterrados).

El respeto hacia el texto escrito del Corán es un elemento importante de la fe religiosa de muchos musulmanes. Ellos creen que insultar el Corán intencionalmente es una forma de blasfemia. De acuerdo con las leyes de algunos países musulmanes, la blasfemia se puede penar con una prisión de muchos años o incluso con la pena de muerte.

Escribir e imprimir el Corán

La mayoría de los musulmanes de hoy usan versiones impresas del Corán. Existen "Coranes" para todos los gustos, libros de bolsillos, muchos de ellos en ediciones bilingües, con el texto árabe por un lado y una glosa en una lengua familiar del otro. El primer Corán impreso se publicó en 1801 en Kazán.

Antes de que la impresión fuera implementada comúnmente, El Corán se transmitía a través de copistas y calígrafos. Debido al hecho de que la tradición musulmana sentía que retratar directamente a los personajes sagrados podría conducir a la idolatría, se prohibió decorar El Corán con imágenes (como sí se hace con frecuencia en los textos cristianos, por ejemplo). En vez de esto, los musulmanes desarrollaron un amor y un cariño especiales por el texto en sí. Una de las consecuencias de esto es que la Caligrafía árabe es un arte que posee un honor muy alto en el mundo musulmán. Los musulmanes también decoraron sus ejemplares del Corán con figuras abstractas conocidas como arabescos, con tintas de colores y doradas. Algunas páginas de algunos de estos Coranes antiguos se han usado a lo largo de este artículo con fines ilustrativos.

Las Traducciones del Corán

El Corán ha sido traducido a muchos idiomas, pero las traducciones no son consideradas por los musulmanes como copias auténticas del Corán, sino simplemente como "glosas interpretativas" del libro; por lo tanto no se les da mucho peso en los debates relativos al significado del Corán. Además de esto, como simples interpretaciones del texto, se les trata como libros corrientes, en vez de darles todos los cuidados especiales que sí se les dan generalmente a los libros en lengua árabe. A pesar de esto, como es un Mensaje dirigido a toda la humanidad, se debe traducir el significado general de sus frases, estudiadas siglo tras siglo por multitud de sabios.

Robert de Ketton fue el primero en traducir el Corán y lo hizo al Latín, en 1143. Y, posiblemente, la más reciente con su correspondiente Tafsir o exégesis sea la de Ali Ünal, El Sagrado Corán y Su Interpretación Comentada.

Sobreviviendo en Afganistán

Sobreviviendo en Afganistán

Afgana esperando para entrar a un hospital

Tras la caída del régimen Talibán, las mujeres han ido ganando terreno, hasta ahora.

Es uno de los países más pobres del mundo. Allí día a día miles de soldados de diversos países combaten para derrotar al movimiento Talibán, que fue derrocado del poder en 2001 pero sigue dando batalla.

Los años de conflicto han dejado su huella en la salud, la educación, la economía y todas las esferas del país.

Pero, ¿cómo es sobrevivir en Afganistán? BBC Mundo presenta una síntesis de las principales aristas de la vida de los afganos.

Guerra: muertos y desplazados

La muerte de civiles durante el conflicto en Afganistán registró un aumento del 24% en 2009, con relación con el año anterior.

Soldado canadiense en Kandahar

Las fuerzas extranjeras, responsables de alrededor del 20% de las víctimas civiles.

Según la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA, por sus siglas en inglés), 1.013 civiles murieron en los primeros seis meses del año, comparado con 818 durante el mismo periodo del año anterior. En total 2.113 civiles perdieron la vida en 2008.

Los insurgentes, incluyendo al Talibán, son responsables del 68% de estas víctimas, mientras que las fuerzas de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), Estados Unidos y del gobierno afgano causaron la muerte de alrededor del 20%.

La UNAMA aseguró en julio que los ataques y atentados suicidas matan más civiles que cualquier otra acción militar.

Bajas civiles en Afganistán

El aumento de bajas civiles se debe en gran parte a una mayor sofisticación en los métodos usados por los militantes, quienes usan cada vez más ataques coordinados y se sitúan deliberadamente en medio de la población civil.

Por su parte, dos tercios de los muertos civiles provocados por las fuerzas aliadas y gubernamentales se deben a ataques aéreos, lo que provocó que el ejército estadounidense pidiera en junio mejorar los entrenamientos para evitar estas bajas.

Millones de personas han abandonado sus hogares para huir de los conflictos en los últimos años.

Cerca de cinco millones de afganos han regresado desde la caída del Talibán. Sin embargo, más de tres millones de personas viven refugiadas en el extranjero o se han tenido que desplazar internamente, de acuerdo con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.

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Salud: corta vida

En Afganistán una persona puede, realísticamente, esperar vivir hasta los 44 años. Ésa es la esperanza de vida media. Sólo diez países tienen una esperanza de vida más baja.

Apenas cuatro de cada diez afganos cuenta con acceso a servicios básicos de salud.

La tasa de mortalidad materna es muy alta. Cada 28 minutos fallece una mujer dando a luz.

Otros indicadores también muestran el devastador panorama de la salud de los afganos.

La mortalidad infantil, que mide la cantidad de fallecidos menores de un año, es de 152 muertos por cada 1.000 nacidos vivos. Es el tercer peor registro en el mundo.

Además, casi uno de cada cinco niños muere antes cumplir los cinco años de edad.

En promedio, cada madre afgana tiene entre seis y siete hijos. La mayoría de ellas no recibe atención médica durante el embarazo y el parto, lo que genera una tasa de mortalidad materna muy alta. Cada 28 minutos fallece una parturienta.

Según estudios citados por el Ministerio de Salud, 66% de los afganos sufre problemas de salud mental. Y en todo el país hay apenas un hospital especializado en combatir estos problemas. Tiene 40 camas.

Muchos de los trastornos mentales están conectados con los años de conflicto debido a una violencia inusitada, aseguran funcionarios de Salud.

Centro de la Cruz Roja en Kabul

Más de un millón de personas han quedado discapacitadas por las guerras.

Como si fuera poco, muchos afganos creen que quienes sufren un problema mental están "poseídos". A algunos se los encadena en habitaciones o cuevas y se les exorciza los "espíritus diabólicos".

Otros simplemente son abandonados por sus familias porque no pueden afrontar los gastos.

En tanto, más de un millón de personas han quedado discapacitadas producto de las guerras. Las instalaciones y la ayuda oficial son limitadas.

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Educación: dificíl si eres niña

Escuela en Kabul.

Las niñas representan el 35% de la población escolar.

Durante el régimen del Talibán, las niñas no estaban autorizadas a asistir a las escuelas. Desde 2001 el país ha visto un incremento masivo en la matrícula escolar.

Sin embargo, todavía hay unos cinco millones de niños -de los cuales tres millones son niñas- sin acceso a la educación. ¿Los motivos? Entre otros, la inseguridad, y que algunos padres piensan que la escuela no es para las mujeres.

Además, hay unos 40.000 que trabajan en las calles de Kabul para contribuir a la economía familiar.

Las niñas representan el 35% de la población escolar, y se espera que apenas se mantengan cuatro años estudiando, mientras que los varones cuentan con una expectativa de ocho años de instrucción.

Apenas la mitad de los hombres y el 18% de las mujeres saben leer y escribir.

La seguridad en las instituciones educativas preocupa a las autoridades.

Sólo en mayo y junio de este año, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) registró 98 incidentes en escuelas, incluidos ataques directos con armas pequeñas y cohetes, incendios y amenazas.

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Economía: tanta pobreza

Un afgano junto a sus cabras.

Más de la mitad de la población vive por debajo de la línea de pobreza.

La economía de Afganistán se ha recuperado mucho desde la caída del régimen Talibán, pero el país sigue siendo uno de los más pobres del mundo, según el Banco Mundial.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se trata del quinto país menos avanzado. Y el crecimiento de la población supone todo un desafío: se espera que los 28 millones de habitantes actuales se incrementen a 56 millones en 2050.

El Producto Interno Bruto por persona apenas alcanza los US$800, el desempleo es del 40% y más de la mitad de la población vive por debajo de la línea de pobreza.

Dado que nueve de cada 10 afganos dependen de la agricultura para la supervivencia, la sequía significa una grave crisis alimentaria para millones de personas.

El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas asegura que el costo de los alimentos para una familia media aumentó del 50% de sus ingresos hasta el 85% en algunas zonas durante el año pasado.

Unos 7,5 millones de personas no tienen su alimentación asegurada. Esto representa el 31% de la población.

El comercio con los principales socios económicos de la región (Pakistán, China e Irán) ha crecido y los países vecinos han ayudado a reconstruir la infraestructura del Afganistán, desde carreteras hasta escuelas.

La producción de drogas sigue siendo una solución tentadora para muchos hogares rurales. La producción de opio está prohibida por el gobierno, pero es mucho más lucrativa que los cultivos convencionales.

La industria de la droga representa alrededor del 60% de la economía afgana.

La industria de la droga representa alrededor del 60% de la economía afgana. El comercio ha crecido desde la caída de los talibanes y el país produce el 93% del opio del mundo.

El comercio ha crecido desde la caída del Talibán y el país produce el 93% del opio del mundo, el ingrediente crudo de la heroína.

Organismos internacionales y gobiernos aseguran que el narcotráfico está ayudando a financiar la insurgencia talibán, que se estima recibe hasta US$100 millones al año.

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Mujeres: ¿cuánto mejor?

Continuamente degradadas por el régimen Talibán, las mujeres han ido ganando terreno en la sociedad afgana. Pasaron de no poder trabajar a ocupar cargos en el parlamento y el gobierno.

Sin embargo, el 80% se estima que es víctima de violencia doméstica. El 60% de los matrimonios son forzados y casi el 57% de las niñas son casadas antes de cumplir 16 años.

En tanto, los violadores con frecuencia suelen evitar una condena debido a la falta de claridad jurídica sobre el delito, mientras que las víctimas carecen de un acceso adecuado a la justicia y se enfrentan a la experiencia de la vergüenza y el estigma.

Mujeres en un taxi

El 80% de las mujeres se estima que es víctima de violencia doméstica.

En los últimos meses se ha generado una fuerte polémica en torno a una nueva ley que, según la ONU y organizaciones de defensa de derechos humanos, legaliza la violación dentro del matrimonio.

La norma fue aprobada en agosto -pocos días antes de las elecciones presidenciales- y afecta los derechos de las mujeres que pertenecen a la minoría chiíta, la cual conforma el 10% de la población.

La ley permite a los maridos dejar dealimentar a sus esposas si se niegan a mantener relaciones sexuales.

La mujer además deberá de solicitar a su marido permiso si quiere trabajar y los padres y abuelos tendrán la custodia exclusiva de los hijos.

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El día a día: ¿agua potable y electricidad?

Casa en Kabul, la capital afgana

Apenas el 7% del país tiene acceso a la electricidad.

Apenas una cuarta parte de los hogares tiene acceso a agua potable. Y la electricidad durante todo el día es una novedad en Kabul.

El servicio casi ininterrumpido beneficia sólo a un puñado de barrios y les permite disfrutar de 20 horas por día de electricidad.

Anteriormente, no había más de cuatro o cinco horas de energía al día, generada por diesel.

El gobierno estima que apenas el 7% del país tiene acceso a la electricidad.

Algunos afganos aseguran que la vida ahora es "más fácil y más entretenida". Planchar la ropa, bañarse con agua caliente, dejar de hacer los deberes escolares a la luz de la vela, ver telenovelas: son algunos cambios gracias a la reanudación del servicio eléctrico.

Pero, claro, esto tiene un costo que no todos pueden pagar.

Aun así, las ventas de televisores y de reproductores de DVD han aumentado. Es que durante el régimen talibán la televisión fue prohibida pues era vista como una fuente de corrupción moral.

Algunos afganos aseguran que la vida ahora es "más fácil y más entretenida". Planchar la ropa, baños con agua caliente cada día, dejar de hacer los deberes para la escuela a la luz de la vela, telenovelas en la televisión: algunas cambios gracias a la electricidad.

Kabul, por otra parte, parece ser una ciudad fortificada.

En los últimos años más rutas han sido cerradas. Y las vallas anti-explosiones que protegen a edificios del gobierno y embajadas cada vez son más gruesas y más altas.

Las tropas de la OTAN patrullan la ciudad y, a juzgar por el número de guardias armados en las calles, éste es un momento de auge de las empresas privadas de seguridad, aseguran periodistas de la BBC en Kabul.

En la capital, el 75% de las viviendas son ilegales o construidas de forma tal que son vulnerables a terremotos, inundaciones y otros desastres naturales.

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El mayor peligro...

Entre tanta desolación, ¿a qué le temen los afganos?

De acuerdo con una encuesta divulgada en febrero de este año, casi seis de cada diez afganos consideran que el mayor peligro para el país es el Talibán.

El 13% le teme a los traficantes de droga y el 8% a Estados Unidos, cuyas tropas cosechan un apoyo del 63%.

En 2007, ese porcentaje era del 71%, y un año antes, 78%.

El 7% siente miedo de los comandantes locales y líderes tribales.

jueves, 8 de octubre de 2009

Casi una de cada cuatro personas es musulmana

Casi una de cada cuatro personas es musulmana

>> JUEVES, OCTUBRE 08, 2009


Un informe de un centro de investigaciones estadounidense estima que hay 1.570 millones de musulmanes, casi la cuarta parte de la población mundial.

El Centro Pew de Religión y Vida Pública dice que sólo en Asia se concentra el 60% de los seguidores del Islam.

Aunque se trata de una religión comúnmente asociada con el Medio Oriente, pues nació en la Península Arábiga, hoy en día se ha extendido por Oriente y Occidente con rapidez.

El estudio, que recopila información de 232 países y territorios, le llevó a la organización tres años.

De acuerdo con el informe, sólo el 20% de los musulmanes vive en Medio Oriente y en África del Norte.

La información también demuestra que hay más musulmanes en Alemania que en el Líbano y más en Rusia que en Jordania y Libia juntas.

Sorpresa

Los investigadores analizaron aproximadamente 1.500 fuentes de información, entre ellas censos, estudios demográficos y encuestas.

Uno de los directores de la investigación, Brian Grim, le dijo a la cadena estadounidense CNN que el resultado del estudio es una sorpresa. "En términos globales, la cifra es superior a la que yo esperaba".

El informe, publicado este miércoles, también halló que Etiopía tiene tantos musulmanes como Afganistán.

Otro hallazgo del estudio es que más de 300 millones de musulmanes viven en países donde el Islam no es la religión mayoritaria.

Del total de musulmanes, entre 10% y 13% son chiítas y entre 87% y 90% son sunitas.

La mayoría de los chiítas vive en Irán, Pakistán e Irak.

Familia europea

Europa es el hogar de 38 millones de musulmanes, lo cual representa 5% de la población.

Los musulmanes que viven en Europa conforman un poco más de 2% de los musulmanes de todo el planeta.

Más de la mitad de los 4,6 millones de musulmanes en el continente americano viven en Estados Unidos. Sin embargo, ellos representan sólo 0,8% de la población.

El Centro Pew señaló que sus hallazgos sientan las bases para estudios futuros sobre cómo ha aumentado la cantidad de musulmanes en el planeta.

También está previsto que se compilen las estadísticas de las otras principales religiones.

Según el grupo Adherents, que recopila estadísticas sobre las religiones, en la actualidad hay 2.100 millones de cristianos, 900 millones de hindúes y 14 millones de judíos en el mundo.

De acuerdo con el periodista de la BBC Roger Hardy, analista de temas relacionados con el Islam, en los últimos años se ha suscitado una controversia en torno al rápido crecimiento de las comunidades musulmanas en el mundo.

Por ejemplo, explica Hardy, se ha dicho que los musulmanes están en camino de convertirse en la mayoría de creyentes en Europa. Esta idea ha sido refutada por los especialistas en demografía, quienes la califican como una fantasia.

Musulmanes en números

  • Asia y el Pacífico: 61,9%
  • Medio Oriente y África del Norte: 20,1%
  • África Subsahariana: 15,3%
  • Europa: 2,4%
  • América: 0,3%
Otras religiones
  • Cristianos: 2.100 millones
  • Hindúes: 900 millones
  • Judíos: 14 millones
  • Fuente: Adherents
fuente :http://blogdepoder.blogspot.com/